El pódcast MÁS necesario
Lo que se ha armado con el pódcast del diputado de MÉS per Mallorca Ferran Rosa no ha dejado indiferente a nadie del partido ni de la órbita ecosoberanista. Esto es bueno. Es cierto que en un sistema de partidos maduro las críticas se deben hacer primero internamente. También, sin embargo, el accidente por exceso de relajación (porque juraría que Rosa no tenía ninguna intención de montar ningún lío ni de ofender) ha sido útil. Ha puesto de manifiesto que, como ocurre en las familias, hay cosas de las que no se habla en la mesa, pero nadie tiene coraje de iniciar el debate a pesar de ser necesario.
Y la conversación que nadie quiere tener dentro de la izquierda de este país es admitir que durante los ocho años del Pacto ni se vio venir el toro de la masificación, ni se quiso escuchar a los ecologistas, entre otros, que se desesperaban al ver la inacción de los partidos supuestamente más sensibles.
MÉS per Mallorca puede aprovechar y rematar este trabajo que ha iniciado Rosa; de un proceso de autorreflexión y crítica sobre la falta de contundencia del Pacto en materia territorial seguro que saldrá un partido más renovado que dentro de menos de un año tendrá que ir a buscar al electorado. Algunos dirigentes, incluido Apesteguia, lo han admitido, pero el conjunto de la ciudadanía continúa pensando con la boca pequeña. Sin este ejercicio, es más difícil criticar a Prohens.
El Pacto, y MÉS especialmente, firmó la autopista de Campos, el error más grave de la historia del ecologismo político en las Islas. Hecho por Miquel Ensenyat, un mal político que se dedicó a perseguir a los que criticamos esta traición a su electorado y a intentar atribuirnos el nefasto final de trayectoria política. Su quiebra, a la que hay que añadir la obsesión por traer turistas de EE. UU., aún se paga.