Partidos

El último intento (fallido) de Prohens de apartarse de Vox

El PP aprovecha los últimos compases del curso parlamentario para cerrar los flecos pendientes del acuerdo con su socio y buscar apoyos a la izquierda

13/06/2026

PalmaEl periodo de sesiones en el Parlament se cierra tras algunos movimientos tácticos. El PP ha maniobrado para escenificar un distanciamiento respecto a Vox. Con la aprobación de la Ley ómnibus, los populares dan por liquidados los deudas del pacto presupuestario y consideran que ya no deben pagar más peajes en cuestiones delicadas, como la lengua. Lo dejó claro con una decisión que es un mensaje en sí mismo: aprobar la limitación de vehículos en Mallorca con la izquierda en el Consell sin esperar a Vox, para enviar al día siguiente mismo el texto al Parlament. La decisión cogió a la extrema derecha desprevenida y se acabó absteniendo al ver que, si no, se quedaba sola en el voto en contra. El Govern ha avisado que hará lo mismo con la ley agraria, la de costas y los presupuestos. Pero Vox no pierde los nervios e interpreta los gestos del PP en clave electoral. “Se quieren hacer los moderaditos de centro ahora que acaba la legislatura, pero es mentira”, critica una fuente de Vox.

En la primera mitad del año, el PP ha ido cerrando los flecos de los acuerdos con Vox que quedaban por formalizar. Derogó la Ley de memoria democrática e introdujo el resto de las cesiones a la extrema derecha a cambio de los presupuestos a través de numerosas enmiendas a la ley de proyectos estratégicos. Se enmendó tanto el articulado del texto que se tuvo que cambiar el nombre a la norma, que ha acabado entrando en vigor como la Ley ómnibus. “Hemos dado cumplimiento al acuerdo presupuestario”, reivindicó el vicepresidente primero, Antoni Costa, durante el pleno. Fuentes del Govern insisten en que se sienten libres de las exigencias de la extrema derecha. “No se rechazarán los votos de Vox, pero no se verán nuevos acuerdos con cesiones importantes del PP a cambio de aprobar leyes futuras”, defienden.

Cargando
No hay anuncios

“El PP no puede acordar ni los presupuestos, ni la ley de costas ni la ley agraria con la izquierda”, advierte una fuente de Vox. “Le interesa hacer ver que no ha dependido de Vox, cuando es falso; nos ha necesitado toda la legislatura, a excepción de un par de tonterías”, continúa. Se refiere a la Ley de regulación de las macrogranjas que el PP negoció con MÉS, pero acabó aprobando con Vox y a la iniciativa para defender la cogestión aeroportuaria en el Congreso, que impulsó, también, con los ecosoberanistas. El PP, además, ha intentado visibilizar un acercamiento a la izquierda a través de la convalidación del Decreto ley anticrisis con el apoyo del PSIB, la abstención del resto de la izquierda y el voto contrario de Vox. Estos pactos puntuales han contrariado a la extrema derecha, que en diversas ocasiones a lo largo de la legislatura ha bloqueado iniciativas –como la ley de proyectos estratégicos– para recordar al PP que todavía es decisiva.

La limitación de vehículos, punto de inflexión

El PP también ha utilizado el espantajo de llegar a posibles acuerdos con la izquierda para generar una reacción en la extrema derecha. “Vox ha jugado a hacer ver que el PP es suyo y no nos podemos entender con la izquierda, y la izquierda a veces nos ha apoyado porque Vox se enfade. Y nosotros decimos... ¿Negociamos iniciativa a iniciativa, por qué no?”, dicen fuentes del PP.

Cargando
No hay anuncios

Con todo, en esta ocasión Vox no ha entrado en la dinámica. La portavoz del grupo parlamentario, Manuela Cañadas, acusó esta semana al PP de buscar su enojo expresamente. Después de que el PP anunciara que llevaría adelante la limitación de vehículos en Mallorca sin Vox, la formación debatió internamente si se debía castigar a los populares bloqueando las leyes agraria y de costas, pendientes de tramitación. Pero, finalmente, el partido ha decidido no entrar en el cuerpo a cuerpo con el Gobierno. “Me pregunto si a quien interesa este distanciamiento es al mismo PP y provoca estas situaciones de hacer ver que registrarán [estas leyes] para comprobar cómo se posiciona Vox”, espetó Cañadas. Por lo tanto, la pugna política en torno a estas normas se pospone hasta el otoño.

“Vox comenzó el año en la cresta de la ola, pero poco a poco ha ido viendo que la gente vota para que tenga una traducción práctica”, considera una fuente del PP. Lo dice en referencia a las elecciones autonómicas que han tenido lugar en los últimos meses en Extremadura, Aragón, Andalucía y Castilla y León, donde la extrema derecha va negociando progresivamente volver a entrar en los ejecutivos autonómicos tras optar por salir de todos los gobiernos en 2024. “Vox ha percibido que, si se les ve como un bloqueo para que el PP pueda gobernar, les puede acabar penalizando electoralmente”, insiste esta fuente del Gobierno de Prohens: “Por eso, en los últimos dos meses ha hecho un cierto giro y va menos al choque frontal”. En cuanto a la limitación de vehículos en Mallorca, otra voz del Ejecutivo considera que la extrema derecha ha sido víctima de su propio ideario. El partido, que abandera un discurso único en todas las autonomías, ha topado con el hecho de que oponerse a la limitación de la entrada de vehículos argumentando que perjudicaba a los españoles de otras comunidades autónomas le podía hacer perder puntos entre los votantes baleares. “La congestión de las carreteras no preocupa solo a los ecologistas, es una cuestión transversal que afecta a la ciudadanía”, señala. Lo admite una fuente de Vox: “Es verdad que Mallorca está saturada, y decir lo contrario es no querer ver la realidad”. Justifica así el hecho de haber pasado del posicionamiento contrario a la abstención para “mejorar la ley con enmiendas cuando se tramite en el Parlament”.

Cargando
No hay anuncios

Con esta iniciativa, el PP ha cogido a Vox con el pie cambiado. Queda un curso parlamentario y escaso, y Prohens se quiere presentar como una opción de centro ante el electorado. El objetivo de los populares es conseguir una mayoría absoluta y liberarse de su socio. Con todo, esta previsión se complica. La extrema derecha condicionará el Gobierno hasta 2027 y, si los resultados electorales en las Illes confirman la tendencia del resto de autonomías, todo apunta a que lo puede continuar haciendo aún más allá.