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    <title><![CDATA[Ara Balears en Castellano - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara Balears en Castellano - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[Los grillos de la Guardia Civil en Santa Maria: ¿Proteger los BIC o perseguir el mensaje?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/grillos-guardia-civil-santa-maria-proteger-bic-perseguir-mensaje_1_5800859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e6385d09-8c2a-4728-b692-a7573eec7071_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El centro de Palma es un Bien de Interés Cultural (BIC). Entero. Y además del olor a pis que dejan muchos turistas de calidad, a los cuales es habitual ver orinar dentro de los callejones, hay actuaciones concretas y lesivas contra el patrimonio. Cientos. Entre ellas, pintadas sistemáticas. En algunos lugares, como el convento de Santa Magdalena, incluso hay carteles que recuerdan la condición de BIC y que animan a comportarse y no continuar pintando. Realmente es importante que la población entienda que hay que respetar el patrimonio.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Perelló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/grillos-guardia-civil-santa-maria-proteger-bic-perseguir-mensaje_1_5800859.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 19:04:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una de las pintadas en la pared de una inmobiliaria]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Hola, presidenta]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/hola-presidenta_129_5800032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Quizás solo ETA y los catalanes podrían competir con uno de los grandes lugares comunes en el discurso de la derecha y la extrema derecha españolas: Venezuela. La tierra de Simón Bolívar es un tópico siempre que se acerca el tiempo de las de cada vez más dilatadas campañas electorales, y es fácil que, cuando un político del PP o de VOX no sabe qué decir, acuda al desastre que ha supuesto el chavismo en este país. Es curioso, sin embargo, ver que cuando les conviene también saben aprovechar los recursos de este régimen bananero, y hace pocos días los ciudadanos de las Islas Baleares tuvimos una magnífica y bien gráfica muestra.Viernes 3 de julio por la noche. Sílvia Pol, directora de informativos de IB3, entrevista a la presidenta del Govern de les Illes Balears, Marga Prohens. Y hemos de decir entrevista porque así es como fue anunciado el programa, pero en realidad pareció más una adaptación 'a la balear' del célebre y populista<em> Aló Presidente</em>, el programa que Hugo Chávez condujo durante más de una década en las cadenas de radio y televisión estatales venezolanas. En nuestra tierra, sin embargo, gana el decoro, y la presidenta tuvo la deferencia de disponer de una asistente en su conducción, que se encargaba de ir pasando las tarjetas de los diversos temas y propuestas electorales con una sonrisa entre la admiración y la comprensión, todo intercalado con unos efectivos y casi imperceptibles masajes dialécticos.Durante la conversación, sin ningún cuestionamiento por parte de Pol, Prohens pudo desplegar el argumentario que el PP ha repetido durante años; aquello de “cumplir la palabra dada” y “ser el partido que más se parece a los ciudadanos de estas Islas”. De hecho, se encontró tan cómoda que dio algún paso más allá, en un gesto que muestra hasta qué punto su partido da por hecho que continuarán en el Ejecutivo durante, como mínimo, cuatro años más: declaró, sin despeinarse lo más mínimo, que ella también defiende que “el Trenc no se toca”, que ellos han reivindicado el Decreto de mínimos y la Ley de normalización lingüística “y que esto le sabe mal a la izquierda, porque lo hace el PP”. Llegó a sugerir, en respuesta a una pregunta de Pol, la cual más que una pregunta pareció un pase de balón destinado a la ocasión de gol, que la masificación turística que sufren nuestras Islas era culpa de Armengol y del Pacto de progreso que lideró, que quizás no hicieron lo suficiente. También afirmó que su Gobierno ha pactado leyes con todos los partidos del arco parlamentario, cosa que es cierta, pero fue una lástima ver cómo Pol no le repreguntaba por su principal socio a la hora de derogar la Ley de memoria histórica, segregar a los niños en las escuelas por motivos de lengua e invisibilizar al colectivo LGBTIQ+ en el ámbito institucional.Dicen que si no molesta, no es periodismo, sino publicidad. Y creo que debemos quitarnos el sombrero: el pasado 3 de julio, los ciudadanos de las Islas Baleares pudimos admirar, pagado con dinero público, el primer gran anuncio de campaña de la ‘comandanta’ Prohens.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Portell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/hola-presidenta_129_5800032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 05:32:23 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gramática de los cuerpos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/gramatica-cuerpos_129_5799587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>La tribuna de hoy nace de la experiencia con val flores –escritora, docente y activista argentina vinculada a feminismos y disidencias sexuales–, que nos visitó hace poco, de la mano de la asociación artística y pedagógica mallorquina La Lioparda, con el taller <em>Leer es un verbo del cuerpo</em>. A partir de mi ensayo con su práctica performativa, me aproximo a dos verbos del cuerpo: ‘leer’ y ‘escribir’.‘Leer’, ‘escribir’: dos verbos que son la misma agua, hechos de órdenes sintácticos tejidos por hilos invisibles, resbaladizos, imprevisibles. Torrentes que calman, momentáneamente, los lenguajes de las mariposas del pensamiento. Porque los pensamientos son, tal vez, el rumor del vuelo de las mariposas que capturamos con la escritura.Este espacio es demasiado breve para explicarles la anatomía corporal de la escritura, la organización sintáctica de los cuerpos en movimiento —recordando a Sócrates—, y ya sabemos que tanto el pensamiento –poético– como la expresión de los cuerpos son disidentes, si estamos dispuestos a arriesgar el yo y quitarnos de en medio o, si más no, a desplazarlo, transfigurarlo, como preferiría Clarice Lispector. Personalmente, aún no lo he conseguido; tan solo hago humildes ensayos y recojo de ellos los mejores fracasos.Cuando nos aproximamos al cuerpo –el texto también lo es– desde afectaciones heréticas, las semánticas normativas se resquebrajan y revelan sintaxis latentes. La sintaxis corporal —las relaciones entre movimientos, emociones, pensamientos y percepciones que crean significados— investiga nuevos vínculos, pero, para hacerlo, debe partir de patrones familiares. El cuerpo no puede lanzarse al abismo de la creación sin algún punto de apoyo. Eso sería el caos, y la creación exige decisiones. No necesariamente de control, pero sí de riesgo: riesgo de torpeza, de pérdida de umbrales. Improviso la gramática de mi cuerpo tomando decisiones. No hay improvisación sin este riesgo.De la misma manera, intento ordenar este texto según las leyes de la gramática normativa, el punto de apoyo. El polen o lo dejo ser con sus dudas, rutas, fallas, intuiciones. ¿Por qué impedimos al texto —y al cuerpo— ser desorden? ¿Y si lo dejáramos quedar en la retaguardia? Este es el lugar donde resta la simiente del acto creativo: a nuestra espalda, en aquello que no podemos mirar de cara sin perder. Quizás por eso yo soy un poema órfico.Los cuerpos, en movimiento o en silencio, tienen su propio ritmo, puntuación y relaciones internas. El poema, por ejemplo, es un cuerpo que lee a quien se le acerca. Deberíamos acercarnos a él con respeto por sus tiempos y por lo que quiera mostrarnos de su intimidad y vulnerabilidad –las normas logocéntricas tan solo deberían ser fuentes de consulta, nunca un discurso incuestionable. Deberíamos permitir que nos transforme: no somos las mismas cuando el poema nos ha leído. Lo hace con un cuerpo de ojos que nos sumerge dentro de la leche de su madre, el misterio de lo que es informe. El cuerpo-texto percibe con paciencia el ritmo y las fluctuaciones de la pluma blanca. Hélène Cixous y Clarice Lispector ya lo sabían: su experiencia de la escritura femenina es testimonio de ello.Leer y escribir deforman el tiempo, pues, existe además una forma extraña de lectoescritura: el <em>déjà-vu </em>de todo lo que aún no has leído y escrito. Cuando finalmente se desvela —como un algoritmo místico—, te reconoces en la escritura, porque escribir siempre es reescritura. Y el acto de leer, es la bendición.Si el yo es capaz o no de quitarse de en medio no es cosa de la voluntad racional. Tan solo hay un faro, un propósito: el extrañamiento de moverse por lugares que una ha atravesado cientos de veces y, a pesar del presente de la incertidumbre, reescribir <em>in aeternum </em>una certeza: el vacío. Una ha de comerse este vacío. Oh, qué absoluto y maravilloso fracaso el del cuerpo hecho del miedo al vacío. Me he de detener un instante aquí: las últimas palabras me han revelado <em>déjà-vu</em>. ¿Podré estar presente cuando algo acontezca, aquí y ahora?Es desde este vacío que nos acercamos al cuerpo del prójimo. Lo hacemos con el anhelo de comprender los principios que rigen el uso de la gramática propia, con la finalidad de convergir en comunicación. Mi experiencia es que este acercamiento es un gesto performativo que se lleva a cabo desde la fantasía de entrar en comunión con la herida de cada persona. Buscamos una sintaxis que dé sentido al don que esconde cada herida. Esta sintaxis es presilábica, escrita con leche materna, como decía antes.Tú, estimado lector, no lees este texto: te inscribes en él a medida que te mueves con él. La paradoja es que yo todavía no sé escribir —dudo de si realmente sé leer—, porque cada vez que me muevo entre estos dos verbos lo hago con desasosiego e incomodidad. Cultivar la paciencia y la curiosidad, pero también la frustración y la alegría del hallazgo, es la única manera que he encontrado de continuar ensayando. Si en uno de estos movimientos silenciosos de la pluma nos emocionamos juntos, habremos engañado por un instante el tiempo. Quizás esta fue la invitación de val flores: leer desde el cuerpo para reescribirlo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Izquierdo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/gramatica-cuerpos_129_5799587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 13:43:14 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Energía de kilómetro cero]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/energia-kilometro-cero_129_5799147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Hay quienes cuando miran el campo lo que ven son solares —Guillem Frontera <em>dixit</em>. Y hay quienes cuando miran molinos de viento y placas solares ven un grifo que mana dinero. La preocupación por el cambio climático de las grandes empresas que se están haciendo de oro con los grandes parques de renovables está muy por debajo de su interés por la cuenta de resultados, como demuestran sus actuaciones estratégicas (¿hablamos del petróleo de Venezuela?) por mucha propaganda verde que vomiten para hacer creer lo contrario.El retraso del estado español en la transición energética respecto a otros estados europeos se explica justamente por la presión de las grandes corporaciones energéticas del Ibex-35. El famoso “impuesto al Sol” del gobierno de Ema Punt Rajoy, que penalizaba fiscalmente el autoconsumo y las baterías para almacenar energía sobrante, fue el escandaloso peaje que pagamos todos para que estas empresas tuvieran tiempo de hacerse un lifting ecologista y ponerse a punto para liderar el nuevo negocio de la energía neta. Cuando en el año 2018 se derogó el impuesto al Sol, ya tenían el trabajo hecho: habían alcanzado la posición dominante en el mercado de la energía verde.Las empresas energéticas, como todas las empresas, buscan el máximo rendimiento: mínimas despesas, máximo beneficio. Por eso prefieren lugares donde sea fácil y barato construir grandes parques de renovables, y el suelo rústico es el gran candidato. En los lugares donde no hay una adecuada planificación pública del territorio, el resultado es la industrialización del campo: se ocupan tierras hasta entonces dedicadas al cultivo y la pastura, se destruyen bosques y se colonizan espacios de alto valor ambiental.No ha sido este el caso de Menorca. El debate público de hace una década generó un amplio consenso ciudadano sobre la conveniencia de tener energía de kilómetro cero, pero no en cualquier lugar ni de cualquier manera. La Estrategia Menorca 2030 fue la culminación de este debate, en el que se estableció como principal objetivo la reducción del combustible fósil que se consume en la isla. El trabajo de las entidades ecologistas y de defensa del patrimonio cultural fue eficaz. Combinando presión y capacidad de llegar a acuerdos, propiciaron un modelo que muchos otros territorios querrían tener. Por un lado, el establecimiento de unas condiciones muy estrictas y de cumplimiento obligado para cualquier equipamiento energético que se instale en suelo rústico: la prohibición de la alteración del suelo, el respeto por la red de muros de piedra seca, el mantenimiento y la restauración de los bienes etnológicos a cargo de los promotores, la prohibición del asfaltado de los viales de servicio, etc. Por otro lado, la zonificación: el PTI de 2023 determina las zonas aptas para las energías renovables, hecho que evita que se puedan poner por todas partes.Pero no seamos autocomplacientes, porque el trabajo nunca está terminado. El poder de las grandes empresas, con el concurso inestimable de la empresa pública estatal encargada de la planificación energética, es como un pulpo que siempre encuentra rendijas para meter sus tentáculos. Ahora el peligro es que, además de producir energía de kilómetro cero para el consumo propio, Menorca se convierta en un territorio exportador de energía.Junto a la subestación eléctrica del Mercadal, en el centro de la isla, Red Eléctrica construye una enorme planta de baterías de gran capacidad. Se pretende que, si se repite un apagón como el del 28 de octubre de 2018, que dejó la isla sin luz durante varios días, Menorca tenga un recurso de emergencia propio. Pero el sentido común dice que estas baterías también deberían servir para acumular la energía excedente de los parques solares: la energía que producen durante las horas de más sol se podría acumular aquí, y evacuarla durante la noche. Así se evitaría tener que poner en marcha la central térmica de Mahón, altamente contaminante, lo que es el primer objetivo de la Estrategia Menorca 2030.Pues no. Red Eléctrica no prevé este uso de las baterías del Mercadal. Dicen que para canalizar el excedente de energía de generación solar ya existirá el segundo cable submarino que enlazará Menorca con Mallorca a partir del 2030. Bien, no hay duda de que este segundo cable hace mucha falta, pero debía ser para garantizar que Menorca no quede energéticamente aislada, no para vender fuera energía con denominación de origen Menorca.La zonificación del PTI se concibió para determinar en qué lugares se podían poner placas solares y en cuáles no. Pero la planificación de la empresa pública estatal facilitará que los grandes inversores, que siempre huelen el negocio, pongan placas en todas partes donde esté permitido ponerlas. ¿Quién pondrá estos parques fotovoltaicos? ¿A quién darán beneficio? ¿Quién recibirá las ganancias de la energía limpia que exportará Menorca a través del segundo cable?No vamos bien. Si las plantas fotovoltaicas de Menorca, con las nuevas redes de transporte eléctrico y los equipamientos de baterías, no sirven para rebajar los niveles de emisiones contaminantes de la isla, sino para convertirnos en una fábrica eléctrica que dará beneficios a los propietarios a costa de la ocupación del territorio de todos, habremos hecho el negocio de na Peix Frit.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miquel Àngel Maria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/energia-kilometro-cero_129_5799147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 05:47:57 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El boomerang]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/boomerang_129_5799140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>En este mundo se hablan más de 7.000 lenguas. Lamentablemente, sin embargo, más de 3.000 están amenazadas de desaparición. Y no estoy hablando de nuestra lengua catalana, que por mucho que sufra ataques cada día está lejos, todavía, de sufrir las circunstancias que tienen que afrontar las lenguas que de aquí a pocos meses no hablará nadie. Porque estamos dejando morir lenguas a un ritmo furibundo: cada dos semanas desaparece una lengua en este mundo. Esto, en pleno siglo XXI, cuando parece que la IA hace milagros, y que la moralización de la sociedad había llegado a niveles más altos que en ningún otro período de la historia. Porque la inmensa mayoría de personas de este planeta hablan lenguas que son grandes demográficamente hablando, unos pocos centenares de lenguas que acaba hablando el 90% de la población global. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Melcior Comes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/boomerang_129_5799140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 05:32:46 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Treinta años de Dolly]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/treinta-anos-dolly_129_5798102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Tres décadas después de nacer, el 5 de julio de 1996, la oveja más famosa de la historia, Dolly, gira disecada lentamente dentro de una vitrina del Museo Nacional de Escocia, en Edimburgo. Su “creación” demostró que una célula adulta se puede reprogramar hasta estados embrionarios, con todo el potencial de desarrollo por delante.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Franch Expósito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/treinta-anos-dolly_129_5798102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 05:46:00 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clima, vida, política]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/clima-vida-politica_129_5798096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Se desconoce el número exacto de personas que han perdido la vida por las temperaturas extremas en Europa en la ola que el último mes ha afectado especialmente el centro del Viejo Continente. Las estimaciones apuntan, ahora que empezamos una nueva ola, a más de 2.000 personas en Francia, más de 1.200 en Bélgica y más de un millar en España. También han muerto millones de animales destinados al consumo humano. Y poco después de los días más intensos, miles de hectáreas de bosque arden, porque las altas temperaturas han convertido las masas forestales en combustible.Como pasa con las danzas, un fenómeno un poco más mediterráneo, podemos hacer como si no fuera con nosotros, y negar, como hace la extrema derecha, que nada de esto tiene que ver con el cambio climático y el calentamiento global provocado por la acción humana. Políticos como Trump prometen más petróleo que nunca y más barato; multimillonarios como Elon Musk contaminan como nunca se había visto con sus continuos lanzamientos de satélites a la órbita terrestre y sus cohetes hacia Marte; y genocidas como Netanyahu descargan sobre Palestina y el Líbano toneladas y toneladas de explosivos que, además de aniquilar seres humanos, tienen efectos ambientales que perdurarán generaciones.La extrema derecha negacionista condiciona y conforma gobiernos del PP en diversas comunidades –la última, Andalucía, la más poblada del país–, cuestiona el trabajo de la comunidad científica y criminaliza el ecologismo y la defensa de la vida. La política, en general, no está a la altura de la magnitud de los problemas ambientales y climáticos, que ponen en riesgo la vida y el bienestar de las generaciones futuras, como ya denunció hace unos años una entonces adolescente Greta Thunberg, impulsora de la "huelga por el clima" que movilizó a miles de jóvenes en todo el planeta, y que hoy es considerada una peligrosa comunista.Lo realmente peligroso es no hacer nada, o hacer más de lo mismo. También lo es perder el tiempo enredándonos, como han hecho estos días en Francia, en debates absurdos sobre si es ético tener aire acondicionado en casa con temperaturas superiores a 40 grados. Esto no quiere decir que, a escala individual, todo el mundo no deba hacer su parte, pero os puedo asegurar que yo no tengo nada que ver con los más de 20 millones de turistas que nos visitarán este año, ni con la media docena de cruceros que hace unos días descargaron más de 15.000 personas en el puerto de Palma y emitieron toneladas de gases contaminantes. Ni con el récord de jets privados de multimillonarios (algunos de la zona, como Miquel Fluxà) que generan tanto CO2 como vosotros y yo en toda una vida. En cambio, la mayoría de escuelas no tienen aire acondicionado y nadie exige cuentas por ello.Sí que debemos poder tener aire acondicionado, y está claro que hay que hacer un uso responsable, como nos pasa con el agua. Pero si quienes más contaminan y más pueden hacer para evitarlo no hacen nada, y nadie tampoco les obliga, nuestra aportación será un granito de arena, pero solo un granito de arena. Son los políticos quienes deben poner reglas que garanticen no solo la justicia social, sino también la justicia climática, cosa que implica tomar medidas concretas que aseguren el bienestar de las generaciones presentes y futuras.Esta legislatura, que ya va cuesta abajo hacia las elecciones, comenzó con un reconocimiento sensato por parte de la presidenta del Gobierno, que decía que había que poner límites a nuestra principal actividad económica, el turismo. Las cifras, hoy, apuntan en la dirección contraria: pensamos que el incremento del gasto turístico y el turismo de lujo nos redimirá, cuando en realidad lo que hacen es subir los precios de las cosas más básicas para los residentes, empezando por la vivienda y siguiendo por la alimentación.No solo no se han hecho los deberes, sino que en Mallorca continuaremos alimentando la incineradora más grande del Mediterráneo con los residuos de los turistas de Ibiza y llenaremos las carreteras de camiones que transportarán mierda pretratada para que no huela, mientras esperamos que algún día haya restricciones de verdad en la circulación de coches, que hace la vida imposible a tantos mallorquines. Se desprotegen espacios como El Trenc, y otros que sí lo están, como buena parte de las aguas de las Baleares, vivirán el verano con más agresiones a la posidonia desde hace siglos, de la mano de barcos de todo tipo que ya tienen planificado ir a ver el eclipse desde el mar el próximo agosto.Bien eclipsados, quedaremos. Hace tiempo que todo esto es insostenible y que las palabras lo aguantan casi todo, salvo la paciencia de los residentes. Porque, cada vez más, los únicos que podrán disfrutar de la isla serán quienes se la miren desde su urbanización de lujo o desde el yate, mientras el resto nos resignamos a otro verano sin salir de la cueva de nuestra casa. Y fuera quejas, que al menos tenemos casa.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Abril]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/clima-vida-politica_129_5798096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 05:32:40 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Trenc no se toca... a golpe de ‘like’]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/trenc-no-toca-golpe-like_129_5797019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>El pasado domingo 5 de julio vivimos otro día histórico. El Trenc no se toca. Ni antes, ni ahora, ni nunca. De camino hacia allí, pasado Son Catlar se sucede una devastadora cadena de chalets cada dos quarteradas, todos cortados con el mismo patrón. Ya en La Ràpita, las casas adosadas se encadenan de manera tan cíclica que parecen infinitas. Las grúas están en marcha. Y entre medias, solares en capilla que esperan pacientemente la llegada de los promotores mientras ven destruir todo su alrededor inmediato. Pero se ve que ni eso basta.10.000 personas se dieron las manos en la playa de la Ràpita. Y está claro, cuando se junta tanta gente, es normal que pasen muchas cosas. Lo más impactante, sin duda, la presencia de Francisca Porquer, alcaldesa de Campos, que quiso estar presente en la concentración. Habría podido optar por diluirse entre el público, o por ponerse en primera fila y escuchar atentamente la lectura. Pero se ve que la alcaldesa es de natural entrometido y se quiso colocar bien al lado de Sebastià Alzamora y Tonina Siquier durante la lectura del manifiesto. Ya lo sabíamos, que en Campos son de piña, pero no que tuvieran una alcaldesa tan metiche. <em>Like</em>.Los nidos de ametralladora pintados de versos que han servido de escenario a miles de ‘<em>selfies’ </em>los últimos años, aparecieron ahora con grafitis favorables a la defensa de este espacio natural tan valioso como emblemático. Ya se sabe que el PP y Vox son partidos muy sensibles a la memoria histórica y sus seguidores han puesto el grito en el cielo por estos actos que han calificado de vandálicos. De hecho, nuestra televisión pública solo encontró pertinente publicar un pequeño vídeo con las pintadas, sin mencionar que justamente 10.000 mallorquines habían pasado por allí para hacer una cadeneta humana de nada. <em>Like</em>.Y todavía pasaron más cosas, como la presencia de Madò Farta, esta campesina mallorquina, con falda, jubón y chal y una cara de calavera de plástico que parece comprada en un bazar chino, que se pasea por delante de la Seu, canta <em>La Balanguera</em> y quita suciedad de las playas mallorquinas. La reconocían y le hacían carantoñas, los bañistas manifestantes. Muchos la conocían de la red Instagram, donde con más de 5.000 seguidores se ha hecho visible y viral. <em>Like</em>.Pero ni la <em>performance </em>obregoniana de la alcaldesa Porquer, ni las pintadas en los búnkeres que sirvieron de dedo para no mirar la luna, ni la Mallorca originalmente revuelta de Madò Farta consiguieron paliar la ausencia más importante del día. No esperábamos a la presidenta Prohens, tan segura de querer proteger el Trenc. Ni al consejero Simonet, que nos avisaba con gorra graciosa desde el agua de que la izquierda es un ente manipulador y maléfico.Aquí faltaba la juventud. De históricos, de entrañables, de cabellos grises, de calvos, de barrigas y de arrugas había para aburrir. Quien más quien menos se saludaba. Es una comunidad singular, esta de la Mallorca contracorriente que tan cómoda se siente cuando se trata de poner pie firme a las políticas de la derecha mallorquina. Gabriel Cañellas, Jaume Matas, José Ramón Bauzá, y ahora Marga Prohens, son gente ante quien siempre ha sido bueno ganarse el favor.¿Pero dónde estaban, los jóvenes? No los cuarentones (cada vez hay gente que se siente joven, a los 40 años), ni tampoco los de 30. ¿Dónde estaba la juventud de 20 años que tiene que cambiar el mundo de mañana? ¿Dónde estaban los chicos de universidad y de instituto que empiezan a caminar dentro del mundo de la militancia y la revolución? Sería muy fácil para quien escribe entrar dentro del cuadro de costumbres y la caricatura. Podríamos decir ‘<em>selfie</em>’, ‘piscina’, ‘lancha’, ‘bikini’, ‘Much’ y ‘qué barbaridad’. También podríamos decir ‘mediterráneamente’, para abarcarlo todo. O ‘<em>la isla</em>’, para deconstruirnos definitivamente. Pero no lo diremos.El semblante de Mallorca ha mudado de verde en azul. Y también los intereses y la idiosincrasia de los mallorquines. Más allá de esto, sin embargo, hay un sesgo generacional tangible. A un 65% de los jóvenes de Mallorca les interesa “poco” o “nada” la política institucional. Solo un 10% de los jóvenes isleños ha participado en manifestaciones y actos de protesta el último año. Se percibe que la militancia continua (asambleas periódicas, mantenimiento de estructuras, organización de acciones y actos de diversa índole, pago de cuotas...) hoy no se usa. En cambio, sí que se eleva esta protesta en las redes, ya sea publicando directamente, ya sea a golpe de republicación o de <em>like</em>. Y si han de participar en algo fuera de la virtualidad, lo hacen de forma puntual y siempre desde fuera de ninguna estructura organizativa.El temor que tenemos todos es si esta nueva forma de militancia será suficiente para hacer frente a las políticas de la derecha del país y del mundo, para posicionarse de forma contundente ante actuaciones que podamos considerar desmesuradas, injustas, racistas, destructoras del territorio, antimallorquinas y xenófobas. O si estamos ante una herramienta más del sistema para mantenernos embaucados ante las pantallas y lejos de la realidad que nos pisa cada día.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/trenc-no-toca-golpe-like_129_5797019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 05:47:34 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tener estilo (o no tenerlo)]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/estilo-no-tenerlo_129_5797009.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>La presidenta Prohens desautorizó <a href="https://es.arabalears.cat/sociedad/alcaldesa-campos-irrumpe-medio-lectura-manifiesto-defensa-trenc_1_5789759.html" target="_blank">el comportamiento de la alcaldesa de Campos, Francisca Porquer</a> (que molestó la cadena humana del pasado domingo 5 de julio en defensa de El Trenc con una intervención esperpéntica), diciendo que no era su estilo. “Mi estilo es el respeto”, repitió un par de veces. Eran unas declaraciones con un tono como mucho presidencial, que podrían quedar bien en otro contexto. No en el que han creado Prohens, su Gobierno y sus socios fascistas de Vox.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/estilo-no-tenerlo_129_5797009.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 05:32:22 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esto no va de playas llenas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/no-playas-llenas_129_5796490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/42e86a61-bf16-4438-9040-25bcbfcb4538_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El <a href="https://es.arabalears.cat/sociedad/manual-masificacion-turistica-enciende-polemica-sector-alquiler-turistico_1_5791844.html" target="_blank">manual de actuación de Menos Turismo, Más Vida</a> es un error. Desplaza el foco. Ha conseguido que se hable de violencia en vez de vivienda; de martillos, en lugar de alquileres imposibles y de activistas, en vez de un Gobierno incapaz de ofrecer respuestas. Y, además, es pueril: si pretendes sorprender a alguien, no le entregues antes el manual de instrucciones.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Torío]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/no-playas-llenas_129_5796490.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 06:02:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pisos de alquiler turístico en Mallorca.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Trenc, ¿exceso de confianza de Prohens?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/trenc-exceso-confianza-prohens_129_5795804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Cuando llegó al Consolat, Marga Prohens tenía muy claro que no haría un ‘José Ramón Bauzá’. Esto, en el ámbito político y periodístico, quiere decir no hacer actuaciones contrarias al interés general, por mucho que determinados intereses presionen. En aquel momento, Bauzá hizo caso a un sector pequeño del PP, que históricamente se había declarado anticatalán y anti todo lo que no sea españolizar el mundo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Perelló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/trenc-exceso-confianza-prohens_129_5795804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 08:22:05 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es el manual de acción directa: es la violencia que hace años que aceptamos sin protestar]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/accion-directa_129_5795739.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/47ed205f-1eef-49e0-8d45-c91dfcf25617_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La publicación del Manual de acción contra la turistificación ha provocado estos últimos días una avalancha de titulares, portadas de periódicos, tertulias radiofónicas y reacciones, condenas y advertencias sin precedentes. Se ha hablado de radicalización, de incitación a los daños, al vandalismo, incluso, de amenaza para la convivencia y la seguridad (nos deberíamos preguntar de quién). Pero muy pocas voces se han detenido a plantear una pregunta previa: ¿qué entendemos exactamente por violencia y quién tiene el poder de ejercerla, contra qué y contra quién.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Margalida Ramis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/accion-directa_129_5795739.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 06:46:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Masificación turística en Mallorca.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra la violencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/violencia_129_5795623.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Estos días me da vueltas por la cabeza la idea tan básica de que la violencia no se puede responder con violencia. Es un principio simple y que se puede aplicar siempre, pero que se ha hecho presente después de que el colectivo Menos Turismo, Más Vida haya hecho circular un manual con recomendaciones que incluyen acciones de sabotaje contra infraestructuras turísticas. Una causa tan legítima como la que se defiende no necesita eso. Aún más, no se lo puede permitir.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/violencia_129_5795623.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 19:56:01 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una nueva manera de explicar las Islas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/nueva-manera-explicar-islas_129_5795615.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Durante años se repitió que el catalán tenía dificultades para encontrar espacio en los entornos digitales. Que los jóvenes abandonaban la lengua en las redes. Que internet conducía a una uniformización cultural y lingüística. Los datos que publica el ARA Balears dibujan un panorama mucho más esperanzador. No porque los retos hayan desaparecido, sino porque demuestran que una nueva generación ha decidido ocupar este espacio con naturalidad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Editorial ARA Balears]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/nueva-manera-explicar-islas_129_5795615.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 19:32:22 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres años gobernando para la gente de aquí]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/tres-anos-gobernando-gente_129_5795514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Ciudadanos y ciudadanas de las Illes Balears, esta semana se cumplen tres años de mi investidura y toma de posesión como presidenta de esta Comunidad Autónoma, de este honor inmenso que tengo gracias a la confianza de una amplia mayoría de ciudadanos, que hace tres años pidieron un cambio en las políticas y en la manera de hacer política en estas Illes. Un cambio desde la centralidad, desde la moderación, desde la sensatez y para la gente de aquí.Pasados tres años intensos y de mucho –muchísimo– trabajo, soy consciente de que todavía queda mucho por hacer, soy consciente de los retos que tenemos por delante y soy consciente de cuáles son las preocupaciones de las familias de estas Islas, y no caeré en el conformismo, en la autocomplacencia ni en el qué más da. Porque no nos lo podemos permitir, y, por eso, mi compromiso es dejarme la piel.Con estas líneas quiero compartir con todos vosotros mi balance de estos tres años de trabajo, de estos tres años de legislatura, que creo que se pueden resumir principalmente en tres evidencias.La primera, lo que ha sido mi obsesión desde el primer día: el cumplimiento de la palabra dada. Porque así me lo enseñaron en mi casa, el valor de la palabra dada, cumplir lo que se promete. El primer compromiso cumplido fue el de formar un gobierno en solitario. Una promesa en la que nadie creía, que algunos veían imposible y hasta llegaron a mofarse de ella. Pero dije que si tenía una mayoría suficiente de los ciudadanos, así lo haría. Los ciudadanos respondieron, y cumplí. Y, evidentemente, gobernar en minoría no ha sido fácil, pero eso nos ha permitido marcar el tono y el ritmo, y evitar que la inestabilidad que se ha vivido en el Parlament no se haya trasladado en ningún momento al Gobierno.A partir de ese momento no solo no hemos cruzado ninguna de nuestras líneas rojas, sino que hemos cumplido y puesto en marcha el 95% de nuestro programa de gobierno. 10 días después empezamos a bajar impuestos con la eliminación del impuesto de sucesiones —que ya ha beneficiado a más de 35.000 familias— y con la eliminación o bonificación del impuesto por la compra de la primera vivienda, del cual se han beneficiado más de 5.000 jóvenes. 50 días después cumplimos haciendo realidad la gratuidad de toda la etapa educativa de 0 a 3 años, que beneficia hoy a más de 15.000 familias. 100 días después aprobamos el Decreto ley de emergencia residencial, como primer paquete de medidas ante el reto de la vivienda. Y así hemos ido cumpliendo nuestro programa durante tres años, con la cuota cero de autónomos, la recuperación de las notas numéricas, más horas de matemáticas y de lenguas, el plan de captación de profesionales sanitarios, la Ley de conciliación, la Ley de simplificación, la Ley de costas, además de tantas y tantas medidas que incluimos en nuestro programa y que hoy son realidad.En segundo lugar, el hecho de que no se haya cumplido aquel guion que habían pronosticado los partidos de izquierda, que no se haya cumplido aquel discurso del miedo a los recortes en los servicios públicos, de los recortes en derechos y de la crispación social. Al revés, durante tres años hemos destinado más recursos que nunca a nuestros servicios públicos; hemos mejorado las condiciones de nuestros profesionales sanitarios, de nuestros docentes y del conjunto de nuestros trabajadores públicos; hemos avanzado en nuevos derechos, como las ayudas a los enfermos de ELA, la atención 24 horas de los cuidados paliativos pediátricos, la gratuidad del ocio adaptado para niños con discapacidad, el límite de los precios de los comedores y psicólogos en las aulas y en los centros de salud, entre otros avances.Todos, desde el diálogo y el acuerdo. Porque somos un Gobierno de pacto y de entendimiento, como demuestra el logro de acuerdos tan importantes como el Pacto por la sostenibilidad, el Pacto por la salud, como también el Pacto de legislatura con la mesa de función pública, el acuerdo para la recuperación de la carrera profesional sanitaria y el Pacto por la conservación marina.Y, finalmente, una evidencia de la cual, como empezaba diciendo, soy plenamente consciente: que queda mucho trabajo por hacer. Nos encontramos con una herencia envenenada, con unos precios disparados de la vivienda, con unas Islas al límite, fruto de 115.000 plazas turísticas autorizadas en ocho años, y con los servicios públicos tensados por un patrón de crecimiento de población que es hoy absolutamente insostenible. Durante estos tres años hemos puesto las bases para cambiar el rumbo, cambiando leyes, planificando y poniendo recursos, porque no hay soluciones mágicas y la situación no se cambia en un día, pero gracias a nuestras diferentes leyes tenemos más de 10.000 viviendas asequibles en tramitación; viviendas asequibles y para la gente de aquí, entre las cuales hay más de 1.000 de promoción pública, cuyas obras comenzarán esta legislatura. Y, por supuesto, hablamos de vivienda a precios asequibles, con precios entre un 30 % y un 50 % por debajo del precio de mercado y para la gente de aquí, con al menos 5 años de residencia. Porque se trata de vivienda para quien ya vive en las Illes Balears.Aunque queda mucho camino por recorrer para que llegue a los ciudadanos, empezamos a ver signos de un cambio de tendencia con la reactivación de la promoción de viviendas plurifamiliares, con un aumento del 60% en un año, y que desde hace dos años vuelve a superar a las unifamiliares, es decir, más pisos que chalets, según los últimos datos del Colegio de Arquitectos Técnicos y Aparejadores. También con el descenso en un 33% de la compra de vivienda por parte de ciudadanos extranjeros, según los datos del Colegio de Notarios. Porque ahora, la promoción de vivienda vuelve a orientarse a vivienda asequible y para la gente de aquí.Y hacemos trabajo para transformar nuestra economía y pasar de un crecimiento en volumen a un crecimiento en valor, un modelo que apuesta por la diversificación de nuestra economía hacia la innovación y el conocimiento, como hemos hecho con el plan de impulso del ParcBit y con la Ley de aceleración de proyectos estratégicos, y con una estrategia clara de contención turística, que fija un crecimiento cero de nuevas plazas turísticas, que prohíbe nuevos pisos turísticos y que acuerda la reducción del número de cruceristas, la compra de fincas públicas para proteger nuestros espacios naturales. Y acabaremos la legislatura con la entrada de vehículos y coches de alquiler turístico limitada a las cuatro islas. Porque sí, hemos llegado al límite.Debemos avanzar hacia un modelo que no necesite la captación continua de trabajadores de fuera, porque debemos cambiar el patrón del crecimiento poblacional. Como también necesitamos poner freno a la llegada continua de inmigración irregular a nuestras Islas. Porque siempre hemos sido una tierra de acogida, pero necesitamos una inmigración no solo vinculada a un contrato de trabajo, sino que tenga en cuenta también la capacidad de integración de nuestra tierra, exigiendo siempre el respeto a nuestras leyes y valores. Si no, el resultado es que vemos cómo se va desdibujando la fisonomía de nuestros pueblos y barrios. No, aquí no cabe todo el mundo.Somos el Gobierno que más se parece a la gente de esta tierra, un Gobierno que toma las decisiones desde el sentido común y la tranquilidad, que no esconde los problemas en los cajones. Hemos venido a arremangarnos para resolver los problemas estructurales de estas Islas.A partir de aquí, algunas políticas necesitan un último empujón y otras necesitan consolidarse en el tiempo para dar frutos. Y con este objetivo trabajaremos este próximo año, trabajando duro para dar respuesta a las principales preocupaciones de los ciudadanos, para ampliar su confianza y poder alcanzar una mayoría de estabilidad que nos permita continuar con el cambio desde la centralidad, desde la moderación, desde la sensatez y gobernando pensando solo en la gente de aquí.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marga Prohens]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/tres-anos-gobernando-gente_129_5795514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 17:47:55 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crocs ‘Mondo’]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/crocs-mondo_129_5793342.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Hay límites invisibles que, una vez cruzados, no puedes deshacer. Simplemente, no hay vuelta atrás. A veces son pequeños gestos. Otras, grandes, como votar a Vox, ir a la oficina en chándal o comprarte unas Crocs. En ningún caso quiero decir que los tres compartan suelo moral, aunque para mucha gente que conozco sí que comparten un mismo subsuelo estético.No es mi caso. Porque, como todo el mundo sabe, vivo entregado a la degradación. No hasta el punto de votar a Vox, aunque dado mi historial de negligencia y falta de dignidad nunca lo descartaría, pero sí que tengo unas Crocs (dos pares, de hecho) y cada vez siento más fuerte la llamada del chándal como vestimenta legítima para el día a día. Es cuestión de tiempo. Me enterrarán disfrazado de yonqui, eso lo tengo claro.Los Crocs son siempre fuente de controversia. Algo que me sorprende, porque, si con un elemento somos especialmente maniáticos en términos de vestimenta, es el calzado y si he elegido los Crocs es por una serie de razones imbatibles que todos deberíais reconocer y, por lo tanto, borrar esa cara de sorpresa. Si yo llevo Crocs, deberíais asumir todos que los Crocs molan y agachar la cabeza —para llorar ante la visión de la barbaridad que hayáis decidido poneros en los pies este verano.Porque no hay otra cosa que revele más sobre una persona que los zapatos que lleva. Es un hecho. Por eso siempre me miro los pies. Es como la ensaladilla rusa en los bares de barrio: si es buena, todas las demás opciones de la carta también serán buenas; si sospechas que estás poniendo en peligro tu vida, es posible que hasta el agua con gas te provoque salmonelosis. De la misma manera, el calzado delata dejadez o una mínima actitud a la hora de vestir. Y no es que quiera ponerme dandi, pero en esta vida hay que molar. Al menos, un poco.La pregunta aquí es si se puede molar con unas Crocs y la respuesta, por mucha <em>brand revitalisation</em> que haya hecho la marca americana de zuecos, es que, francamente, no, nada; pero, cualquier alternativa, excepto el zapato cerrado, es todavía peor. Las chanclas no hacen daño a los ojos, pero son incomodísimas, especialmente si tienes que caminar más de siete metros; me abstengo de opinar de las versiones regionales de los zapatos de verano, porque no tengo ganas de que me queméis vivo, pero los mocasines me dan ganas de hundiros la barca, derramarros el gintònic o prenderle fuego a vuestro chalet. Después están las sandalias, que personalmente siempre me han parecido algo como muy grecorromana: el dórico, jónico y corintio del calzado, un poco como ir vestido de boda todo el año.Es, sin embargo, en el mundo de la sandalia donde encontramos la némesis de las Crocs, las Birkenstock, pero aquí es donde saco mis dos argumentos finales.La capacidad de escandalizar de unas Crocs es imbatible: tienes la sensación de que vas a caballo de un sacrilegio cuando las llevas puestas, como si hubieras entrado en una comisaría de policía con tu camiseta de ACAB. ¿Hay algo de aspecto más inofensivo que alguien con los zuecos de Birkenstock? En cambio, a mí no me cuesta imaginarme a alguien con Crocs —o cualquiera de sus imitaciones— armado.De hecho, por aquí va mi argumento final: el largo recorrido de las Crocs en el ámbito sanitario ha dejado claro una de sus grandes ventajas: es fácil limpiarles la sangre. ¿Habéis probado de quitar sangre de la piel vuelta? Vosotros diréis “¿y por qué narices necesitas quitarte sangre de los zapatos, Joan? ¿La sangre de quién?”. Mi respuesta es sencilla, porque, uno, nunca se sabe; y dos, cuidado con pedir tanto, no sea que la próxima vez que las limpie sea tu ADN el que lleve incrustado.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Cabot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/crocs-mondo_129_5793342.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 05:30:40 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué Armengol ha decidido no disputar la presidencia a Prohens]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/confesion-psoe-armengol-izquierda-no_129_5792215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/3a007f94-d408-47a6-8676-3656d4b89ead_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Faltan 10 meses para la campaña electoral y menos de 11 para las elecciones. Y no se ha movido nada en relación a hace dos años, cuando se empezaba a ver una oposición de izquierdas deprimida y sin ánimo, que el Gobierno toreaba a Vox y que el PP y la ultraderecha volverían a sumar la próxima vez.El hecho más trascendente que confirma que todo está como estaba es la renuncia de Francina Armengol a disputar la presidencia a Prohens otra vez. Si se lee solo la letra grande del hecho, o bien tal como lo ha vendido el PSOE isleño, no se puede apreciar de ninguna de las maneras la carga política que tiene de verdad. Para valorarla en su justa medida se ha de poner en el contexto pertinente.Armengol recibió la derrota de 2023 como un golpe, si no personal, al menos contra su orgullo político. Y muy profundo. Que se explica por lo que aseveraba su entorno durante todo el año anterior a los comicios. Que existía lo que llamaban ‘el efecto Francina’, la atracción directamente imputable a la personalidad pública de la líder y a la gestión hecha en el Govern, que produciría un número de votos suficiente que desharía las suposiciones sobre una potencial victoria de derechas, posibilidad que despreciaban, sobre todo, porque no creían que Prohens tuviera capacidad de recuperar suficientes apoyos para el PP.Era una concepción de la política electoral que se abstenía voluntariamente de la principal característica que ha tenido el comportamiento del sufragio en Baleares durante las últimas décadas: la creciente importancia de la clave nacional. A pesar de este fenómeno, fácilmente perceptible en la evolución de los resultados en urnas desde –como mínimo– 2007, afrontaron los comicios de 2023 con aquella convicción.Cabe decir que no era solo el entorno armengolià que lo decía talmente. Se trataba de una percepción más extendida. Incluso entre determinados nacionalistas se creía que la presidenta tenía un plus personal y político que la ayudaría — y de pasada, a toda la izquierda— a repetir en el cargo por tercera vez consecutiva. Y no solo pasaba en el mundo de la aristocracia política: sindicalistas y miembros de las asociaciones civiles independientes, anti PP y proizquierda pensaban dos cuartos de lo mismo.Todo, sin embargo, cambió cuando pocas semanas antes de las elecciones la cúpula socialista comenzó a entender –seguramente por las encuestas internas que le llegarían de la sede central– que la fantasía del mencionado efecto se estaba desvaneciendo, si es que alguna vez había existido.La noche electoral no hizo más que confirmar la catástrofe: la izquierda perdía el Gobierno y Armengol, la presidencia. De repente, sin embargo, los socialistas advirtieron –era una lectura correcta, no había duda: tenían razón– que ellos no eran los responsables del desastre, sino el hundimiento de la ultraizquierda. Indudable: Podemos pasaba de 6 diputados a 1. El neocomunismo se hundía y arrastraba a toda la izquierda hacia el abismo opositor.La consigna que impuso entonces la dirección del PSOE local fue que la derrota era un simple paréntesis y que Prohens, en su incapacidad, no saldría adelante y Armengol volvería a ser presidenta en 2027, aunque hubiera huido hacia Madrid, aprovechando las elecciones generales de julio de 2023.Es creíble que así lo pensara. O, como poco, que tenía ganas de volver y “de acabar el trabajo”.A finales del año 2024, en el congreso federal del PSOE, en Sevilla, Armengol dejó entrever al menos a dos periodistas mallorquines –que después lo contaron– que sería, en efecto, candidata contra Prohens. Aún es más contundente que cuando se hizo el congreso regional, en marzo de 2025, la página web del Partido Socialista balear así saludaba la reelección de la líder indiscutida: “Armengol anuncia la primera medida para cuando vuelva a ser presidenta en 2027…”.Los meses siguientes, de hecho, durante todo aquel año, las cosas –posiblemente a base de encuestas feroces para los socialistas– cambiaron. Cuando en febrero de 2026 el diario <em>Última Hora</em> avanzaba que Armengol renunciaría por la evidencia de que las opciones de volver a ganar eran nulas, seguro que ya estaba decidido desde hacía bastantes semanas.El mismo diario publicaba hace poco la encuesta –hecha por el siempre fiable Instituto Balear de Estudios Sociales– de intención de voto que dejaba en evidencia el motivo de la renuncia: el PSOE ya pierde 3,7 puntos porcentuales sobre el resultado del 2023 y, lo que es peor, resta 4 escaños, mientras que la extrema izquierda desaparece. Los nacionalistas solo suman un diputado más, en Menorca, y los regionalistas no sacan ninguno; el PP roza la mayoría absoluta y si no la tiene –cosa que es más probable– podrá volver a pactar con Vox, que al menos aumentará en un escaño.Esta es la razón que explica por qué Armengol quiere quedarse en Madrid y confirma aquello que hace dos años se empezaba a ver y que ahora el PSOE ha confesado implícitamente: que la izquierda no tiene nada que hacer.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miquel Payeras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/confesion-psoe-armengol-izquierda-no_129_5792215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 05:45:42 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/3a007f94-d408-47a6-8676-3656d4b89ead_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Francina Armengol en la sede del PSIB.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Obsesión y consentimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/obsesion-consentimiento_129_5792207.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>El estreno de la película <em>Obsesión</em> ha coincidido en nuestro rincón del mundo con una polémica –¿sexual?– notable. Un político de más de 30 años ha sido finalmente expulsado de un partido político nacionalpopulista, porque mantiene relaciones afectivas con una menor de edad, si bien la niña ya tiene 16 años, la mínima para el consentimiento sexual (recordamos que antes era 14). Entre los dos había una relación de alumna-profesor, hecho que aún enturbia más la cosa.En las redes sociales se ha levantado un revuelo tremendo, motivado por la necesidad o no de posicionarse como sociedad en medio de una relación de este tipo, o por si basta con simplemente ceñirnos a la ley y dar por bueno el vínculo una vez se admite que el consentimiento de la chica es válido. Pero aquí hay una confusión de términos demasiado evidente: la ley habla del consentimiento sexual, y que las relaciones a partir de entonces pueden ser consentidas y, por tanto, deja de haber delito de abusos. Pero ¿qué tiene que ver esto con una relación? Incluso no sabemos, ni tenemos por qué saber, si ha habido alguna vez sexo entre los dos, aparte de la historia de amor (“relación sentimental”, dice el profesor en un comunicado público) que ha motivado el follón.Aunque podamos suponer que sí, el hecho sexual pasa a un segundo término, porque lo que interesa evaluar es hasta qué punto un hombre de más de 30 años juega limpio cuando entra a seducir a una mujer –¿mujer?– tan joven, la cual además ‘educaba’. Ponerse a evaluar esto no es de puritanos ni de estirados, ni de moralistas herederos de la Iglesia, la cual siempre ha casado a la gente con menos edad y todo. El tema es que el amor puede ser muy bonito, pero la vida es larga, y todo aquello que nos parece amor, al final quizás solo es dependencia emocional, e incluso abuso, el cual, más allá de que sea penalmente reprimible, no puede dejar de verse cuando las personas no son muy conscientes de lo que hacen o sienten. La escritora Vanessa Springora ha hecho un libro admirable sobre todo esto (<em>El consentimiento</em>); es la misma chica ‘enamorada’ quien después se gira hacia la sociedad y le pregunta: ¿Por qué me lo permitisteis?En la película <em>Obsesión</em>, recién estrenada, vemos algo similar: un chico hace que una chica se enamore de él con un conjuro mágico, y a partir de entonces no se la puede quitar de encima. El film se está convirtiendo en un fenómeno, y no me extraña, porque está magníficamente rodado e interpretado, sobre todo por la actriz (Inde Navarrete) que hace de chica ‘enamorada’. La consumación del sueño sexoafectivo del joven bobo se transforma en una historia de terror mayúscula, porque no hay nada más espantoso que un amor forzado. O que un amor verdadero en un mundo donde ya no tiene lugar, o cuando el enamorado no sabe estar a la altura de lo que se le da. Los hay que han querido ver en la película también una alegoría del consentimiento forzado, o de aquellas relaciones basadas en el engaño, o de la dependencia emocional de los amores jóvenes, que siempre son dolorosamente enfermizos. ¿Y quién es el monstruo, entonces, la chica fatalmente ‘enamorada’ o quien ha forzado este amor con malas artes?</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Melcior Comes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/obsesion-consentimiento_129_5792207.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 05:30:24 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y si la peor especie invasora no fuera un animal ni una planta?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/invasion-biologica-modelo-invasor_129_5791226.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/4fdd1782-677d-48c6-939b-26c3ba5ef014_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El 17 de mayo de 2003, agentes de Medio Ambiente retiraron la primera serpiente en Ibiza, un ejemplar de culebra de herradura que un jardinero encontró mientras regaba unos olivos llegados de Andalucía. Dos semanas después aparecía un segundo ejemplar, esta vez de culebra blanca, y ese mismo año tres más serían retiradas. Es decir, hace 23 años que empezó todo y, desde el primer caso, la llegada de serpientes se pudo relacionar con la entrada de olivos por las villas de lujo. Pero han pasado dos décadas y los olivos todavía entran, porque los viveros quieren seguir ganando dinero y porque nuestros políticos tienen miedo de poner límites al descontrol, no fuera caso que el sistema mafioso neocapitalista que domina la isla los hiciera fuera de las sillas. La invasión de serpientes es mucho más que una invasión biológica, es un síntoma. El síntoma de una isla que ha perdido el norte. Es difícil encontrar una metáfora más precisa de lo que pasa, porque, al fin y al cabo, lo que hay detrás es un modelo económico que explota Ibiza sin control, que arrincona y expulsa a los ibicencos, ya sean lagartijas o seres humanos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Amanda Tur]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/invasion-biologica-modelo-invasor_129_5791226.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 05:47:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un ejemplar de serp de herradura (Hemorrhois hippocrepis) nadando]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La continuidad residencial: el patrimonio invisible que también debemos proteger]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/continuidad-residencial-patrimonio-invisible-debemos-proteger_129_5791221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Durante décadas hemos aprendido que hay cosas que una sociedad debe proteger, porque forman parte de su patrimonio colectivo. Protegemos el paisaje, el litoral, los espacios naturales, el patrimonio histórico y la biodiversidad porque entendemos que su valor va más allá del interés particular de cada uno.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Sintes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/continuidad-residencial-patrimonio-invisible-debemos-proteger_129_5791221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 05:32:55 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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