La acampada por la vivienda, sobre el debate de política general: "Viven ajenos a los problemas y demandas de la gente"

El movimiento, que entra en la cuarta semana de protesta en Palma con entre 40 y 50 tiendas, quiere extender la movilización a los barrios y plantea ampliar la huelga a los alquileres y al consumo

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Acampada por la vivienda de Palma
21/10/2026 - 14:46 h

PalmaLa acampada por el derecho a la vivienda de Palma ha denunciado este miércoles, coincidiendo con la segunda jornada del debate de política general en el Parlament, la distancia entre las discusiones institucionales y las necesidades reales de la ciudadanía. "Vemos una gran diferencia entre el debate político que tienen las instituciones y las necesidades y preocupaciones de la gente de la calle", ha afirmado Miquel Marc Pou, uno de los portavoces del movimiento social, que acusa a los responsables políticos de priorizar los intereses de los propietarios y del sector inmobiliario por encima de las demandas de la población que necesita acceder a una vivienda asequible.

El portavoz ha reclamado a la presidenta del Govern, Marga Prohens, que centre sus propuestas en las necesidades de la población y deje de escuchar, según ha denunciado, los intereses empresariales e inmobiliarios. “Le pedimos que empiece a escuchar a la población y deje de escuchar los intereses empresariales, de las inmobiliarias y de las clases que lo que buscan es precarizar a los trabajadores”, ha afirmado.

El movimiento considera que el acceso a la vivienda se ha convertido en un lujo y alerta del aumento de las situaciones de exclusión residencial y de los desahucios. Por ello, reclama que la vivienda deje de ser tratada como un bien de mercado sometido a la especulación y se garantice como un derecho efectivo y exigible. Con respecto a la respuesta de los partidos políticos ante sus reivindicaciones, Pou ha insistido en que el objetivo de la acampada es impulsar una movilización popular autónoma, sin dejar en manos de las instituciones la capacidad de decidir el rumbo de las políticas públicas. “Queremos que sea la población la que vuelva a tomar el rumbo de la política”, ha reivindicado.

Asambleas para sumar apoyos en los barrios

Ante esta situación, el colectivo ha comenzado una ruta de asambleas vecinales por las barriadas de Palma con el objetivo de sumar apoyos, reforzar la organización popular y preparar el camino hacia una huelga general. La iniciativa quiere trasladar el debate sobre la vivienda fuera de las instituciones e implicar cada vez más personas en la movilización. “Queremos que cada vez más gente se politice y vea que la respuesta está en el colectivo”, ha defendido Pou, que apuesta por una movilización con una amplia participación popular y plantea que pueda extenderse a una huelga de alquileres y a acciones de protesta vinculadas al consumo.

Asambleas para preparar la huelga general 11-N.

La ruta de asambleas vecinales comenzó el martes con un encuentro en el que participaron unas 25 personas, cuatro de las cuales formaban parte de la acampada. El calendario prevé recorrer diferentes barrios y distritos de Palma para dar a conocer las reivindicaciones y sumar personas a la organización. Este miércoles, a las 18 h, hay prevista una nueva asamblea en la plaza de Morell. La propuesta es continuar los encuentros por los barrios hasta terminar el recorrido en la plaza de España.

“Queremos ir ganando fuerza para tener un grupo fuerte para ir hacia la huelga general”, ha explicado Pou. El movimiento confía en que las personas que participen en las asambleas puedan trasladar las reivindicaciones a sus vecinos y contribuir a ampliar la red de apoyo. La finalidad, ha insistido el portavoz, es que la ciudadanía recupere protagonismo en el debate político y se organice para hacer frente a unas políticas que, según denuncia el colectivo, agravan la precariedad y dificultan cada vez más el acceso a una vivienda digna.

Entre 40 y 50 tiendas en la plaza de España

La acampada entra en la cuarta semana de protesta con entre 40 y 50 tiendas instaladas en la plaza de España. Tras tres semanas de movilización continuada, los participantes intentan reorganizarse para mantener la presencia en el campamento y, a la vez, reforzar el trabajo en los barrios y la preparación de nuevas acciones.

“Estamos reciclando un poquito las fuerzas”, ha explicado Pou, que ha señalado que las personas acampadas van haciendo turnos para poder compaginar la protesta con el trabajo, las responsabilidades familiares y la vida personal. El movimiento quiere mantener la acampada, como mínimo, hasta la convocatoria de una huelga general y, más adelante, valorar si la prolonga hasta las próximas elecciones. La intención es que la protesta no quede limitada a la resistencia en el campamento, sino que se convierta en un proceso de organización vecinal con capacidad de ampliar la movilización a otros ámbitos. En este sentido, el colectivo plantea una huelga general con una participación amplia que pueda derivar en nuevas formas de presión, como por ejemplo una huelga indefinida o una huelga de alquileres.

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