La [e] felanitxera: guía práctica para entender un felanitxer

Los de Felanitx no pronunciamos 'café' como vosotros. Maria Hein, la cantante felanitxera, dice “son las siete, y no sé ni qué hacer, pues un café” y parece que pronuncia 'qué hacer' y 'café' de la misma manera. Esto podría hacernos pensar que nuestro sistema vocálico cojea. Hoy veremos que esta cojera, de la que los felanitxers somos inconscientes, es bastante relativa

Palma¿Ha tratado alguna vez con un felanichero? Hablamos extraño, ¿no? El subdialecto felanitxer es uno de los que Joan Veny llama 'campanario', aquellos que destacan por tener características particulares respecto a los vecindarios. Sin embargo, la mayoría de los rasgos del felanitxer son compartidos con otras variedades. Hoy hablaremos de vocales. En primer lugar, pronunciamos la 'a' final de las palabras esdrújulas terminadas en '-ia' (como Artà y Capdepera), farmacia, historia o paciencia; en segundo lugar, antes del grupo 'lt', [a] pasa a o abierta ([ò]), deim [ò]otro, d[ò]lt y mal[ò]lt; y, en tercer lugar, parece que no tenemos la e abierta, como también ocurre con hablantes de San Juan y María de la Salud. Precisamente, este último rasgo será el que trataremos en este artículo. La impresión no admite símbolos fonéticos, por lo que recurriremos al uso de [é] para la e abierta (cielo) y de [é] para la e cerrada (viento), así como ya hemos usado [ó] para la u abierta.

Si escucha Ido un café de Maria Hein comprobará que no bebemos el mismo 'café'; el nuestro es descafeinado, si hablamos metafóricamente. ¿Nos falta una vocal? En realidad, no. Dentro de nuestro repertorio vocálico, tenemos la [é]. El problema –si es que se puede llamar 'problema'– es que para los felanitxers la diferencia de pronunciación entre [é] y [é] es mínima, lo que provoca que no se perciba auditivamente la diferencia. Por tanto, cuando decimos 'Dios' (divinidad) y 'diez' (número) parece que lo pronunciamos igual. Y es por eso que muy a menudo nos haces decir "Dios diez diez", para reírse de nosotros y pensar "que son de cortitos, estos felanitxers que no saben abrir la e". No se equivoque, lo abrimos (los sistemas de análisis de sonido lo demuestran), pero tan poco que no es perceptible. Podríamos decir que nuestro 'café' tiene poca cafeína, pero la tiene. Ahora bien, no creo que despierte demasiado.

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Sordera fonológica

Rosa Calafat explicó a un artículo del ARA Baleares de mayo de 2025 el concepto de 'sordera fonológica': cuando alguien oye un sonido que no es propio de su habla y que, por tanto, le es 'extraño', inconscientemente, tiene tendencia a identificarlo como otro sonido, el cual sí es conocido y empleado por el hablante. ¿Qué significa esto? Los felanicheros, que no pronunciamos el sonido [é] –aunque ya hemos dicho que no es del todo cierto, pero así simplificamos la explicación–, cuando oímos ese sonido, nuestro cerebro lo relaciona con uno parecido que conocemos: la [é]. Es decir, cuando alguien nos dice caf[é], nosotros sentimos caf[é] (aunque hay excepciones, más adelante lo explicaremos). Por tanto, si recuperamos las palabras 'Dios'/'diez', no sólo vosotros no nota diferencia cuando los felanitxers los pronunciamos, sino que los felanitxers, generalmente, tampoco la notamos cuando vosotros los pronuncia. Un día se me ocurrieron estos versos para ilustrarlo con humor:

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"No es m[é]rda, es m[é]rda. Para mí las dos huelen el mismo mal olor".

Esta sordera fonológica de la que hablábamos no es incurable –tampoco es una enfermedad: no pida hora en el centro de salud, por favor. Desde que empecé a moverme dentro de un entorno no felanitxer y que me sumergí dentro del mundo de la lingüística, he afinado el oído por las [é], de cada vez las noto más. Curiosamente, la apertura de la vocal no es la misma para todos los pueblos y en ocasiones, incluso, depende de la persona. Hay subdialectos que abren más la vocal, lo que me ayuda a identificarla con mayor facilidad. También depende mucho del contexto de los receptores: el grado de exposición que se ha tenido con gente no felanitxera y la finura de oído lingüístico de cada uno –si la fonética es un tema que te interesa, seguramente eres capaz de distinguir los sonidos. Por tanto, ser felanitxer no significa necesariamente 'no sentir' las [é].

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Sistema vocálico peculiar

Podría considerar que el felanitxer es una rara ancianospero no somos los únicos de las Islas Baleares con un sistema vocálico peculiar. Por una parte, tenemos la otra cara de la moneda. Alaró, Binissalem y Lloseta –el famoso triángulo de las Bermudas–, el este de Menorca (Mahón, Alaior y alrededores) y la parte más oeste de Ibiza (San José y San Antonio) pronuncian con [é] palabras que el resto de isleños pronunciamos con la vocal neutra (el sonido equivalente a la segunda vocal de '). A palabras como 'pereza' –que tiene para nosotros tres neutros–, pronuncian la tónica con [é]: por[é]sano. Dicen, por ejemplo, [è]spetit[é]t, porque[é] [é]s de Los[é]ta. A los felanitxers nos falta la cafeína ya ellos parece que les sobra. Por otro lado, tenemos el caso del solleric, menorquín, ibicenco y formenterero, subdialectos que pronuncian como [u] las oiu átonas (vocales en las que no recae el acento): dicen d[u]nar en lugar de d[o]nar y coche[u] en lugar de coche[o]. Por último, no podemos hablar de vocales sin comentar el caso de los sineuers, los cuales son fácilmente identificables con el buen di[é]. Ya lo ha visto, no hay rara ancianos, cada hablar tiene alguna pequeña particularidad. Ahora bien, todas las materializaciones del catalán se asemejan más de lo que pensamos: tenemos muchas más semejanzas que diferencias. ¡Por algún motivo hablamos una misma lengua!

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Es complicado para un felanitxer hacerse pasar por una persona de otro pueblo. No sólo debemos aprender a hacer la [é] (cuando lo imitamos, tendemos a abrir demasiado la boca), también debemos saber identificarla: ¿qué palabras son abiertas y cuáles cerradas? Ésta es la cuestión. Caeríamos en la tentación de hacer con [é] palabras que no toca: c[é]nt y v[é]nt. Sea como fuere, cuando pedimos un café a un bar nos entienden –si no nos entienden, no es para hablar felanitxer, sino catalán, pero eso es una [ò]otra historia. Cuando hace calor aún es peor, porque pedimos caf[é] con g[é]l. Debe tener paci[é]ncia con nosotros.