El calvario de una trabajadora en un hotel de Mallorca: "Me hacían vivir en un baño, con un colchón en el suelo"
La joven acusa a un hotel mallorquín de haberla alojado en un espacio insalubre por ceder su habitación a turistas y asegura que la experiencia le ha provocado problemas físicos y psicológicos
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PalmaUna joven trabajadora ha denunciado, a través de las redes sociales, las condiciones en las cuales un hotel de Mallorca, para el cual trabajaba, la tuvo durante su estancia en la empresa. Viviendo en un baño, con un colchón en el suelo y con unas condiciones completamente insalubres, que le derivaron problemas de salud, y un maltrato psicológico que le ha acabado pasando factura, a pesar de haber abandonado ya la empresa.
El caso comenzó a principios del mes de febrero, cuando una empresa externa la contrató para hacer de Guess experience en un hotel de Mallorca. La joven ya había trabajado en varios establecimientos hoteleros tanto del Estado como de fuera de España. En la oferta le aseguraban que, además del sueldo, dispondría de una habitación individual en el hotel donde residiría durante la duración del contrato.
A la llegada al hotel fue así, pero solo dos días después le dijeron que debía abandonar la habitación, para dársela a un turista que pagaba y le dijeron que no se preocupara que le habían preparado otra habitación. Cuando entró por la puerta de lo que debía ser su residencia vio que no era una habitación, sino un baño donde habían puesto un colchón en el suelo. "Era un espacio completamente insalubre, olía mucho a aguas fecales, me despertaba a las 6 de la mañana para vomitar y después tenía que ir a trabajar y tener una gran risa y amabilidad con los clientes", denuncia la trabajadora en el post de Instagram.
Ante el surrealismo de la situación, la joven telefoneó al responsable de la empresa y le exigió volver a vivir en una habitación, ya que donde la habían reubicado era un lugar con "condiciones indignas para cualquier ser humano". La respuesta de la empresa fue pedir "paciencia" y asegurarle que era un hecho puntual y que en menos de una semana volvería a disfrutar de la habitación que le habían prometido. Esta nueva promesa tampoco se cumplió jamás. Al cabo de pocos días de vivir en aquel baño, la joven trabajadora tuvo que acudir a urgencias por dolor de cabeza y vómitos. "Estar encerrada en aquella madriguera me estaba costando la salud", explica.
En aquel momento, y vista la inacción total de la empresa hotelera, la trabajadora decidió pasar dos noches en un hostal y les explicó en el hotel que se veía obligada a pagarse este nuevo alojamiento por las condiciones en las que la hacían dormir. Cabe remarcar que todo esto fue provocado porque el hotel había decidido dar su habitación a un turista para facturar más dinero. A pesar de ello, la empresa se negó rotundamente a abonarle el dinero que pagaba, sin tan siquiera haber cobrado la primera nómina.
Harta de la situación, la joven pidió a la empresa que avisara a riesgos laborales para analizar su situación. Su sorpresa creció, aún más, cuando descubrió que la persona que venía en representación de riesgos laborales era otra trabajadora del mismo hotel. Durante el análisis de su caso, los jefes del hotel hicieron ver ante la trabajadora de riesgos laborales que no eran conscientes de tenerla viviendo dentro de un baño con un colchón en el suelo, y le pidieron que se buscara un alojamiento por su cuenta, pero que en este caso la empresa sí que le pagaría lo que le costara. Al día siguiente, sin embargo, la empresa se retractó y le aseguró que no le pagaría nada y que si quería continuar trabajando y disfrutar de la oferta de sueldo y vivienda, debía vivir en aquella habitación (el baño).
Cuando vio que su única opción era o quedarse a vivir allí y estar durante la duración del contrato en una situación insalubre y "prácticamente inhumana" decidió presentar la carta de dimisión, pero su calvario no acabó aquí. Después de esta experiencia la joven sufrió numerosos ataques de ansiedad y se aisló socialmente. "Caí en picado, jugaron conmigo, manipulación tras manipulación, he trabajado en muchos sitios y ahora mismo siento vergüenza de ser española y de mi país", explica en el vídeo. "Me pregunto si habrían tratado igual a su hija, a su hermana o a su madre", sentencia.
La trabajadora ya ha puesto el caso en manos de la justicia y ha documentado todo lo que pasó durante su estancia como trabajadora en la empresa hotelera mallorquina.
Por otra parte, la joven también denuncia que la empresa no le facilitó un uniforme, como a otros compañeros, y que le exigieron que se comprase ropa "elegante" para tratar con los clientes, pero que se negaron a pagarle nada, todo tenía que ir a su cuenta, a pesar de ser una imposición de la empresa. Para la joven no es más que un ejemplo más de la manipulación y de cómo esta empresa hotelera trata a sus trabajadores.