Las Baleares vuelven a clamar contra la masificación turística el 26 de julio
Menos Turismo, Más Vida convoca una nueva gran manifestación en Palma y alerta que el eclipse de agosto puede aumentar aún más la saturación
Una nueva llamada para llenar Palma
El malestar contra la masificación turística volverá a la calle este verano. La plataforma Menos Turismo, Más Vida ha convocado una nueva gran manifestación en Palma para el 26 de julio a las 19.00 horas con la voluntad de repetir las movilizaciones multitudinarias de los últimos años y volver a situar el modelo turístico en el centro del debate político y social.
La convocatoria se ha presentado este domingo a los pies de la Seu, en uno de los espacios más transitados por los visitantes que llegan a Palma. La imagen no era casual, los convocantes han querido escenificar que la saturación ya no es una percepción puntual de los meses de máxima temporada, sino una realidad que afecta cada vez más ámbitos de la vida cotidiana de los residentes.
La plataforma ha hecho un llamamiento a “colapsar” Palma y ha advertido que este verano volverá a ser especialmente complicado para los mallorquines. Carreteras cargadas, playas llenas, servicios públicos tensionados, mercado de la vivienda disparado y dificultades crecientes para hacer vida en los pueblos y barrios forman parte del problema que las entidades han puesto sobre la mesa.
El eclipse y la presión sobre Mallorca
Uno de los elementos que este año añade tensión al debate es el eclipse solar total previsto para el 12 de agosto. Menos Turismo, Más Vida alerta de que este fenómeno astronómico ya ha sido incorporado a la promoción turística como una nueva oportunidad de negocio, en plena temporada alta y con la isla ya habitualmente al límite. Según la plataforma, la llegada de visitantes para ver el eclipse puede incrementar aún más la presión sobre hoteles, carreteras y espacios públicos. Los convocantes consideran que este episodio es un ejemplo más de cómo cualquier acontecimiento acaba siendo absorbido por la lógica turística, sin tener en cuenta la capacidad real del territorio ni las consecuencias para la población residente.
El movimiento también ha cargado contra lo que considera discursos de "falsa contención" por parte de las administraciones. Aseguran que muchas de las medidas anunciadas hasta ahora solo plantean moderar el crecimiento, pero no cuestionan el modelo. En este sentido, critican tanto al Govern balear como al Consell de Mallorca y al Estado por continuar apostando por la promoción turística y por políticas que, según denuncian, favorecen los intereses económicos del sector.
Vivienda y vida cotidiana
La protesta no se centra solo en el número de turistas. La plataforma vincula directamente la masificación con la crisis de vivienda, el encarecimiento del alquiler, la presión de los fondos de inversión y la proliferación del alquiler turístico. Según los convocantes, Mallorca ha llegado a un punto en que muchas personas que trabajan y sostienen la actividad económica de la isla no pueden acceder a una vivienda digna.
También denuncian que la saturación afecta la movilidad, los servicios públicos, el territorio y la posibilidad de construir un proyecto de vida estable en la isla. Por ello, insisten en que el problema no es solo turístico, sino también social, laboral y ambiental.
Al mismo tiempo, Menys Turisme, Més Vida ha querido marcar distancias con los discursos que señalan a migrantes u otros colectivos vulnerables como responsables del malestar social. La plataforma defiende que el foco se debe poner en el modelo económico y en los responsables políticos y empresariales que, según afirma, han convertido el crecimiento turístico en un objetivo en sí mismo.
Un verano de movilizaciones
La manifestación del 26 de julio no será una acción aislada. La plataforma ha anunciado un verano “más combativo” y prevé acciones previas en diferentes puntos de Mallorca para mantener la presión antes de la gran protesta de Palma.
La convocatoria llega después de dos años de movilizaciones masivas contra la saturación turística. En 2024 y 2025, decenas de miles de personas salieron a la calle para reclamar límites al crecimiento, más protección del territorio y medidas reales para garantizar el acceso a la vivienda. Ahora, la plataforma quiere mantener vivo aquel impulso y convertir la protesta de este julio en una nueva demostración de fuerza.
El malestar también se extiende a otras islas. En Menorca, el GOB ha convocado una movilización contra la masificación turística y en defensa del derecho a la vivienda para el 13 de junio en Maó, ante el Consell de Menorca. Así, el debate sobre el modelo turístico vuelve a marcar el inicio de la temporada en las Baleares.