Un grupo francés compra Grupo Servera, la gran distribuidora alimentaria de las Islas Baleares
El conglomerado de distribución alimentaria de Marratxí pasa a manos extranjeras y se añade a la lista de empresas baleares absorbidas por capital internacional
PalmaUn grupo francés ha comprado Grupo Servera, una de las principales distribuidoras de alimentación para el canal Horeca de las Islas Baleares, en una operación que supone un nuevo movimiento dentro de la progresiva entrada de capital extranjero en el tejido empresarial isleño. La compra ya se ha oficializado y la parte más importante del acuerdo, según ha explicado el presidente y fundador de la entidad, Tolo Servera, a el ARA Balears es que "no cambiará nada". De hecho, según ha detallado, la compra implica tanto a los clientes, como a los trabajadores, la maquinaria, las marcas y todo lo que compone la empresa. "Teníamos claro que no lo queríamos vender a un fondo de inversión que especulase con los puestos de trabajo, queríamos continuar con la empresa, y por eso lo hemos vendido a un grupo del mismo sector", ha explicado.
Los motivos de la venta, explica Servera, no son más que adaptarse al mercado. "Hemos visto que teníamos que crecer mucho y que tal vez no teníamos la fuerza necesaria. Ahora con esta nueva propiedad se podrá hacer frente a los retos del futuro", asegura. En este sentido, remarca que la empresa que lo ha comprado ya tiene más de cinco empresas del sector distribución en España y que "no han hecho grandes cambios en ninguna de las empresas que han adquirido".
La adquisición supone la pérdida para Baleares de un conglomerado construido durante más de cuatro décadas desde Marratxí y estrechamente vinculado al suministro de restaurantes, hoteles y cafeterías de Mallorca y Menorca. La venta de Grupo Servera suma una nueva pieza al goteo constante de empresas nacidas en las Islas que, con el tiempo, acaban cambiando de manos y saliendo del control local.
Fundado hace más de cincuenta años, el grupo se había consolidado como una de las grandes estructuras de distribución alimentaria de las Baleares, especialmente ligada a la restauración y la hostelería. Con una facturación superior a los 31 millones de euros y más de cuarenta trabajadores, según datos de CEPYME500, la empresa había crecido hasta tejer una red propia que iba mucho más allá de la simple distribución.
Bajo el paraguas del Grupo Servera convivían diferentes marcas que dibujaban buena parte de la cadena alimentaria que abastece bares, hoteles y restaurantes de las Islas Baleares: Delicy Food Solutions, centrada en productos de horno, repostería y helados; Corgelat, con sede en Menorca; y Pescados Mayol Mesquida, especializada en pescado fresco y heredera de dos históricas distribuidoras mallorquinas.
Ahora, con la venta al grupo francés, este negocio pasa a manos extranjeras. Y no es un caso aislado. Antes ya había pasado con Agama, una de las marcas más reconocibles de la industria alimentaria balear, que con los años también acabó diluida dentro de estructuras empresariales mucho más grandes hasta que finalmente cerró y desapareció definitivamente.
El patrón se repite: empresas nacidas aquí, construidas durante décadas y profundamente ligadas a la economía local, que acaban integradas dentro de capitales y estrategias que se deciden lejos de las Islas. No es solo una cuestión de propiedad. Con cada venta también se mueve una parte de la memoria económica del territorio. Y, poco a poco, el mapa empresarial balear se va llenando de nombres que continúan siendo los mismos, pero que ya no hablan desde aquí y acaban cambiando el producto y la esencia de la empresa.