El clan de El Pablo blanqueó 20 millones de euros del narcotráfico para comprar decenas de casas en La Soledad
La Policía Nacional y Vigilancia Aduanera detienen a 21 personas y embargan 48 inmuebles en una operación que ha destapado reformas clandestinas para unir viviendas y crear grandes propiedades y puntos de venta de droga
PalmaEl clan liderado por el conocido narcotraficante Pablo Campos Maya, alias El Pablo, habría blanqueado 20 millones de euros procedentes del narcotráfico para comprar decenas de casas en el barrio palmesano de la Soledat. El principal investigado vivía en un inmueble de 1.400 metros cuadrados, con piscina, garaje y un posible túnel de huida. La Policía Nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria han detenido esta semana a 21 personas como presuntas autoras de delitos de pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales. La operación, fruto de más de un año de investigación conjunta, también ha permitido embargar 48 inmuebles.
La investigación comenzó con dos operaciones paralelas, llamadas Tsunami y Galba, que compartían un objetivo: averiguar qué hacía el clan con el dinero que obtenía del tráfico de drogas en la Soledat, su centro de operaciones desde hacía años. Anteriormente, los investigadores ya habían logrado desmantelar varios puntos de venta de estupefacientes y detener a sus responsables. Hace una década, la operación Nerón permitió condenar a varios miembros de la organización por blanqueo de capitales y decomisar numerosos inmuebles, según han recordado la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera en un comunicado.
Ahora, los investigadores han descubierto que los principales responsables de aquella época habían dado un paso atrás en el negocio y habían cedido la gestión a otras personas. Durante estos diez años, los miembros más veteranos del clan y sus familiares directos habrían mantenido un nivel de vida elevado. Entre los indicios que han llamado la atención de los investigadores hay un viaje de más de 50 personas a un parque de atracciones de París y la celebración de bodas que se alargaban durante varios días y que estaban rodeadas de toda clase de lujos.
Comprar las casas del barrio para controlar tres calles
Ante la sospecha de que el clan invertía las ganancias ilícitas en la compra de decenas de inmuebles, la investigación ha permitido determinar que sus miembros adquirían, una tras otra, las casas situadas en los alrededores del domicilio de El Pablo, considerado el principal investigado. Tras comprarlas, los miembros de la organización habrían reformado el interior de manera clandestina para unirlas y crear viviendas de grandes dimensiones, así como puntos de venta de droga protegidos con puertas blindadas y paredes reforzadas.
La residencia de El Pablo es un ejemplo de ello. El inmueble tenía 1.400 metros cuadrados, piscina, garaje y un posible túnel que le habría permitido huir en caso de necesidad. Sin embargo, en los registros del catastro no figuraba ninguna propiedad con estas características, sino nueve casas que ocupaban originalmente la parcela y que estaban a nombre suyo, de su esposa y de otros familiares. El principal investigado compró la primera casa en 1996. A medida que adquiría más, hacía derribar los interiores para unirlas, hasta controlar la confluencia de tres calles. Las fachadas, sin embargo, se mantenían intactas para evitar que desde el exterior se pudiera apreciar la magnitud del proyecto.
Los inspectores del departamento de Urbanismo del Ayuntamiento de Palma han descubierto estas reformas y muchas otras obras ilegales ejecutadas en las propiedades del clan. Según los investigadores, la organización habría destinado cientos de miles de euros procedentes de sus actividades ilícitas a estas actuaciones. Paralelamente, los miembros del clan continuaban comprando las propiedades de los vecinos del barrio. Estos se veían obligados a venderlas a precios «extremadamente bajos» porque no encontraban otros compradores interesados. Los investigadores consideran que los mismos compradores habrían contribuido a degradar la zona para rebajar el valor de los inmuebles y poder adquirirlos por menos dinero.
Testaferros, contratos privados y donaciones familiares
Para ocultar el origen ilícito del dinero destinado a comprar las propiedades, los miembros del clan habrían recurrido a diferentes mecanismos. Entre estos, estaba el uso de testaferros, la formalización de contratos privados que nunca se registraban oficialmente y las donaciones de dinero recibidas por familiares. Los investigadores han podido acreditar estas irregularidades tras analizar información procedente de cientos de cuentas bancarias, protocolos notariales y declaraciones tributarias, entre otras fuentes.
Con las pruebas recogidas, consiguieron que la autoridad judicial autorizara 14 entradas y registros domiciliarios en Palma y Marratxí. Los registros se llevaron a cabo a primera hora de la mañana del martes pasado, con la participación de cerca de 200 agentes. Mientras las unidades aéreas vigilaban el operativo desde el aire para garantizar su seguridad, los equipos tácticos consiguieron controlar el interior de los edificios "en segundos". Esta actuación permitió que los especialistas en la apertura de cajas fuertes pudieran trabajar "a toda velocidad", según han explicado los cuerpos policiales.
21 detenidos y 48 inmuebles embargados
Durante las primeras horas de la operación, los agentes detuvieron a 14 personas. En los días siguientes, a lo largo de esta misma semana, arrestaron a siete más, hasta llegar a los 21 detenidos. Además, los investigadores intervinieron vehículos, joyas, armas de fuego, diversos paquetes de droga y una cantidad abundante de documentación relacionada con la actividad del grupo. Al margen de los 48 inmuebles embargados, los investigadores han calculado en unos 20 millones de euros el valor de las casas que el clan habría comprado con dinero presuntamente procedente del narcotráfico.