Impulsa Balears reclama que el coste de vida de los residentes sea clave para medir el turismo
La entidad ha comparecido este miércoles en el marco de una audiencia pública en la Comisión de Peticiones centrada en el impacto del turismo
PalmaLa fundación Impulsa Balears ha defendido en el Parlamento Europeo la necesidad de incorporar la asequibilidad de los residentes, especialmente la vivienda y el coste de vida, como criterio clave para evaluar la sostenibilidad social del desarrollo turístico en regiones con alta intensidad turística como las Baleares.
Durante una audiencia pública de la Comisión de Peticiones centrada en el impacto del turismo sobre los precios y el coste de vida, el director técnico de la entidad, Antoni Riera, ha planteado que el turismo debe analizarse como un sistema complejo que no solo afecta a la economía, sino también al acceso a la vivienda, la movilidad, el comercio y las condiciones de vida de la población local.
Riera ha defendido que “la asequibilidad residente”, entendida como la capacidad de la población para mantener unas condiciones de vida compatibles con sus ingresos en contextos de fuerte presión turística, debe convertirse en un indicador esencial de sostenibilidad, según ha informado Impulsa Balears en un comunicado. El concepto al que se refiere, ha explicado, incluye tres dimensiones: el acceso a la vivienda, el coste cotidiano de bienes y servicios básicos y la funcionalidad del comercio local.
En este sentido, la fundación ha advertido que factores como el encarecimiento de la vivienda, el aumento del coste de vida y la sustitución del comercio tradicional por oferta orientada al visitante no son efectos secundarios, sino elementos estructurales que deben formar parte del análisis del modelo turístico. Impulsa Balears ha señalado que las regiones con más intensidad turística en España, entre las cuales se incluyen las Baleares, coinciden con los incrementos más altos del precio de la vivienda en la última década.
En el caso del Archipiélago, el gasto de los hogares destinado a la vivienda concentra el 37,4% del total, el más elevado del país. Asimismo, el informe presentado a la audiencia apunta que el coste de la cesta básica en Baleares ha aumentado un 36,1% en la última década, por encima de la inflación general, lo que refuerza la presión sobre las economías domésticas. Ante este escenario, la entidad ha propuesto avanzar en tres líneas: incorporar la asequibilidad residente como criterio explícito en las políticas turísticas europeas, desarrollar herramientas comparativas entre regiones para identificar riesgos y reforzar la coordinación entre políticas de turismo y ámbitos como Vivienda, Comercio, Movilidad u Ordenación territorial. La intervención ha concluido con la idea de que el debate no debe centrarse en “cuánto turismo es demasiado”, sino en garantizar un desarrollo turístico capaz de generar valor sin deteriorar las condiciones de vida de la población residente.