Hola, presidenta

Quizás solo ETA y los catalanes podrían competir con uno de los grandes lugares comunes en el discurso de la derecha y la extrema derecha españolas: Venezuela. La tierra de Simón Bolívar es un tópico siempre que se acerca el tiempo de las de cada vez más dilatadas campañas electorales, y es fácil que, cuando un político del PP o de VOX no sabe qué decir, acuda al desastre que ha supuesto el chavismo en este país. Es curioso, sin embargo, ver que cuando les conviene también saben aprovechar los recursos de este régimen bananero, y hace pocos días los ciudadanos de las Islas Baleares tuvimos una magnífica y bien gráfica muestra.Viernes 3 de julio por la noche. Sílvia Pol, directora de informativos de IB3, entrevista a la presidenta del Govern de les Illes Balears, Marga Prohens. Y hemos de decir entrevista porque así es como fue anunciado el programa, pero en realidad pareció más una adaptación 'a la balear' del célebre y populista Aló Presidente, el programa que Hugo Chávez condujo durante más de una década en las cadenas de radio y televisión estatales venezolanas. En nuestra tierra, sin embargo, gana el decoro, y la presidenta tuvo la deferencia de disponer de una asistente en su conducción, que se encargaba de ir pasando las tarjetas de los diversos temas y propuestas electorales con una sonrisa entre la admiración y la comprensión, todo intercalado con unos efectivos y casi imperceptibles masajes dialécticos.Durante la conversación, sin ningún cuestionamiento por parte de Pol, Prohens pudo desplegar el argumentario que el PP ha repetido durante años; aquello de “cumplir la palabra dada” y “ser el partido que más se parece a los ciudadanos de estas Islas”. De hecho, se encontró tan cómoda que dio algún paso más allá, en un gesto que muestra hasta qué punto su partido da por hecho que continuarán en el Ejecutivo durante, como mínimo, cuatro años más: declaró, sin despeinarse lo más mínimo, que ella también defiende que “el Trenc no se toca”, que ellos han reivindicado el Decreto de mínimos y la Ley de normalización lingüística “y que esto le sabe mal a la izquierda, porque lo hace el PP”. Llegó a sugerir, en respuesta a una pregunta de Pol, la cual más que una pregunta pareció un pase de balón destinado a la ocasión de gol, que la masificación turística que sufren nuestras Islas era culpa de Armengol y del Pacto de progreso que lideró, que quizás no hicieron lo suficiente. También afirmó que su Gobierno ha pactado leyes con todos los partidos del arco parlamentario, cosa que es cierta, pero fue una lástima ver cómo Pol no le repreguntaba por su principal socio a la hora de derogar la Ley de memoria histórica, segregar a los niños en las escuelas por motivos de lengua e invisibilizar al colectivo LGBTIQ+ en el ámbito institucional.Dicen que si no molesta, no es periodismo, sino publicidad. Y creo que debemos quitarnos el sombrero: el pasado 3 de julio, los ciudadanos de las Islas Baleares pudimos admirar, pagado con dinero público, el primer gran anuncio de campaña de la ‘comandanta’ Prohens.