Cómo era Miquel Bezares, según su hermano pequeño: "Lo veías y pensabas: este tipo se comerá el mundo"

Jesús Bezares, hermano del escritor, nos explica los secretos mejor guardados de su infancia

02/08/2026 - 20:24 h.

PalmaUna estampa familiar: los seis miembros metidos dentro de un Renault 5 naranja de tres puertas. Son cuatro hermanos nacidos en Llucmajor. En casa siempre se habló castellano: el padre había llegado de la Península y se casó con una mallorquina, la madre. La idiosincrasia lingüística de la familia cambió cuando el hermano número tres tenía unos 17 años. Lo contaremos más adelante. El tercer hermano nació en 1968 y hoy es poeta, narrador y profesor: Miquel Bezares. Un incendio en su casa, cuando él tenía unos cuatro años, le impactó tanto que aún hoy, cuando empieza a oler a quemado, tiene un cierto sobresalto, como si aquel olor se le hubiera quedado pegado a la nariz para siempre. El hermano pequeño, Jesús –aunque todo el mundo lo conoce con el apodo de Tuti–, dice que Miquel “era un niño extraordinariamente espabilado”: “A los ocho años ya tenía la cabeza de un chaval de quince; y a los quince parecía un señor mayor”, ríe.

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De pequeño era un “auténtico portento físicamente”. Creció muy pronto y a los diecisiete años “ya tenía prácticamente la altura actual”. Tuti recuerda que fue un gran jugador de baloncesto, y que también practicaba tenis. “Llegaba de los entrenamientos muerto de hambre. En aquel momento, no le gustaba nada la verdura, y como la mayoría de chicos de la época, nos alimentábamos de lomo con patatas fritas. A él, mi madre no le preparaba un plato, sino una palangana. Comía una barbaridad y no engordaba nada”. Era, dice el hermano, “un líder natural” por su manera de hacer las cosas, de razonar: “Lo veías y pensabas: este tipo se comerá el mundo”. Tuti define Miquel prácticamente por oposición a él: “Yo siempre he sido muy tímido, reservado, solo hablaba con mis dos amigos de la escuela. Los padres me llevaron al psicólogo porque encontraban que yo era muy diferente del hermano anterior, Miquel”. A Tuti no le pasaba nada: “Sencillamente aprendía a hacer las cosas más lentamente; era mucho más vago que él”.

Miquel iba muy a su aire y no era complaciente con los demás: “Cuando decidía una cosa, la hacía, gustara o no al resto”. Así, cuenta que el escritor había empezado el BUP de Ciencias, porque el futuro “parecía encaminado a que hiciera Farmacia”, una ilusión que tenía su padre. Pero tuvo un profesor que le marcó profundamente: Damià Pons. “Así que decidió cambiar completamente de rumbo y pasar a Letras para estudiar Filología Catalana”. Tuti cuenta que la decisión, de repente, provocó un disgusto importante a los padres. Así fue como Bezares empezó a llenar libretas con poemas, ideas y textos, todos ya escritos en catalán. Y un buen día “se despertó siendo catalanohablante”. Fue un cambio radical pero que se vivió con mucha naturalidad dentro de la familia. “A pesar de empezar a vivir plenamente el catalán, nunca intentó imponérnoslo a los hermanos. Todavía hoy yo le hablo en castellano y él me contesta en mallorquín”. Hoy todavía les resulta curioso oírle hablar en castellano porque es algo muy poco habitual. Este cambio enriqueció, por poner solo un ejemplo, el ambiente musical de casa: “Nosotros crecimos con las canciones de Perales, Rocío Jurado y Raphael. De repente, descubrimos a Maria del Mar Bonet y Lluís Llach”, rememora Tuti.

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Por él, Miquel es una persona muy inteligente, con “unos principios muy sólidos, incluso cuando le acaban perjudicando personalmente”: “A menudo ha tomado decisiones porque consideraba que eran las correctas, aunque no fueran las que realmente le apetecían”. Explica que tiene una relación muy especial con su madre, y cree que es porque comparten una manera de ser muy similar: “Son muy sensibles, con mucha fortaleza interior y capacidad de sacrificio”. Con el tiempo, se ha convertido en un auténtico “bon vivant” –“ha desarrollado una auténtica pasión por la cocina y sabe cocinar a nivel muy alto”– que, cuando se jubile, será plenamente feliz justo con su libreta.