MÉS per Mallorca pone el foco en la saturación turística y los efectos sobre los municipios
Alcaldes y concejales de la formación analizan en Binissalem los problemas de movilidad, vivienda y convivencia derivados de la presión turística
BinissalemLa masificación turística continúa ocupando buena parte del debate político y municipal en Mallorca. Este jueves, alcaldes, concejales y representantes municipales de MÉS per Mallorca se reunieron en Binissalem para compartir las problemáticas que, según aseguran, ya se hacen evidentes en muchos pueblos de la isla coincidiendo con el aumento constante de visitantes y de presión sobre el territorio.
Durante el encuentro, los representantes municipales expusieron situaciones que, afirman, se repiten cada vez con más frecuencia: carreteras colapsadas, transporte público saturado, dificultades de acceso a la vivienda y espacios públicos cada vez más tensionados. También se habló de la transformación de algunos centros urbanos y plazas, donde muchos residentes aseguran que se sienten desplazados durante los meses de más afluencia turística.
La presidenta de la Assemblea Municipalista de MÉS, Angelina Pérez, advirtió que muchos municipios comienzan a notar un cansancio social creciente ante un modelo turístico que, según dijo, “afecta directamente la calidad de vida de la gente”. Entre los ejemplos que se pusieron sobre la mesa había mercados con dificultades de circulación, terrazas masificadas y servicios públicos que no dan abasto durante determinadas épocas del año.
La vivienda también centró buena parte del debate. Diversos representantes municipales coincidieron en señalar que la presión turística y la expansión del alquiler vacacional han complicado aún más el acceso a pisos y casas para residentes, especialmente a jóvenes y trabajadores.
En la reunión también se compartieron algunas iniciativas impulsadas desde diferentes ayuntamientos. El caso de Manacor apareció como uno de los ejemplos destacados, después de que el Consistorio asumiera directamente la gestión del servicio de playas, una decisión que ha permitido reducir el número de tumbonas en algunas zonas del litoral.
El encuentro llega en un momento en que el debate sobre los límites del turismo vuelve a ganar fuerza en Mallorca. Con una nueva temporada alta a punto de intensificarse, las quejas por saturación, tránsito y dificultades de acceso a la vivienda vuelven a aparecer tanto en el ámbito político como entre parte de los residentes de la isla.