El desvío del torrente de Manacor no funciona y un tercio de la ciudad está en riesgo de inundación
Un informe encargado por el Ayuntamiento alerta que el desvío no puede asumir una torrencial de 200 litros por metro cuadrado y pide al Gobierno actuar en seis tramos conflictivos
ManacorEl torrente que atraviesa Manacor forma parte inherente de la historia y las desgracias de la ciudad, e incluso hay una avenida entera que lleva su nombre. Una zona inundable 'de toda la vida' a la que los vecinos temen, de la misma manera que ya están acostumbrados y han aprendido a vivir con el riesgo, periódico, de una posible riada como la que ya dejó el desastre en septiembre de 1989, ahora hace 37 años. Lo que ha cogido por sorpresa ahora al Ayuntamiento es la comprobación de que el desvío hecho a propósito para fuera del núcleo urbano, entre 1994 y 2004, no funciona como es debido y deja un tercio de Manacor en zona de riesgo de inundación.
Hace unos meses el Govern, a partir de informes de Recursos Hídrics, implantó un cambio normativo que aumentaba los mínimos restrictivos "y hacía oficial una nueva catalogación que afectaría distintos futuros servicios previstos y haría que muchos vecinos se vieran afectados a la hora también de hacer trámites en sus viviendas", ha explicado el alcalde de Manacor, Miquel Oliver, que este miércoles ha comparecido en rueda de prensa conjunta con la regidora de Urbanismo, Núria Hinojosa y Daniel Aguiló, ingeniero de caminos, especialista en temas hídricos y responsable del informe externo que el Consistorio ahora enviará al Govern para intentar solucionar la situación.
Y es que la nueva capa de riesgo de flujo preferente y riesgo de inundación de la trama urbana de Manacor prevé una realidad hasta ahora no imaginada por el Ayuntamiento y que a la vez coarta, por ejemplo, la posible edificación del segundo ambulatorio junto al auditorio municipal y actuaciones de mejora en la depuradora, cerca del camino de Bandrís. Así, el nuevo mapa de afectación de riesgo de inundación engloba toda la zona de paso del desvío, al este y norte de la ciudad, pero también se adentra en calles, sobre todo, del barrio del Barracar. También la avenida del Torrent y los alrededores de la depuradora y sus pasos.
Por eso, según el informe de Aguiló y comprobado que el desvío no podría albergar toda el agua que comportaría una torrencial de 200 litros por metro cuadrado o un caudal de 120 metros cúbicos por segundo, el Ayuntamiento de Manacor pedirá al Gobierno que actúe de forma urgente en seis tramos donde se han detectado los problemas más graves, como por ejemplo la entrada a la ciudad desde la carretera de Portocristo y la ya mencionada zona de la depuradora, recurrentemente afectada ya cuando hay una lluvia intensa. "El Ayuntamiento no puede obviar una cuestión tan importante ni puede dejar el informe dentro de un cajón; por eso pedimos que la Administración actúe", ha añadido Oliver.
La nueva cartografía del visor del agua del IDEIB permite ver de color rosado este perímetro y las zonas en riesgo de inundación manacoríes. "Queríamos pasar de lo genérico a poder analizar el caso concreto de cómo está la red hidrográfica del núcleo de Manacor", ha dicho Núria Hinojosa, haciendo mención del desvío proyectado en el año 1994, pero que no se inauguró hasta una década más tarde. "Se trata de reducir la vulnerabilidad sin hacer una gran infraestructura, sino revisando los cálculos y corrigiendo los seis tramos donde se debería intervenir".
Las dos soluciones
En el informe externo presentado al Ayuntamiento por el ingeniero Daniel Aguiló y que ahora se hará llegar a Recursos Hídricos, se prevén dos soluciones para los puntos conflictivos. Una, la más sencilla a priori y que evitaría tener que expropiar terrenos, sería levantar las paredes laterales del paso del torrente en los puntos negros, lo que aumentaría así el caudal. La otra se basaría en ampliar horizontalmente la anchura del lecho para asegurar el desagüe correcto y sin problemas de desbordamiento.
"Lo que está claro es que el desvío debería funcionar y no funciona", ha criticado el alcalde, que ha recordado que con la nueva catalogación de la zona de flujo preferente y la de riesgo de inundación, todos estos propietarios se verían afectados también a la hora de hacer trámites o saber qué pueden hacer en sus viviendas.