UOB y Alternativa cargan contra la zona escolar única para fomentar la segregación y debilitar la escuela pública
Educación quiere implantar la zona escolar única en la mayoría de municipios, excepto en Calvià y Felanitx, que mantendrán varias zonas
PalmaLa Consejería de Educación ha presentado una nueva propuesta para implantar la zona escolar única en la mayoría de municipios de Mallorca, con el objetivo de flexibilizar la distribución de plazas y ampliar la elección de centros por parte de las familias. Según el Govern, la iniciativa busca simplificar el proceso de escolarización y permitir que las familias puedan optar a los centros que prefieren más allá de los distritos actuales. Esta propuesta extendería el modelo que ya se ha aplicado en Palma, donde antes había ocho zonas de escolarización, ahora dos, y el próximo curso, una, hacia otros municipios de la isla. Sin embargo, en localidades grandes como Calvià y Felanitx se mantendrán varias zonas para equilibrar la oferta. Para ciertos estudios, como el Bachillerato de Artes, se implementará la zona única entre municipios vecindarios para ampliar su oferta educativa.
La propuesta ha encontrado oposición por parte de la comunidad educativa y de la oposición política. El sindicato UOB denuncia que "esta medida no garantiza la igualdad de oportunidades que pregona la Conselleria, sino que favorecerá precisamente lo que ya se ha dado durante los últimos cursos: segregación escolar, elitismo y concentración de alumnado vulnerable en determinados centros". Según UOB, la zona única es "una medida globalizadora y elitista, que atenta directamente contra la integración comunitaria en las barriadas y que perjudica a aquellas familias con menos recursos económicos y con mayores dificultades de movilidad".
En la misma línea crítica, el sindicato Alternativa Docente manifiesta "su rechazo frontal a la consolidación paulatina de la zona única escolar", una medida que, "con el pretexto de garantizar la libertad de elección, incrementa la segregación social y educativa en nuestros centros". La organización sindical alerta de que "la zona única favorece un sistema competitivo entre escuelas que beneficia claramente a la enseñanza concertada, mientras condena a la escuela pública a convertirse en un recurso de segunda categoría, destinado mayoritariamente al alumnado con más necesidades educativas, sociales y económicas".
Alternativa Docent considera que este modelo "no es casual ni neutro" y sostiene que "responde a una voluntad política de desplazar recursos, prestigio y alumnado hacia el sistema concertado, debilitando progresivamente la red pública". Asimismo, denuncia que "el gobierno utiliza el discurso de la libertad de elección para esconder una renuncia explícita a garantizar la equidad", puesto que "sin una zonificación equilibrada y sin políticas valientes de distribución del alumnado, la libertad sólo es real para quien ya parte de una posición de privilegio".
El sindicato también advierte que "la escuela pública no puede ser el contenedor de todas las desigualdades mientras otros centros seleccionan alumnado de forma directa o indirecta" y alerta de que este modelo "rompe la cohesión social, empeora las condiciones de trabajo del profesorado y pone en riesgo el derecho fundamental a una educación de calidad para todos".
No equitativo
UOB Ensenyament aboga por un sistema "transparente y justo, con criterios comunes, objetivos y justos –lo que descarta automáticamente los puntos por antiguo alumno–, un sistema que dé el apoyo y recursos necesarios a los centros en función de sus necesidades y una regulación efectiva y exhaustiva de los centros privados que reciben fondos de los contribuyentes". También subrayan que muchas familias ya se han quedado sin plaza en los centros donde ya llevaban un hijo y no han conseguido plaza pese a disponer de los puntos por hermanos en el centro, lo que pone de manifiesto que el actual sistema "no garantiza equidad ni derecho a la escolarización próxima".
Por su parte, Alternativa Docent exige "el fin de la zona única escolar", así como "una planificación educativa que sitúe a la escuela pública como eje vertebrador del sistema", "políticas activas contra la segregación escolar" y "una distribución justa del alumnado y de los recursos". El sindicato concluye que "defender la escuela pública es defender la igualdad de oportunidades, la cohesión social y el futuro del país" y advierte: "no aceptaremos que se siga degradando deliberadamente el sistema público de educación".
La Conselleria defiende que la zona única facilitará la opción escogida por la mayoría de familias y asegura que, en Palma, el 95 por ciento de los alumnos de cuarto de educación Infantil obtuvieron plaza en el centro elegido como primera opción a pesar de la reducción de zonas. El proyecto se encuentra en fase de tramitación, con plazos abiertos para presentar alegaciones, y ha reabierto el debate sobre cómo equilibrar el derecho a elegir centro con la necesidad de una escolarización equitativa y sin segregación socioeconómica.