El modelo que miró Mallorca: Ibiza quitó 32.000 vehículos el primer año de restricción
El Consejo ha tenido que defenderse de recursos de la patronal del alquiler y de las navieras
PalmaEl caso de Ibiza es el precedente que observa Mallorca ahora que ya se ha registrado en el Parlamento la proposición de ley de restricción de vehículos en la isla que pretende limitar la situación actual de colapso. La primera temporada de aplicación de la limitación de vehículos permitió reducir aproximadamente 32.000 el número de vehículos que podían circular durante el período regulado, según datos del Consell pitiuso. La norma establece un techo de vehículos no residentes y una cuota específica para los coches de alquiler, con el objetivo de reducir la saturación.
Sin embargo, la implantación no ha estado exenta de polémica, y el Consell se ha encontrado recursos de los principales sectores económicos foráneos afectados, que no quieren ni oír hablar de ningún tipo de restricción, a pesar de la saturación que sufre la isla. El principal conflicto ha surgido por el reparto de las cuotas de vehículos de alquiler. El Consell fijó en 16.000 el máximo de coches de rent a car autorizados, a pesar de que las empresas del sector habían solicitado más de 27.000.
Las grandes multinacionales agrupadas han denunciado reiteradamente la falta de seguridad jurídica y el retraso en la comunicación de las cuotas definitivas. La asociación sostiene que muchas empresas han tenido que planificar la temporada sin saber con exactitud cuántos vehículos se podrían comercializar.
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) también ha intervenido en el conflicto. El organismo estatal ha instado al Consell de Ibiza a revisar el sistema de reparto porque considera que podría perjudicar a las grandes empresas de alquiler de coches y ha advertido de posibles acciones judiciales.
Pero el Consell se ha mantenido firme. El presidente insular, Vicent Marí, ha defendido que las restricciones responden a criterios de capacidad de carga y movilidad sostenible, y ha acusado a algunas patronales de generar alarma. La institución también ha asegurado que los datos reales mostraban que las empresas introducían en la isla más de 30.000 vehículos anuales, muy por encima de los que declaraban inicialmente. Ibiza ha sido un laboratorio que Mallorca ha seguido con mucha atención.