Aena no es el problema. Los aeropuertos no quieren, ni tienen puertas
La privatización del 49% de Aena en 2015 no se menciona, aunque debería ser el primer tema en ponerse sobre la mesa
PalmaEn septiembre de 2025 se aprobó una proposición no de ley del PP relativa a los aeropuertos, así como una proposición de ley orgánica a iniciativa de MÉS por Mallorca y por Menorca, para la creación de una Autoridad Aeroportuaria de las Islas Baleares, que ahora está en trámite Parlamentario. Pero, en mi opinión, este debate no se está haciendo ni de forma seria, ni de forma objetiva. La gestión aeroportuaria es un tema complejo que no puede analizarse ni tratarse desde los prejuicios, ni apriorismos simples.
Aena es el primer gestor aeronáutico mundial y mueve el 10,8% del PIB de España, según un estudio de INCOSA. En la última década, Aena se ha convertido en el modelo aéreo europeo de mayor éxito; es lo mejor en términos de demanda, calidad y eficiencia. Aena es una empresa con mayoría pública y es la sexta empresa cotizada en bolsa. De 2015 a 2023, ha pagado a sus accionistas 4.857 millones de euros, de los que el 51% (2.477) han sido para el Estado como accionista mayoritario. Y una fecha que pocos conocen: Aena no recibe ningún recurso económico del Estado, puesto que se autofinancia. A diferencia de las carreteras, trenes, escuelas u hospitales, que se pagan mediante nuestros impuestos, los aeropuertos de Aena, con el modelo actual, nos cuestan cero euros y, además, aportan una gran cantidad de recursos al Estado.
Estas cifras serían imposibles si Aena no fuera una empresa de ámbito estatal y pública. Las tasas de Aena son las más baratas de Europa. A principios de 2025, en las rutas de largo radio, la media era de 18 euros por pasajero; en Menorca e Ibiza, de 11; y en Mallorca, de 12, frente a los 21 euros de Florencia y Atenas, por poner ejemplos. Si tomamos las rutas de radio corto y medio –con una media de 14 euros–, en Menorca e Ibiza eran de 7 euros, mientras que en Palma eran de 8, frente a los 16 de Atenas o los 15 de Florencia. Estas tasas no podrían mantenerse si rompemos el modelo estatal de Aena. Las inversiones en los aeropuertos de las Islas de 2017 a 2026 son de 741,73 millones de euros: 608,83 para Son Sant Joan, 95,69 para Ibiza, 34,75 para Menorca y 1,84 para Son Bonet. ¿Podría la comunidad autónoma mantener ese nivel de inversión?
Gestión autonómica
Con la gestión o cogestión aeroportuaria la conectividad será mejor, dicen, pero los aeropuertos no quieren; lo hacen las compañías aéreas, empresas privadas que obedecen a los intereses y criterios de sus consejos de administración. Seguramente, empeoraría la conectividad, porque tiene mayor capacidad de negociación un ente como Aena que un aeropuerto gestionado a escala local o autonómica.
Otros dicen que con la gestión autonómica primará el interés público o social. La gestión no es mejor en función de si el sitio de decisión está más cerca o más lejos. Hace muchos años, vecinos de Fornells pedían la independencia del Ayuntamiento de El Mercadal; la izquierda en general y el PSM en particular se opusieron a ello. La Autoridad Portuaria (APB) con participación autonómica, ¿es mejor que Aena? Le podemos pedir a Es Jonquet, asociación de usuarios de amarre, que en septiembre de 2025 se manifestaron contra la APB y la privatización de servicios del puerto, oa las entidades que protestan por el número de cruceros, o al GOB, que ha denunciado la falta de transparencia en algunos proyectos náuticos.
Se dice que con la gestión autonómica, tendremos "las claves" (como si los aeropuertos tuvieran puertas) y podremos limitar el número de vuelos. Pero no es cierto, Aena no decide los slots, los turnos de vuelo, y tampoco lo haría un ente local. En Europa lo regula el Reglamento CEE nº. 95/93 y en España, desde el año 2014, es AEFCA, organismo independiente, quien determina los turnos de vuelo, en función de la capacidad declarada por cada aeropuerto y los derechos históricos de las compañías aéreas.
Fuerzas políticas y sociales responsabilizan a Aena de la masificación turística. Pero, ¿es así? En mi opinión, no. Las competencias de turismo (este año el Consejo Insular de Menorca ha anunciado que irá a 42 ferias para promocionar la isla) o de urbanismo son de la comunidad autónoma, Consejos Insulares o Ayuntamientos, y en el ejercicio de sus competencias se ha permitido la construcción de hoteles y apartamentos, la legalización de plazas en rústico, la reconversión de posesiones y puestos en agroturismos. Son las administraciones local y autonómica que poseen las competencias en vivienda y pueden intervenir el mercado de la vivienda, los precios de alquiler, la oferta ilegal, etc. Son el aumento constante de estas plazas y la promoción turística que hacen que más aerolíneas (que son privadas) tengan interés en incrementar vuelos hacia nuestros aeropuertos. Pero es más fácil echarle las culpas a Aena que asumir que somos los que vivimos aquí, que cada cuatro años elegimos con nuestro voto los partidos que gobiernan nuestras instituciones. Son quienes diseña el modelo territorial, económico y urbanístico, los verdaderos responsables.
Curiosamente, la privatización del 49% de Aena en 2015 no se menciona en este debate, cuando debería ser el primer tema en ponerse sobre la mesa si realmente queremos velar por una gestión aeroportuaria con interés social y medioambiental. El resto son ochos, nueces y cartas que no atan. Aena no es el problema; ni una Autoridad Aeroportuaria Balear, la solución.