Antoni Vera evita decantarse entre la UIB y el CEU: “Ahora mismo... no lo sé”
El consejero de Educación destaca que la pública tiene una trayectoria consolidada y reivindica el decreto que facilita la compatibilidad entre el trabajo asistencial y la docencia de los sanitarios
PalmaEl consejero de Educación y Universidades, Antoni Vera, evita decantarse entre la Universidad de las Islas Baleares (UIB) y el Centro Universitario Beato Luis Belda, adscrito al CEU San Pablo, cuando se le pregunta dónde estudiaría Medicina si hoy tuviera que elegir entre las dos instituciones. “Ahora mismo... no lo sé”, responde Vera. El consejero argumenta que son dos proyectos que se encuentran en momentos muy diferentes: “El CEU acaba de empezar en Baleares y necesita maduración, y la UIB lleva muchos años”.
La respuesta de Vera llega en un momento especialmente significativo para los estudios de Medicina en Baleares. Este curso, el CEU Beato Luis Belda ha comenzado su actividad universitaria en Mallorca con el grado de Medicina, que ofrece 55 plazas, además de Enfermería, Fisioterapia y Psicología. El proyecto prevé ampliar progresivamente la oferta con nuevos estudios de ciencias de la salud y, más a largo plazo, de la rama de las humanidades. El nuevo centro privado entra así en un ámbito que hasta ahora tenía como principal referente a la UIB, que puso en marcha los estudios de Medicina el curso 2016-2017. En estos diez años, la facultad pública ha consolidado la estructura y la vinculación con los hospitales públicos de Baleares, especialmente con Son Espases, pero también con Son Llàtzer. Ambos son hospitales universitarios.
Precisamente, Vera pone el foco en esta relación entre la universidad y el sistema sanitario cuando explica su respuesta. “La Facultad de Medicina de la UIB hoy tiene viabilidad gracias a nuestro decreto que facilita la compatibilización entre la actividad asistencial de los sanitarios y la docencia”, señala. El decreto al que hace referencia el consejero permite facilitar que profesionales sanitarios que trabajan en el sistema público puedan compatibilizar su actividad asistencial con la docencia universitaria. La medida afecta, por tanto, a uno de los elementos que el Gobierno considera necesarios para garantizar la disponibilidad de profesionales sanitarios que ejerzan también como profesores en la Facultad de Medicina de la UIB.
Más oferta, más competencia
La irrupción del CEU ha introducido un nuevo elemento en este mapa universitario. El grado de Medicina del centro ha comenzado el curso con las plazas cubiertas y con una mayoría de estudiantes procedentes de Baleares (con una buena parte de exalumnos de centros concertados y privados). La universidad defiende que la implantación permite ampliar la oferta de plazas para formar futuros médicos y contribuir a dar respuesta a la necesidad de profesionales sanitarios. El decano de Medicina del CEU San Pablo, Tomás Chivato, ha defendido que el proyecto no llega para competir con la UIB, sino para dar respuesta a la falta de profesionales. La institución también ha reivindicado un modelo docente propio, con una apuesta especial por la simulación clínica y la formación práctica.
La implantación del CEU, sin embargo, ha abierto también un debate sobre el crecimiento de la universidad privada en las Baleares y sobre el modelo universitario que se quiere consolidar en las Baleares, donde las empresas también se abren paso a codazos para impartir grados de FP con precios inasumibles para muchas familias. El proyecto del Beato Luis Belda ha recibido un importante apoyo institucional y el Gobierno ha declarado como estratégica la implantación del centro. La nueva universidad ha comenzado, además, con unas dimensiones todavía muy diferentes de las de la UIB. Mientras el CEU acaba de iniciar su actividad en Mallorca, en el antiguo Riskal y en la posesión de Son Serra Parera, la universidad pública acumula décadas de estructura académica e investigadora y es la única universidad pública de las Islas.
Vera reivindica una de las decisiones adoptadas por su departamento: el decreto que, según él, ha contribuido a hacer viable actualmente la Facultad de Medicina de la UIB. La convivencia entre los dos modelos será uno de los elementos que marcarán los próximos años de la educación superior en las Baleares, especialmente en los estudios sanitarios. Con el CEU ya en funcionamiento, la UIB deberá compartir por primera vez la oferta de Medicina con una universidad privada consolidada y con nombre hecho que ahora aterriza en Mallorca.