PalmaNo debe haber sido nada sencillo elegir un par de obras con las que celebrar el cuadragésimo aniversario de una compañía teatral de tanta relevancia como Iguana Teatre. Un grupo que no es historia, diría que es “la historia” del teatro contemporáneo de las Islas, por la sencilla razón de que fueron ellos los que abrieron el camino por donde muchos otros han iniciado su travesía. Han elegido Sa varietat de sa locura para conmemorar el acontecimiento conjuntamente con el teatro Principal. Una pieza que quizás no es la más representativa de su talante, podrían haber sido muchas otras de entre las más de cincuenta que han puesto sobre un escenario, pero, por otra parte, es la prueba fehaciente de su versatilidad, de esa costumbre de transitar por todos los estantes del teatro, desde los clásicos hasta los más vanguardistas, desde una vertiente investigadora, con su sello siempre inquieto y respetuosamente rompedor, que es lo que los condujo hacia esta serie de entremeses que conforman tan peculiar espectáculo.
Cinco entremeses mallorquines con infinidad de personajes que conforman un caleidoscopio teatral que funciona a velocidad de vértigo. Un género que cultivaron no pocos de los más ilustres literatos, desde Cervantes hasta Calderón, Lope de Vega, Molière y Beaumarchais… entre muchos otros. Los que ha recogido Pere Fullana no tienen autor conocido, pero sin duda son fruto de una tradición que tuvo su momento cumbre a principios del siglo XVII con El retablo de las maravillas. Este hallazgo es una manera de recuperar y reivindicar un capítulo de la historia del teatro, con toda una serie de situaciones y personajes arquetípicos, que a primera vista pueden parecer sencillos, pero que son un retrato satírico, intemporal y minucioso de la condición humana. Fullana, también director, y Carme Planells, firmantes de la dramaturgia, han optado por un escenario también sencillo, pero al mismo tiempo elaborado, con una serie de escotillas y trampillas por donde personajes y objetos entran y salen como un vodevil avant la lettre. Los encargados de hacer girar, para la ocasión, esta divertida noria teatral son Rodo Gener, Salvador Oliva, Alícia Garau y Carles Molinet, que van cambiando de rol con la fluidez imprescindible para dar consistencia a la ligereza argumental de estas muestras, pequeñas y sabrosas, que además de hacer sonreír hacen pensar.