Nuevo conflicto diplomático prematuro de la futura administración Trump. Si hace unos días el presidente electo, Donald Trump, indignó a Canadá cuando planteó que ese país debía ser el 51 estado de Estados Unidos, este domingo indignó a Panamá cuando amenazó con recuperar el control norteamericano sobre el canal de Panamá, que conecta el Atlántico con el Pacífico, con una afluencia de . Durante un acto público con seguidores en Arizona, Trump acusó a Panamá de cobrar tarifas excesivas por el uso de este paso y advirtió de que no permitirá que el Canal caiga "en manos equivocadas", una alusión a la influencia china en esa región.
Las palabras de Trump han indignado tanto al presidente de Panamá, José Raúl Mulino, como a China, que salieron a responderle enseguida. En un mensaje grabado y colgado en la red X, el presidente de Panamá le respondió que "la soberanía y la independencia" de Panamá "no son negociables" y que la donación del Canal a su pueblo es "irreversible". También remarcó que China no tiene ninguna influencia en la administración del Canal y ha defendido las tarifas de paso que cobra Panamá diciendo que no se han establecido "por capricho". "Como presidente de Panamá quiero expresar que cada metro cuadrado del canal de Panamá y sus alrededores pertenecen a Panamá y continuarán perteneciendo", ha dicho Mulino en su comunicado televisado.