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    <title><![CDATA[Ara Balears en Castellano - clásicos]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/etiquetes/clasicos/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara Balears en Castellano - clásicos]]></description>
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      <title><![CDATA[El enderezador]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/enderezador_129_5892535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>A raíz de una concepción inconvenientemente hedonista de la lectura, las conocidas como ‘lecturas obligatorias’ en escuelas e institutos empezaron a tener mala fama. Parafraseando a Borges, se decía que ‘lectura obligatoria’ era un oxímoron, porque toda lectura implica placer, y no hay nada obligatorio que dé disfrute de verdad. Pero en los centros educativos todo es obligatorio: lo son las tablas de multiplicar, o la tabla periódica de los elementos, o la gramática, incluso los horarios. Aprender implica ceder y ponerse al servicio de unos conocimientos, o de unos saberes que se deben imponer como se imponen siempre las verdades; estas se supone que no obedecen a nadie, sino que somos nosotros los que tenemos que ir detrás. El fin de las lecturas obligatorias no significó más que ya no eran obligatorias por ley y comunes en todo el país, sino que se dejaba a los centros la elección de las obras. En mi tiempo se compaginaban los clásicos de la literatura catalana y castellana con libros más actuales y accesibles, a menudo incluso comerciales, finalmente de una calidad más que cuestionable, que hacían brillar por contraste las obras importantes o canónicas que, a menudo a contrapelo, nos teníamos que tragar. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Melcior Comes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/enderezador_129_5892535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Oct 2026 06:30:48 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[¿Quién cuida de los clásicos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/cuida-clasicos_129_5506666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Hablamos hace pocos días con el escritor Sebastià Alzamora y con el editor y poeta Jordi Cornudella, en la presentación de la nueva edición de <em>Bearn o la sala de las muñecas</em>: seguramente, la madurez de una cultura también puede medirse por el cuidado que ésta tiene de sus autores patrimoniales. Leer, releer, volver a poner en solfa las ideas y los universos creativos de los escritores que nos han precedido es una muy buena manera de recordarnos de dónde venimos y, sobre todo, desde dónde podemos coger impulso para avanzar. Esta nueva edición de <em>Bearn </em>en Edicions 62, que recupera la revisión definitiva que hizo Josep A. Grimalt e incluye cuatro lecturas de Alzamora, Carlota Gurt, Carme Riera y yo mismo, debe parecerse mucho a la manera en que se deben relacionar los países normales con su patrimonio artístico: desde la contemporaneidad, con una rigor histórico y filológico. ¡Sí! <em>Bearn </em>vuelve a las librerías porque, como decía Jaume Fuster, todo libro que no hemos leído es una novedad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Portell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/cuida-clasicos_129_5506666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Sep 2025 17:15:52 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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