Educación activa expedientes disciplinarios contra la directiva del IES CTEIB
Las resoluciones afectan a cargos directivos y técnicos del centro por presuntas irregularidades en la gestión, el control horario, el absentismo laboral y el funcionamiento interno
PalmaLa Consejería de Educación ha abierto expedientes disciplinarios contra cinco miembros de la estructura directiva y técnica del IES Centro de Tecnificación Deportiva de las Islas Baleares (CTEIB), en Palma, a raíz de las conclusiones obtenidas después de la inspección extraordinaria realizada el pasado junio, según ha avanzado el Diario de Mallorca. La decisión llega después de meses de tensiones internas y de una investigación reservada impulsada por la Consejería. Hay que recordar que en el mes de febrero 38 miembros del claustro hicieron un comunicado para desmentir "una supuesta crisis interna y malas prácticas del equipo directivo". Ahora, la apertura del expediente disciplinar y el peso de las acusaciones refuerza la tesis contraria.
El procedimiento afecta a diversos cargos vinculados a la gestión académica, económica y organizativa del centro. Las presuntas irregularidades que se investigan incluyen posibles deficiencias en la dirección del servicio, problemas en el control horario del personal, incidencias relacionadas con la gestión económica y episodios de conflicto interno entre trabajadores.
El equipo directivo, en el punto de mira
Entre las personas expedientadas se encuentra la directora del centro, Sonia Gabaldón, para quien se plantea una posible falta considerada grave. Según la propuesta de resolución, los instructores atribuyen a la responsable una presunta falta de rendimiento que habría afectado el funcionamiento ordinario del servicio. La investigación considera que no se habrían ejercido adecuadamente algunas responsabilidades de gestión vinculadas al cargo. El caso se suma a las críticas internas que, desde hacía tiempo, apuntaban a desacuerdos dentro del claustro sobre la manera como se dirigía el centro y sobre la respuesta dada a las necesidades académicas y organizativas del CTEIB.
También figura dentro del procedimiento el jefe de estudios de Régimen Especial, Antoni Albertí, que afronta igualmente una propuesta de sanción grave. En este caso, la investigación hace referencia a presuntas actuaciones destinadas a evitar el control efectivo de los horarios laborales. Los instructores sostienen que se habría intentado impedir la detección de incumplimientos injustificados de jornada. Las sospechas sobre el control horario y la asistencia del personal no son nuevas. Parte de estas cuestiones ya habían aparecido en documentación interna del centro, donde se reclamaba reforzar la presencia efectiva de miembros del equipo directivo para adaptarse a los requisitos establecidos por la normativa.
La secretaría del CTEIB también ha recibido la notificación de un expediente, aunque en este caso la posible infracción es calificada de leve. La propuesta apunta a presuntas negligencias en tareas relacionadas con la supervisión y el control de la gestión económica del centro. Este aspecto coincide con las observaciones formuladas durante la inspección sobre la necesidad de justificar correctamente determinados gastos y sobre el seguimiento de un importante remanente económico acumulado por el centro.
Otro de los expedientes afecta al jefe de estudios de Formación Profesional. Según la resolución, no se habría hecho un seguimiento suficiente del cumplimiento horario del profesorado, hecho que habría favorecido la existencia de carencias en el sistema de control de asistencia. Los informes incorporados a la investigación describen una situación que los instructores consideran especialmente delicada desde el punto de vista organizativo. Entre otras cuestiones, se apunta la posibilidad de que algunos docentes compaginaran varios trabajos mientras constaban administrativamente como presentes en el centro sin estar físicamente.
Faltas de respeto
El expediente disciplinario también dedica parte de la investigación al comportamiento interno dentro del claustro. El orientador del centro es la persona que acumula más acusaciones: cinco en total, entre presuntas faltas graves y leves. La documentación recoge posibles episodios de desconsideración hacia otros miembros de la comunidad educativa y actitudes que habrían deteriorado aún más la convivencia interna. Entre los hechos investigados figuran comentarios ofensivos, expresiones despectivas y discusiones producidas dentro del entorno laboral. Según los informes incorporados al expediente, estas situaciones no habrían sido puntuales, sino que formarían parte de un contexto de conflictividad sostenida que habría acabado afectando el funcionamiento ordinario del centro.
La dimensión de la investigación y el volumen de documentación reunida durante meses han hecho que la Consejería optara por comunicar las resoluciones mediante correo certificado, una fórmula poco habitual actualmente. Los expedientes se encuentran ahora en fase de tramitación administrativa y aún no hay ninguna resolución definitiva. Las personas afectadas pueden presentar alegaciones antes de que Educación determine si hay responsabilidades disciplinarias.