El acompañamiento a víctimas de violencia de género reduce la depresión

Un estudio con participantes de los programas del IMAS constata mejoras en salud emocional, autonomía y capacidad de detectar situaciones de violencia al cabo de un año

ARA Balears
27/03/2026

PalmaLa atención continuada a mujeres víctimas de violencia de género puede marcar un antes y un después en su salud emocional. Así lo evidencia un estudio de la asociación Endavant, que concluye que este acompañamiento reduce la depresión y estabiliza la ansiedad un año después de haber iniciado los programas del Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS).

La investigación, desarrollada entre 2024 y 2025 con un grupo piloto de quince participantes –catorce de las cuales continuaron en el programa–, pone cifras a esta mejora. Según la Escala Hospitalaria de Ansiedad y Depresión (HADS), los niveles de depresión se reducen de manera notable, mientras que la ansiedad se mantiene estable y consolida una evolución positiva en el tiempo.

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Pero más allá de los datos, el estudio apunta a un cambio profundo: las mujeres refuerzan sus herramientas para gestionar las emociones, ganan autoestima y autonomía, y mejoran su capacidad de tomar decisiones. Al mismo tiempo, desarrollan una mirada más clara para identificar situaciones de violencia de género, también en sus formas menos visibles, como las simbólicas o institucionales.

El perfil de las participantes refleja una realidad marcada por la vulnerabilidad: mujeres migradas, procedentes de nueve países –mayoritariamente de América Latina– y, en casi todos los casos, en situación administrativa irregular. El estudio subraya que su continuidad en los programas no responde a una dependencia personal, sino a las desigualdades estructurales que atraviesan.

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Con todo, la investigación pone sobre la mesa la importancia de ir más allá de la atención puntual y apostar por programas sostenidos en el tiempo. La combinación de salud emocional, perspectiva de género e inclusión social emerge como una pieza clave para acompañar a las víctimas y favorecer procesos de recuperación reales y duraderos.