El Parlament reprueba al presidente de Aena por el cartel de 'Malle' en el aeropuerto
La empresa responsable de la publicidad anunció que retiraría el anuncio
PalmaEl Gobierno y la mayoría de los partidos de las Islas han vuelto a cargar contra la gestión que Aena hace del aeropuerto. El pleno del Parlament se ha posicionado este martes de manera unánime en contra de la campaña publicitaria de 'Malle' de un grupo financiero alemán. Además, con el voto en contra del PSIB, ha reprobado tanto al ministro de Transportes, Óscar Puente, como al presidente de Aena, Maurici Lucena, tanto por falta de acción para eliminar este anuncio como por impulsar políticas aeroportuarias en contra de los intereses de los ciudadanos de las Islas, entre las cuales la ampliación del aeropuerto de Eivissa.
Los grupos han votado una proposición no de ley impulsada por el PP contra el proyecto de ampliación del aeropuerto de Eivissa, a la que el mismo grupo, con enmiendas, ha acabado introduciendo también la cuestión de una campaña publicitaria que consistía en un cartel de grandes dimensiones en el aeropuerto con el mensaje en alemán: "Lo que pasa en Mallorca queda en Mallorca". El grupo financiero que pagó por el cartel ha anunciado su retirada tras la polémica que se ha generado al respecto. La iniciativa parlamentaria ha tenido el apoyo de todos los grupos en lo que respecta a la publicidad y todos los grupos excepto Vox respecto a la ampliación del aeropuerto. Por otra parte, tanto el PP como MÉS per Mallorca han introducido un punto en el texto para reprobar tanto a Lucena como a Puente, que ha prosperado con el único voto en contra de los socialistas.
El diputado del PP y vicepresidente del Consell de Eivissa, Vicent Marí, ha insistido en que, a pesar de que su partido no está en contra de mejorar la infraestructura del aeropuerto en Eivissa, "una cosa es mejorar la seguridad y la calidad y otra muy diferente, impulsar medidas que se traducen en más capacidad, más pasajeros y más presión sobre el territorio". También ha lamentado que las instituciones baleares no participen en decisiones sobre el aeropuerto, que se toman desde Aena y el gobierno español.