Pide lo que quieras, que yo te contestaré lo que me dé la gana
Lejos de acoger un diálogo productivo, el Parlamento es el escenario de los monólogos de los partidos de la oposición y de los miembros del Gobierno
Palma‘Parlamento’ viene del verbo ‘hablar’, no de ‘escuchar’, ‘negociar’, ‘dialogar’, ‘reflexionar’. Basta pasar un rato en nuestra Cámara para comprobarlo. De lo que se trata cada martes es de colocar el propio monólogo y de quedar por encima del otro. ¿Debatir? ¿Qué es eso? Los diputados y los consejeros están allí para decir la suya, recibir los aplausos de los compañeros e irse a casa satisfechos si han conseguido colocar algún vídeo en las redes sociales.
No faltan ejemplos. La diputada del PSIB Amanda Fernández pidió explicaciones al consejero de Educación, Antoni Vera, por la temperatura alta que soportan los alumnos de las Baleares este inicio de curso. Fernández hizo un repaso cronológico, que empezaba en agosto de 2023 con el anuncio de un plan piloto de climatización y acababa este año. El resultado de estos tres años es “la licitación de la relación [sí, la licitación de la relación, lo habéis leído bien] de proyectos para mejorar la climatización de 12 centros educativos” (en Baleares hay unos 300).
“El gobierno [español] recorta 309 millones a Educación para pagar los gastos de la Presidencia del gobierno de Sánchez”, fue la respuesta de Vera –leyó un titular de prensa–, además de asegurar que el PP no encontró “ni un solo proyecto hecho de climatización en 2023” al llegar al Ejecutivo. “Miren, señores socialistas, pónganse las pilas este curso, empiecen a tener proyecto y elevar el debate. Si hubiera unas pruebas PISA a escala parlamentaria, ustedes estarían muy por debajo de la media española”. El consejero liquidó de esta manera las explicaciones sobre el plan piloto. La cuestión pasó de las aulas a 35 grados a Sánchez y, de Sánchez, a las pruebas PISA parlamentarias.
“Sra. Cabrer, ¿usted comparte la opinión de las patronales [favorable] sobre la regularización de inmigrantes?”, preguntó el también socialista Carles Bona a la consejera de Trabajo, Catalina Cabrer. “Este gobierno respeta la opinión absolutamente de todo el mundo”, fue la no respuesta de la consejera. Es curioso cómo los representantes políticos se ven en la necesidad de recordar que respetan aquello que es evidente que se debe respetar. Es un mínimo para convivir todos juntos. Más allá de esto, Cabrer repitió por enésima vez que se regularizan demasiadas personas en Baleares y lamentó que 1.033 de estos migrantes hayan tenido la osadía de inscribirse en el SOIB y hayan estropeado las estadísticas. “El 90% está en paro y solo han alcanzado estudios primarios”, dijo. “¿Usted comparte o no su diagnóstico?”, Bona no perdió la esperanza en la réplica. “Mire, señor Bona, yo le invito a que se haga una pregunta: ¿qué tipo de mano de obra queremos en las Islas Baleares y qué modelo económico queremos en las Islas Baleares?”, preguntó Cabrer como respuesta. Después se hizo la magia y la consejera habló del Pacto por la sostenibilidad. “Nosotros trabajamos por el valor añadido, el cambio de modelo y la productividad de nuestras empresas. Tienen prevista la entrada al aeropuerto de 51 millones de visitantes, pero nosotros no. Nosotros ya hemos dicho que basta, basta a la vorágine porque hemos llegado al límite, no podemos perder de vista la capacidad de nuestro territorio y la calidad de vida de las personas que viven en él”. Pero, ¿está la consejera de Trabajo de acuerdo con las patronales o no?
En cuanto al Pacto por la sostenibilidad, una de las iniciativas estrella del inicio de la legislatura de Prohens, Cabrer aseguró que no se ha ido nadie: “No es verdad que solo queden cuatro actores, quedan todos los integrantes del Pacto por la sostenibilidad”. Esto dijo la consejera al diputado del PSIB Llorenç Pou. Hacemos un repaso de la lista de abandonos para refrescar la memoria: el Foro de la Sociedad Civil (noviembre de 2024), la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma (diciembre de 2024), el GOB (diciembre de 2024) y EAPN (diciembre de 2024). De hecho, fuentes del Gobierno reconocieron la situación a principios de 2025.
Ante la insistencia de Pou pidiendo explicaciones sobre el Pacto, Cabrer hizo una apuesta segura: hablar de Aena y de las ampliaciones de los aeropuertos.
Expropiar a los mallorquines
La vivienda suele ser otro tema de confrontación entre los políticos isleños. De hecho, los populares están muy indignados ante la posibilidad de que los isleños no puedan comprar segundas residencias para tenerlas vacías si les da la gana. Y, claro, una buena manera de mostrar indignación es sobreactuando. “Señor Apesteguia, ¿qué nos ha querido decir? ¿Se tienen que expropiar las casas a los residentes de Mallorca, a los mallorquines que las tengan vacías en su pueblo? Eso es lo que usted hoy nos ha dicho aquí. Porque, una vez más, ustedes hacen ideología de la política de vivienda, porque la dificultad de acceso a la vivienda es solo una excusa para ustedes, una excusa para implementar esta agenda ideológica que hoy nos ha dicho aquí: expropiar las viviendas a los mallorquines que tengan la casa vacía en su pueblo”, respondió Prohens en el pleno a una pregunta del portavoz de MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia, gesticulando y con entonación dramática.
Hemos buscado y rebuscado en el Diario de sesiones del Parlamento del 22 de septiembre donde habla Apesteguia de expropiar las casas a los mallorquines. No lo hace en ninguna parte. “Pensamos que un municipio donde más de la mitad de las casas están vacías, el ayuntamiento debe poder decir que, durante 10 años, quien compre las casas debe ser para vivir en ellas, deben ser los residentes de estos municipios. Las empresas no deben poder venir a comprar vivienda en estos municipios”. Esta propuesta generó el alud de acusaciones de expropiación. Solo faltó Venezuela.