Ben Amics judicializa el conflicto del Orgullo y denuncia al Ayuntamiento de Palma
La entidad presenta una denuncia penal por las presuntas irregularidades en la contratación de la verbena de la fiesta LGTBQ+ y otra contra la concejala Lourdes Roca por presuntas coacciones e intimidación
PalmaEl conflicto por la organización del Orgullo LGTBIQ+ de Palma ha dado este viernes un paso más y ya está en los juzgados. Ben Amics ha presentado una denuncia penal contra el Ayuntamiento de Palma por las presuntas irregularidades en la contratación de la empresa encargada de organizar la verbena del Orgullo y otra denuncia contra la segunda teniente de alcalde y concejala de Servicios Sociales, Lourdes Roca, a quien acusa de "intimidación y coacción" a raíz de las declaraciones que hizo después de que la entidad cuestionara públicamente el procedimiento.
La asociación sostiene que su reclamación siempre se ha limitado a exigir transparencia en el proceso de contratación y lamenta que la respuesta del Consistorio haya sido "un ataque contra la asociación". En concreto, denuncia que Roca la acusara en rueda de prensa de "amenazar" a artistas y anunciara una auditoría "discrecional" como respuesta a las críticas de Ben Amics.
La denuncia penal presentada ante los juzgados apunta a posibles delitos de tráfico de influencias, intervención fraudulenta y conflicto de intereses en la adjudicación del contrato a la empresa AgenciaCom.
Un contrato con 3 puntos sobre 100
Este procedimiento ya había sido cuestionado por el ARA Balears, que reveló que el concurso público se adjudicó a AgenciaCom, la única empresa que se presentó, a pesar de haber obtenido solo 3 puntos sobre 100 en la evaluación técnica.
Entre las carencias detectadas se encontraban la falta de experiencia acreditada, la ausencia de una programación artística definida, la inexistencia de un punto de información y atención ante posibles situaciones de violencia LGTBI-fóbica o sexual y la falta de un cronograma de las actuaciones. Además, este diario también publicó que la promoción de la fiesta se había iniciado antes de que el contrato se adjudicara formalmente.
Ben Amics también recuerda que el propietario de AgenciaCom estuvo investigado en el caso Voltor, dirigió la campaña electoral del PP en 2019 y ha publicado artículos que, según la entidad, son tránsfobos y ridiculizan al colectivo LGTBI+. "Ben Amics no entiende que una persona que confunde sexo y género pueda ser la máxima responsable de la organización del Orgullo del Ayuntamiento de Palma", señala la asociación, que defiende su derecho a expresarse y a proteger su honor ante las declaraciones de una representante pública.
Tensión política
La judicialización del conflicto llega en medio de un clima de creciente tensión entre el gobierno municipal y las entidades LGTBI. Este viernes, PSIB, MÉS per Palma y Unides Podem han hecho un llamamiento conjunto a la ciudadanía para participar en la manifestación del Orgullo de este fin de semana, que definen como una respuesta a "la ofensiva del PP contra los derechos LGTBI".
Para estas formaciones, lo que pasa en Palma no es un episodio aislado, sino un cambio de rumbo político. Denuncian lo que consideran un retroceso en las políticas municipales de diversidad y una actitud de confrontación con las entidades que históricamente han trabajado con el Ayuntamiento en la defensa de los derechos del colectivo.
En este punto sitúan especialmente el conflicto con Ben Amics, que por primera vez en veinte años ha suspendido la verbena del Orgullo. Un hecho que la izquierda interpreta como el síntoma más visible de una ruptura institucional más profunda: la pérdida de confianza entre el consistorio y el tejido asociativo LGTBI.
Las críticas también apuntan a la manera como el gobierno de Jaime Martínez ha gestionado la fiesta, que, según denuncian, ha derivado en una "mercantilización" del Orgullo y en una desvinculación progresiva de las entidades del diseño y el sentido de la celebración.
La decisión de suspender los talleres de diversidad sexual y de género dentro del programa educativo municipal ha añadido un nuevo elemento de tensión, que la oposición vincula a un giro político en las políticas de diversidad de Cort.
Con este escenario, la manifestación del Orgullo de este fin de semana llega a Palma con un componente claramente político: no solo como una reivindicación de derechos, sino también como la expresión visible de un conflicto institucional que ahora también se traslada a los juzgados.