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    <title><![CDATA[Ara Balears en Castellano - Tecnología]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/etiquetes/tecnologia/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara Balears en Castellano - Tecnología]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA['Homo tecnologicus': ¿propietarios de la herramienta o esclavos del algoritmo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/homo-tecnologicus-propietarios-herramienta-esclavos-algoritmo_129_5739119.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>A mediados de marzo, desde la Federación de Enseñanza de CCOO en colaboración con la Federación de Movimientos de Renovación Pedagógica y Ecologistas en Acción, llevamos a cabo el congreso <em>Tecnología y Educación: una visión Ético-Crítica</em> con ponentes de altísimo nivel. Este congreso no fue por simple inercia académica, ni una cita más en el calendario, sino el resultado de una preocupación creciente por el rumbo que han tomado las nuevas tecnologías en la última década. Ya que estamos inmersos en una revolución digital, comparable a la revolución industrial del siglo XIX. Una revolución que está reconfigurando el ser humano en lo que podríamos llamar un <em>Homo tecnologicus</em>. No obstante, esta evolución parece no ser neutra, y debemos hacernos la pregunta: ¿Somos nosotros los que manejamos la herramienta, o es ella la que nos modela?Es fundamental entender que nada en el mundo digital es neutral, tanto en internet como en la nueva inteligencia artificial, se producen sesgos de información. Esto significa que los resultados que vemos dependen de fuentes que no siempre son objetivas, y hoy este poder está concentrado en manos de unas pocas empresas privadas, que de manera casual o causal, están entre las más ricas del planeta: Meta, Google, Apple, Microsoft y Amazon (AWS).Unas empresas cuyo modelo de negocio no es el servicio, sino la extracción y almacenamiento de datos susceptibles de ser vendidos; porque a menudo caemos en la trampa de creer que sus servicios son gratuitos. Sin embargo, en la economía digital, si no pagas por el producto, es porque el producto eres tú. Estas empresas han creado auténticas 'granjas de información' a través de algoritmos –esos códigos invisibles que deciden qué vemos y qué no– donde recolectan cada uno de nuestros datos, movimientos y gustos para después vender estos datos a terceros. Bases de datos diseñadas para controlar nuestros gustos y dirigir nuestro consumo de manera continuada, inducida y compulsiva; aprovechando que prácticamente todo el mundo tiene a su disposición un teléfono inteligente las 24 horas del día.La falta de transparencia en los algoritmos no es tan solo un problema comercial; puede suponer un riesgo democrático. Esta vigilancia digital puede tener consecuencias reales en campos tan delicados como el derecho, la economía, el mundo laboral..., ámbitos que deben ser regulados de manera urgente. No podemos permitir que un código informático sea una fuente de discriminación; si no fiscalizamos estos procesos, los algoritmos pueden convertirse en armas de manipulación y sesgos, en lugar de ser instrumentos de progreso. Necesitamos un marco legal que garantice que los procesos tecnológicos sean transparentes, controlables por el usuario y, sobre todo, respetuosos con los principios éticos. El almacenamiento de nuestros datos debe estar bajo la vigilancia de instituciones sociales representativas, y no exclusivamente en manos de intereses privados.Pero el impacto no es solo virtual, es físico y ambiental; el desarrollo tecnológico no solo queda en nuestras pantallas; tiene una huella física y dolorosa en nuestro planeta. Este desarrollo desmesurado a menudo ignora que recursos básicos como el agua y la energía son limitados. Son necesarios miles de kilómetros cuadrados para almacenar servidores conectados 24/7 con la refrigeración necesaria para que estos centros de datos funcionen, con la emisión de CO₂ que supone y la necesaria utilización de energía nuclear para el funcionamiento continuo.Para fabricar las baterías y los mismos dispositivos, se explotan materiales como el coltán, el cobalto, el níquel, el litio y otras 'tierras raras'; materiales que se extraen mayoritariamente en minas donde se fomenta la explotación infantil y se generan vertederos de residuos tóxicos que contaminan gravemente el medio ambiente; una factura que la están pagando principalmente los países subdesarrollados. Y solo puede ser una verdadera evolución si es sostenible y respetuosa con los derechos humanos en toda su cadena de producción. Es imprescindible gestionar de manera responsable los residuos, el consumo de los recursos y la huella hídrica. La ética digital debe ser, necesariamente, una ética ecológica.Uno de los puntos más críticos de esta revolución digital es cómo la tecnología afecta a los más vulnerables, y esta vulnerabilidad se hace más evidente en los menores y especialmente en la infancia. Las plataformas digitales utilizan la seducción para atraparnos, el diseño del <em>scroll </em>infinito –esta pantalla que nunca acaba y que carga contenido sin parar– está pensado para capturar nuestra atención y generar lo que hoy conocemos como adicción digital. Este comportamiento compulsivo nos hace perder la noción del tiempo, nos genera estímulos de recompensa inmediata y un consumo abusivo de estos. Los síntomas ya están contrastados: ansiedad al no estar conectado, aislamiento social, descuido de las responsabilidades, falta de sueño, trastornos de la conducta, problemas de aprendizaje, falta de concentración... evidencias más que suficientes para abordar esta problemática de manera inmediata.Como educadores, vemos con preocupación cómo estos efectos derivados de la saturación de pantallas se manifiestan en las aulas; informes globales como el PISA o el GEM confirman un retroceso generalizado en las competencias del alumnado desde la implantación masiva de la tecnología en los centros educativos. Al pasar de lo analógico a lo digital de manera tan abrupta, se han perdido procesos de construcción y relaciones neuronales esenciales para desarrollar las capacidades cognitivas en la infancia. En muchos lugares del mundo ya se está planteando la vuelta al papel, al lápiz y al libro de texto. Y es que parece que hemos cometido un error de concepto: hemos confundido educar en competencia digital con educar mediante competencia digital.No se trata de criminalizar la tecnología, sino de exigir que esté al servicio de las personas, la justicia social y la pluralidad cultural. Es urgente legislar, tan nacionalmente como internacionalmente, para que nuestros datos estén protegidos y los procesos sean transparentes. Necesitamos recuperar el papel de la tecnología para construir un mundo mejor, y no como una herramienta que condicione nuestra libertad y el futuro.Es imperativo que dejemos de ser espectadores pasivos de esta transformación, necesitamos una legislación valiente y una regulación estricta que garantice que la tecnología sea un motor de justicia social, pluralidad y sostenibilidad, y no una herramienta de manipulación. La tecnología debe ser un puente hacia el conocimiento y la igualdad; es hora de que el<em> Homo tecnologicus </em>recupere la soberanía sobre sus datos, que exija un entorno digital que proteja la infancia y respete los límites del planeta. Solo así conseguiremos que las máquinas trabajen para nosotros, ser propietarios de la herramienta y no esclavos de sus algoritmos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mario M. Devis Lujan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/homo-tecnologicus-propietarios-herramienta-esclavos-algoritmo_129_5739119.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 15:02:48 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Honderos en Teherán]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/honderos-teheran_129_5706773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>La guerra en Oriente Medio, reestrenada con la agresión satánica de los Estados Unidos e Israel a Irán teocrático, a primera vista, tiene trazos de disputa tecnológica sin precedentes: inteligencia artificial, sistemas de intercepción automatizados y una economía de guerra digitalizada. Sin embargo, bajo esta capa de modernidad aflora un clásico del arte de la guerra, reaparece la tensión entre la sofisticación material del poder y la eficacia funcional de la simplicidad, no exenta de inteligencia y conocimiento científico y técnico. Una tirantez que se ha ido amasando en un cúmulo de desavenencias postcolonialistas.Los drones de bajo coste iraníes se han convertido en un símbolo de la dialéctica de la simplicidad. El éxito táctico frente a sistemas armamentísticos multimillonarios apunta a la idea de que la eficacia no es directamente proporcional a la inversión, sino a la inteligencia estratégica y la capacidad de adaptación. No me extraña, pues, que cuando se descubrió que estos artefactos podían convertirse en la estrella del conflicto me viniera a la cabeza la comparación con los honderos baleares de la Mediterránea antigua que, con un armamento mínimo y una técnica depurada, se convirtieron en pieza clave de los ejércitos cartagineses y romanos de la época.La conexión no es meramente anecdótica, en la comparación de los dos sistemas –los honderos y los drones– se pone de manifiesto la potencia de la periferia frente a la monumentalidad del poder, cuando consigue articular eficiencia, ingenio y conocimiento del entorno. Los honderos en ello fueron un ejemplo: un ejército exitoso, con un equipamiento de bajo coste, aunque globalmente podía resultar no tan barato. Más que por el coste, era apreciado por su movilidad, ligereza y eficiencia, resultado de un comportamiento altamente profesional y disciplinado. Los integrantes de esta tropa se habían formado y entrenado desde la infancia: la leyenda dice que no comían hasta que no habían acertado un blanco.Julio César los utilizó durante la guerra de las Galias como infantería ligera en la vanguardia, que entraba en acción justo antes del choque principal de la batalla, asociándose a menudo con arqueros cretenses. El mismo César, en sus <em>Comentarios sobre la guerra de las Galias</em>, destaca el papel decisivo. Concretamente, al hablar de la defensa del asentamiento fortificado romano de Bibrax, dice: “A raíz de su llegada, los remos vieron garantizada su protección y aumentado su ardor defensivo, y los enemigos, por esta misma razón, perdieron las esperanzas de apoderarse de la plaza”. En las guerras púnicas, fue Amílcar Barca quien los reclutó para formar parte de su ejército, especialmente en las campañas en Sicilia, contra los griegos, y en la conquista de Hispania, proeza nunca repetida por los isleños.En el actual conflicto de Oriente Medio se puede vislumbrar una lógica similar a la que dio fama internacional a los honderos. Podríamos considerarlo irónico, pero la acumulación tecnológica de las grandes potencias no garantiza superioridad estratégica; la inteligencia artificial no equivale a inteligencia política. Lo único cierto es que las grandes corporaciones tecnológicas, con contratos con el Pentágono y los ejércitos de los Estados Unidos y de Israel, resultan muy caras a los contribuyentes de estos países. Son las mismas empresas que dan apoyo a Trump y a la ultraderecha europea, en contra de la UE, que pretende regular su actividad. Google, Microsoft, Oracle, Palantir y SpaceX, entre otras, tienen en la guerra un nicho de negocio importante: son las guerras del capital.En este contexto, los drones iraníes de bajo coste operan como símbolo de una racionalidad táctica, económica y de adaptabilidad diferente a la de las grandes potencias. Su eficacia no radica en la acumulación de poder, sino en la gestión inteligente de la escasez. Es esta dinámica la que nos remite a una genealogía histórica más profunda en el tiempo, en la que actores marginales consiguen incidir en sistemas de dominación global. Y, efectivamente, los honderos baleares encarnaron una relación singular entre técnica, territorio y estrategia. Dotados de una pericia excepcional y un equipamiento mínimo, devinieron ganadores.La asimetría de poder y capacidad entre los contrincantes que caracteriza el conflicto en Oriente Medio se explica por diversos motivos. A los países agresores (EE. UU. e Israel) influyen poderosamente dos circunstancias, a menudo contradictorias: (1) la intención colonial y (2) la existencia de opiniones públicas democráticas. Ni Estados Unidos ni Israel podrían soportar el número de víctimas de Irán. Una sociedad formalmente democrática, con derechos que preservar, está obligada a tener un avanzado y caro sistema de protección e intercepción. Además de una sofisticada y compleja maquinaria de destrucción a la altura de su interés colonial.El hecho de que Irán sea un régimen teocrático, sin derechos ciudadanos que proteger, hace que el condicionamiento de la opinión pública se resuelva policialmente, lo que le permite centrar la estrategia militar, simplemente, en infligir daño al enemigo, interno y externo. No hay sistemas de defensa imprescindibles, sino de ataque, únicamente. No hay mejor defensa que un buen ataque. En conjunto, la actual guerra digital evidencia una simbiosis creciente entre poder político, economía de datos y militarización tecnológica. Siguiendo el razonamiento dromológico de Paul Virilio, en que la velocidad es la base de la sociedad tecnológica moderna, podría decirse que la velocidad instrumental ha sustituido la extensión territorial como matriz del poder. Aun así, la aceleración extrema no garantiza dominio. Un antiguo proverbio persa dice que “la paciencia es un árbol de raíces amargas y frutos dulces”.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celestí Alomar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/honderos-teheran_129_5706773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 05:32:15 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Existe un problema con la IA?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/existe-problema-ia_129_5677772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>La inteligencia artificial está abriendo a mucha gente un horizonte de posibilidades y retos, mientras que otros la ven como una amenaza. Tomarse en serio este debate implica, en primer lugar, tratar de entender qué es y cómo funciona esta tecnología para saber cuáles son los riesgos que supone y cómo podemos minimizarlos. Esto se ve muy bien en uno de sus usos más atractivos: su capacidad predictiva.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Mesquida]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/existe-problema-ia_129_5677772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 18:30:11 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La IA no tiene memoria ni almacena nuestros datos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/sociedad/ia-no-memoria-almacena-datos_128_5675638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/dbb91228-03ec-43c4-b6c4-b26d4b10f9c9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Pep Martorell es físico, doctor en Ciencias de la Computación y socio de la gestora Invivo Partners, en la que ayuda a desarrollar proyectos de inteligencia artificial (IA). Como experto en la materia, participa este jueves 12 de marzo en el simposio Empresas con rostro humano, en Palma, para hablar sobre las tendencias que marcarán la IA en la próxima década.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Torío]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 20:11:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El físico y experto en inteligencia artificial, Pep Martorell.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Físico y doctor en Computación]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Ficción artificial]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/ficcion-artificial_129_5658532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Al parecer, las cosas están yendo muy rápido. En el campo de la IA, los estragos laborales que está causando la tecnología se están empezando a notar, pero sobre todo entre los propios trabajadores de las tecnológicas. Es dentro de las empresas que dan cuerda a la IA que la propia IA usurpa el trabajo a los programadores, que ven que lo que estaban contribuyendo a crear era un competidor que haría lo mismo que ellos, y mucho más rápido, mejor y más barato. No sé qué puede llegar a pasar con estos profesionales, aunque sabemos que dentro de las empresas tecnológicas van muy buscados ciertos perfiles técnicos. Pero todos los expertos lo están avanzando, entre apocalípticos e integrados dentro de un sistema que ahora se lamentan de no saber embridar: la IA será una revolución que lo dará la vuelta todo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Melcior Comes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/ficcion-artificial_129_5658532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 06:31:00 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desigualdad cognitiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/desigualdad-cognitiva_129_5629821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Transcurridos ya algunos años de la pandemia, que implicó una aceleración de la digitalización de la sociedad, llegan a niños a nuestras escuelas que ni siquiera son capaces de sostener la mirada, ni entre ellos ni con una persona adulta. Ocurre sobre todo con las familias con bajos ingresos económicos, porque aunque el uso de las pantallas nos afecta a todos y todas más allá de nuestra condición, son las que más dificultades tienen para acceder a recursos educativos y de crianza para sus hijos e hijas que no impliquen la solución 'fácil' de quedar en casa y enchufarse a una pantalla cada vez más de la televisión, sea del móvil, del gracias a la influencia de internet y las redes sociales. Niños que han socializado, como muchos adolescentes, más con pantallas que con sus iguales, lo que les daría un cierto 'dominio' de la herramienta digital si no fuera porque no tienen la madurez necesaria para su uso responsable.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Abril]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/desigualdad-cognitiva_129_5629821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 06:30:42 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cursos para enseñar a los campesinos a defenderse de la burocracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/sociedad/cursos-ensenar-campesinos-defenderse-burocracia_1_5564961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f5e5c7ac-54c9-4024-b6c3-52e74d067464_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Buena parte de las explotaciones agrícolas de Baleares son dirigidas por personas de edad avanzada que, cada vez más, debe hacer frente a una mayor burocracia y también a la digitalización del sector. Además, la crisis del cóvid-19 puso de manifiesto la utilidad que tienen los trámites telemáticos como herramienta de comunicación con la Administración. Para ayudar a los agricultores a defenderse ante estos trámites administrativos, Unió de Pagesos, junto con la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Natural, ha organizado dos cursos de formación gratuitos –son financiados por el Fondo de Garantía Agraria y Pesquera de las Islas, el Ministerio de Agricultura del gobierno español y por el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura López Rigo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Nov 2025 20:07:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Labradores de Mallorca.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Unió de Pagesos, junto con la Conselleria de Agricultura, organiza dos formaciones los próximos 3 y 10 de diciembre]]></subtitle>
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