Más de 200 personas protestan contra el desalojo de la antigua cárcel de Palma y reclaman una alternativa real
La concentración, convocada por una cuarentena de colectivos, denuncia que la ejecución del desalojo sin otra alternativa agrava la crisis de vivienda en Palma
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PalmaMás de 200 personas se han concentrado este viernes enfrente la antigua prisión de Palma por protestar contra el desalojo de los residentes y por reclamar una solución residencial real.
La protesta ha sido convocada por una cuarentena de colectivos y organizaciones que han criticado que el Ayuntamiento de Palma pretenda ejecutar el desalojo de un edificio de titularidad municipal —donde el Consejo de Mallorca prevé construir una rotonda— sin ofrecer a los residentes una alternativa concreta en la que poder vivir.
"El Ayuntamiento está condenando a más de 200 personas a vivir en la calle" han denunciado en el manifiesto, en el que alertan que la dificultad para acceder a una vivienda afecta a toda la clase trabajadora y no sólo a las personas que ocupan la antigua cárcel.
Uno de los manifestantes calificó la medida de "despropósito". "Las instituciones no tienen ni corazón, ni alma, ni un mínimo de empatía", lamentó Andrés. Otra vecina presente denunció que se trata de una "injusticia" y de una decisión que ignora la realidad de las personas sin vivienda.
Durante la concentración, los asistentes han gritado consignas como 'Menos bombas y más vivienda' y 'No se entiende: gente sin casa y casa sin gente', mostrando su apoyo a las casi 200 personas que viven en el penal.
Según las organizaciones convocantes, los servicios sociales municipales están saturados y no existe una alternativa "materializable" a largo plazo para los afectados. "¿Dónde irán las personas desalojadas? La respuesta es evidente: el Ayuntamiento las deja a la intemperie", han alertado, recordando situaciones similares, como en Can Rova, en Eivissa.
Además, cargaron contra los anteriores gobiernos municipales y autonómicos por no haber revertido la situación de la vivienda, advirtiendo que "la izquierda no se puede presentar ahora como la solución". La protesta refleja así la creciente frustración de la ciudadanía ante la ausencia de políticas efectivas que garanticen el derecho a una vivienda digna en las Islas.