"Lo que cobrábamos los Huracán, no lo ganaba nadie trabajando"
La Orquesta Huracán, la banda más antigua de las Islas, cierra el verano de celebración de sus 50 años en los escenarios, en los que han ofrecido más de 5.000 conciertos en los hoteles y fiestas de Menorca
CiudadelaUn huracán musical hace mover a los menorquines desde hace 50 años a las fiestas y verbenas. Como una intensa tramontana, la pequeña orquesta nacida a mediados de los 70 en el pueblo más pequeño de la isla, es Migjorn Gran, todavía sigue haciéndose presente en plazas, salas y campos de fútbol. Con más de 5.000 conciertos a sus espaldas, la Orquesta Huracán (el teclista Miquel Pascual, su inseparable Pere Sales y los vocalistas Rudy Velasco y Antoni Rodrigo Popi) ha crecido en paralelo al turismo, entonces todavía incipiente, ya una población que se ha duplicado en medio siglo. Son el testimonio cultural vivo de la Menorca auténtica y no masificada que todavía hoy muchos añoran.
Se empezaron diciendo Censur (en referencia a su procedencia del centro y sur de la isla), cuando todavía se Migjorn Gran dependía del Mercadal y no era un municipio independiente. Corría 1974 y algunos de ellos no tenían más de una docena de años. Pero los Censur duraron poco, y un año después se reconvirtieron en el Huracán que todavía son.
En mayo de 1976 realizaron su primera actuación por 12.000 pesetas (72 euros) en el antiguo hotel Cóndores de Santo Tomás, el que hoy en día es el Villa Le Blanc Gran Melià, de cinco estrellas. El músico que les acompañó esa noche al hammond ya no volvió a actuar nunca más con ellos. "Nos dijo que lo dejaba porque no veía futuro", comenta entre risas Miquel Pascual. Ni él mismo imaginaba que, 50 años después, todavía darían guerra a los escenarios.
Abandonó la guitarra, con la que había empezado a actuar, y pasó a los teclados. En Palma se compró un hammond –"que todavía tengo"– por 250.000 pesetas. Sólo tenía 20.000 ahorradas, así que sus padres, no sin reticencias, tuvieron que poner las más de 200.000 pesetas restantes.
200 actuaciones cada temporada
En esa temprana urbanización de la Menorca de hace medio siglo no había más que tres hoteles, un complejo de apartamentos "y unos pocos chalés edificados en primera línea". Pero a partir de entonces, los Huracán empezaron a tocar de hotel en hotel, de urbanización en urbanización, a veces haciendo doblete el mismo día y acumulando 200 actuaciones cada temporada. "Tocábamos ante británicos y alemanes y muchos de ellos nos venían a ver cada noche. Nada más terminar, nos pagaban directamente de la caja, sin factura ni nada", recuerda Pascual. "Lo que cobrábamos no lo ganaba nadie trabajando. Yo mismo hacía de cortador en la fábrica de zapatos de Jaume Mascaró, pero todos llegábamos a ganar más con un instrumento en la mano que en nuestros trabajos", remarca.
No solo se dieron a conocer en directo, sino que también grabaron discos y una cinta en casete, que llevaban a los hoteles donde actuaban y del que llegaron a vender más de 3.000 copias. En 1988 se convirtieron en el grupo oficial del Club Marítimo de Maó y empezaron a sonar también en las bodas y fiestas de la época.
Su gran éxito en Menorca alcanzó las orejas de las primeras compañías de contratación de Mallorca. Romantic les llevó una Nochevieja a Palma, pero no volvieron a probar suerte en la isla vecina "porque todos teníamos trabajo aquí y no nos lo planteamos a escala profesional". Ahora, sin embargo, Miquel Pascual tiene claro que, "si lo hubiéramos probado, en Mallorca habríamos triunfado casi tanto o más que en Menorca".
El 12 de julio los Huracán celebraron medio siglo arriba los escenarios con un concierto en casa, en el campo de fútbol de Los Nogales del Migjorn Gran. 14 músicos y un equipo técnico formado por una decena de personas hicieron posible el espectáculo, que se grabó con nueve cámaras y se acompañó de una proyección de imágenes alusivas.
No queda ningún grupo de aquella época en las Islas que todavía esté activo. Esta temporada los Huracán habrán realizado una veintena larga de bolos, casi todos contratados por ayuntamientos. "Después de tanta trayectoria ya queremos ir más cómodos y hemos dejado de tocar por hoteles", comenta Miquel. Tienen un caché mínimo de 1.600 euros por actuación, que puede subir hasta los 3.000 si, además, ponen al equipo y contratan algún DJ o espectáculo de apoyo. "Los músicos debemos hacernos valer", afirma. En su caso, no aceptan tocar por menos de 300 euros por ninguno. "Pero, en estas alturas, el dinero ya está. Lo que priorizamos es sonar bien y disfrutar y hacer chalar a la gente".
Repertorio de un centenar de canciones
Les gusta decir: "Muchas personas se han enamorado con nuestros temas". En especial el célebre Amoras que se quita el viento, la canción que La Quinta Reserva sacó en 1974 y que es desde siempre la más emblemática de los Huracán. Tienen un repertorio de un centenar de canciones, pero no cierran uno setlist específico para cada concierto. "Vamos interpretando una u otra según la respuesta del público", apunta Miquel. Algo que ha sorprendido a Bep Camps, un herrero que a 73 años se ha incorporado este año como bajista a la banda.
"Tocamos las vísperas y acabamos cansados. Somos viejos, pero realmente no nos sentimos", dice. De hecho, en las verbenas de fiestas de este verano comienzan haciendo canciones para bailar, pero, en la parte final, con la juventud ya presente, anuncian que tocarán "la canción del verano" y se arrancan "a dar caña" ya sonar elAve Maria, de Bisbal; el María, de Ricky Martin; el Sweet Caroline, de Neil Diamond, y Mi gran noche, de Raphael, entre otros; temas que estos últimos años se han vuelto a poner especialmente de moda en diferentes ambientes y que les garantizan un colofón de lo más alto.
"Siempre hay gente que se nos acerca y nos dice que suerte que estamos porque no hay ningún grupo parecido. Y, de hecho, creo que es así. Hoy en día los músicos saben tocar muy bien y suenan mejor que nosotros. Hay muchos grupos verbeneros que redondean la música de los 80 y 90, como los Fand boleros, en Mallorca, los Géminis… pero ninguno haga tanto que toca ni que ofrezca un repertorio tan amplio y diverso", explica. "Nosotros combinamos boleros con bachata, vales, pasodobles, cha-cha-cha y éxitos más pop". Este verano, por ejemplo, han notado un especial entusiasmo entre el público cuando interpretan Un beso y una flor, de Nino Bravo e incluso han estrenado tema propio. "Se llama El turista y parte de una letra divertida inventada por Bep Camps a la que hemos puesto música de rumbo. Tiene mucho éxito".
A escala estatal sus referentes son El Dúo Dinámico, Fórmula V, Lorenzo Santamaría y Los Diablos, "que todavía actúan. Mientras esté Agustín Ramírez (el cantante) al frente, no creo que lo dejen", dice. Tampoco los Huracán. "¿Hasta cuándo continuaremos? ¡Nos lo pasamos demasiado bien! Hasta que la salud nos deje…".