<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara Balears en Castellano - Laia Malo]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/firmes/laia-malo/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara Balears en Castellano - Laia Malo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="http://es.arabalears.cat:443/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Tríptico aterrizado (II): Las rosas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/triptico-aterrizado-ii-rosas_129_5728490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/abba0f5d-c262-494b-9db4-b5a6b3acda07_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Tener los pies en la tierra es aterrador. Asusta, porque la realidad es un presente con más de cuarenta conflictos bélicos, en un planeta en el que un 1% de los humanos acumulan casi la mitad de la riqueza económica, y en un país en el que solo un 1% y pico de la población lee poesía. Sin embargo, la gravedad nos empuja a hacerlo. Saltando de puntillas o a pata coja, con una pierna en el aire, y haciendo como si todo fuera un azar o voluntad de dioses en los que no creemos, podemos conseguir la ilusión del vuelo. Es en contacto con la corteza de la Tierra, allí con el 40% de especies de insectos que ya están en peligro de extinción, donde encontraremos una especie de recompensa inmaterial e intangible: aterrizados y enlazados, nos sentiremos parte de algo que tiene la posibilidad de moverse.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laia Malo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/triptico-aterrizado-ii-rosas_129_5728490.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 05:53:06 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/abba0f5d-c262-494b-9db4-b5a6b3acda07_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Imagen de archivo del centro de menores Es Pinaret. / ARA BALEARS]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/abba0f5d-c262-494b-9db4-b5a6b3acda07_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tríptico aterrizado (I): Con espinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/triptico-aterrizado-espinas_129_5700853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Cuando conocí a Jaume Reus, tenía bien grabada en el tercer ojo la expresión intensísima de un niñito de nueve o diez años en los campamentos de Viu l'Estiu, que se negaba a acostarse a la Victoria clamando: “<em>Quiero vivir! No quiero dormir!</em>”. No me extrañaría que ya os lo hubiera explicado: nos inculcó la premisa; incluso a mí, de siempre deleitándome por holgazanear con un buen libro la mañana entera, pero contando en medio del insomnio las horas que el cuerpo (con sus exigencias esenciales) descuenta a mi paso anecdótico por la tierra. Reflexiono y se me aparece el poeta Jaume C. Pons Alorda, ojos abiertos de par en par y orejas atentas a todos los canteranos de todos los escritores del universo, que admira y escucha “el gusano del papeleo, / la polilla del existir”, mientras chillón extático que “la fiesta es el suicidio de la carne, y la satisfacción / es el Deïcidi / perpetuo / del bosque / y de la miseria” (<em>El corc</em>. Labreu, 2025). Oigo cómo retumba su teclado –eufórico, naturalmente autodestructor.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laia Malo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/triptico-aterrizado-espinas_129_5700853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 05:46:20 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esto es mi pensamiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/pensamiento_129_5674603.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>SI ASESINAN UN CENTENAR DE NIÑAS, ME ES IGUAL QUIEN LAS HA ASESINADO Y DONDE LAS HA ASESINADO Y POR QUÉ LAS HA ASESINADO, O QUIZAR NO ES NADA IGUAL PORQUE LO QUE HAY QUE ES DETENER LO FRENDO EN SECO LAS PERSONAS CONCRETAS QUE HAN DECIDIDO O PROVOCADO ESTE ASESINATO, E IGUALMENTE A LAS ESTRUCTURAS Y LAS PERSONAS CONCRETAS QUE MENOSTIENEN EL ASESINATO DE UN CENTENAR DE NIÑAS DONDE SEA Y DE PARTE DE QUIEN SEA, O DE UN. PORQUE más de un centenar de niñas es más que terrible, y no poder ni escribir cuántas exactamente porque no lo dicen y porque sin embargo es imposible digerir, de captar de verdad es ignominioso; es terrible pensar el asesinato de una sola niña, pero más de un centenar de niñas han sido asesinadas, masacradas, en el colegio de primaria de Minab, en el sur de Irán, y ningún medio europeo tradicionalmente serio quiere asegurar que alguien ha matado entre 150 y 180 niñas, no sé si en números de palabras y de decir en voz alta que alguien ha asesinado a un centenar de niños y sus maestros, quizás otros lectores se angustiarán por no saber quién las ha asesinado, pero es que ningún medio europeo tradicionalmente serio quiere asegurar qué gobierno lo ha hecho, qué dirigente político o militar ha ordenado la masacre. Algunos medios digitales presuntamente independientes y más nuevos publican que un ataque de Estados Unidos e Israel ha quitado la vida a ciento ochenta seres humanos civiles y mayoritariamente menores de edad, pero a mí me da igual quién, el caso es que alguien el 28 de febrero de 2026 lanzó un ataque seguramente teledirigido contra un objetivo la escuela de un pueblo que podría ser mi pueblo o el suyo, han sido víctimas de unas bombas que ha hecho estallar a alguien no humano, no sabemos tan sólo qué enseñaban las maestras oa qué jugaban las niñas asesinadas cuando los pseudodirigentes inhumanos de unos gobiernos títeres del fascinante de los misiles teledirigidos sin precisar lo suficiente para saber a ciencia cierta que no masacraría y destruiría más que "objetivos estratégicos", infraestructuras, o soldados humanos títeres del fascismo capitalista o de cualquier otra religión o irremediablemente perdidos y corsecados sin voluntad propia, porque aunque las Naciones Unidas exijan investigaciones, indagaciones, y luego media palabra ni media ánimo más que para denunciarlo pero ante quien, ante quien podemos decir que lo suficiente inhumanidad y decir que lo suficiente a quien ha permitido que aún sea posible asesinar a una sola niña, y más de un centenar de niñas y profesoras, sólo tengo en mis manos acciones tan pequeñas e insignificantes como gritar que no hacer cosas, no escribirlo, no comprar agradezco con cautela al presidente del país donde dicen que vivo las reacciones, que no dejara instalar el arsenal de EE.UU. junto a nuestro aeropuerto, que no haya dejado emplear las bases de Madrid en Donald Trump, agradecerle que diga fuerte que no iremos a ninguna guerra y animarle a que sea verdad, que las medidas que tome se hagan como se haga como sea que haga como sea que se haga como sea que se haga como sea, haga como sea posible, haga como sea posible. que esto haya pasado tanto me es quien lo ha hecho, y qué hago, leo la poesía de una exiliada perseguida durante una guerra lejana, suicida, el dietario de otro perseguido encarcelado fusilado durante una guerra de más cerca, me miro el documental de un superviviente de otra guerra en otro lugar y me FUGAZ ES LA SOSPECHA, CUASI DESEO SUPLICANTE, QUE SEA FALSO, QUE SE TRATE DE IMÁGENES DE UNA IA, DESINFORMACIÓN, que las madres que braman y ganan asesinadas espiritualmente son píxeles y bastante, que las tumbas excavadas en perfecta cuadra montaje, que las niñas y las maestras están bien vivas en el colegio de Minab y estudian o juegan, que no las ha asesinado nadie y que son los gobernantes de un país y del otro y el de más allá que SE LO INVENTAN PARA CONSTRUIR UN MIEDO LEÍZISMO, Y CONTAMINARNOS, PORQUE LOS CERDUROS SE AVALENTAN Y LLAMEN A LA GUERRA Y SE DESENTIENDAN DE LA HUMANIDAD Y LA VIDA, PERO QUE ES ABSOLUTAMENTE IMPOSIBLE QUE EN EL 2026 SE HAYA BOMBAREADO UNA ESCUELA DE PRIMARIA, AUNQUE QUIZAR POR ERROR DE CÓMO CREER, NO ME QUIERO CREERLO, SI ME LO CREO, QUÉ</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laia Malo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/pensamiento_129_5674603.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 06:45:35 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lecturas místicas (y III): Nosotros, los que todavía creemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/lecturas-misticas-iii-todavia-creemos_129_5617306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Pasados ​​todos estos días de comprar, envolver, desenredar y cambiar o ordenar con los que ya teníamos los objetos que llamamos "regalos", parece más que lógico plantearse qué son y qué sentido tienen ese montón de cosas exánimes que codiciamos, adoptamos y cobijamos, o desamparamos sin miramientos. Un tiempo, cualquier objeto podía contener magia, era susceptible de una alquimia como la que ensaya Damià Rotger en sus poemas: el trozo pulido de espejo roto, un abanico o el pico y la pala, hacen compañía no de una forma cotidiana, sino reveladoramente. Sin embargo, hoy, nuestra sociedad acumuladora compulsiva y al mismo tiempo amante obsesa de la novedad, convive en general con materiales artificiales y con ítems fabricados en serie; o bien, en minoría, arropada por minerales nobles extraídos de forma innoble y envuelta en piezas de lujo que transpiran la miseria de sus artesanos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laia Malo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/lecturas-misticas-iii-todavia-creemos_129_5617306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2026 06:45:38 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lecturas místicas (II): El espíritu animal primigenio]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/lecturas-misticas-ii-espiritu-animal-primigenio_129_5593243.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Atravesamos, a lomos de la palabra, nuestro mar-cementerio y un océano con bancos de plásticos, hasta el continente americano, donde la poeta uruguaya Marosa di Giorgio dice misa. En uno de sus habituales paseos de observación por el campo, un dios en forma de venado le anuncia que su único destino es escribir poemas. En el ensayo <em>Místicas </em>(WunderKammer, 2025), Begoña Méndez escribe que "Dios, como la música, es algo que no se entiende y sólo se siente". La naturaleza no humana nos ha hablado de siempre; cuando lo escuchábamos, lo interpretábamos como una divinidad, o una existencia anterior del alma. Méndez cuenta las historias de poetas y pensadoras que aceptaron esta llamada, y describe la mística femenina como "una práctica hereje y disidente que devolvió a la carne su dimensión sagrada". El cuerpo, el objeto que nos contiene, cuyo elemento físico luchamos por separarnos a la hora de trascender el espacio-tiempo, toma la función de médium entre la vida en la Tierra y la de más allá.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laia Malo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/lecturas-misticas-ii-espiritu-animal-primigenio_129_5593243.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2025 18:30:17 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lecturas místicas (I): 'Coge tu cruz']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/lecturas-misticas-coge-cruz_129_5564850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Me deleía por el libreto sobre las <em>Místicas mallorquinas </em>(Leonard Muntaner, Ed.), desde que la escritora e investigadora Rosa Planas me había explicado que trabajaba allí. No esperaba encontrar las ídolas de una nueva fe: más bien quería confirmar la presunción de que la vida conventual había sido, durante muchos años, no sólo un cruel castigo de parte de progenitores, maridos, et al. dual y más universal, menos antropocentrado y más mágico; a una alternativa –la vida para el Arte.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laia Malo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/lecturas-misticas-coge-cruz_129_5564850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Nov 2025 18:30:05 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vida de artista]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/vida-artista_129_5505525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Valsaba por unos jardines escrupulosamente diseñados y cuidados, que en medio conocía porque alguien había dibujado en la partitura de Johann Strauss II que la profesora de piano me enseñó a tocar para un concurso comarcal de jóvenes intérpretes. Olía el perfume de más de doscientas especies de rosas a la vez, y me iba maravillando del zumbido de abejas y zumbido de sírfidos, y de cómo la partitura de<em>El Danubio Azul</em> había captado ese ritmo; hasta que tuve que sacar la guía de la mochila e investigar de dónde salía tal cantidad fabulosa de fauna polinizadora.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laia Malo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/vida-artista_129_5505525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Sep 2025 17:30:33 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paradojas generativas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/paradojas-generativas_129_5478879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Este verano de guerras contra poblaciones civiles y comedia de los gobernantes, contra los que llegamos a creer que sólo podemos actuar virtualmente o en la calle un día señalado, a ratos me he sentido como Stefan Zweig: no tan abrumada por su<em> mundo de ayer</em> –con la caída de un imperio, dos guerras mundiales, el exilio y la censura–, como rabieta por el nuestro, el de mi generación. Por la adolescencia dedicada a unas luchas que debemos seguir lidiando; por la juventud confundida con la globalización y asustada por las crisis económicas y el inminente cambio climático; por la pandemia y los neofascismos, y el empleo de parte de la virtualidad y las inteligencias artificiales; y por la constatación madura que nos hemos sometido y trabajamos por un sistema que, no sólo no nos ha parecido justo y humano desde el principio, sino que nos explota con la excusa de garantizar unos derechos (vivienda digna, sanidad pública, jubilaciones, viajes de la Imserso) a los que ya no tendremos acceso en el futuro ni que lo queramos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laia Malo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/paradojas-generativas_129_5478879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Aug 2025 17:30:05 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Señales de vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/senales-vida_129_5457627.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Hubo un tiempo que nos rascábamos el brazo con un tronquete para grabar una inicial y que, cuando cayera la costra tostada, quedara el recuerdo del enamoramiento; que nos alegrábamos de quemarnos un poco en Patum o en el correfoc de las fiestas, señal de que habíamos jugado con fuego; un tiempo que la anécdota del diente asombrado o el estigma de una vacuna o enfermedad daban carácter al cuerpo y color al discurso; que nos poníamos camisetas y brazaletes de la suerte, deshilachados para tejerse con la historia; e incluso en casa, hubo un tiempo que manchas y grietas y trastos representaban vivencia, sentido. Hoy lo que hay son anuncios que aseguran que "no hace falta que la vida deje marca": que podemos y deberíamos querer evitar el recuerdo reseguible, significado, de nuestras acciones.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laia Malo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.arabalears.cat/opinion/senales-vida_129_5457627.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jul 2025 17:16:07 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
