Hito a hito

El Huerto de la Cova, la potente marina de la Tramuntana mallorquina

Paseo litoral entre Banyalbufar y Valldemossa por un paisaje cultural muy intenso, repleto de hechos y de personas bien singulares

Palma“Era un día gris y lluvioso; en medio de una garriga de madroños y de mirtos, mis hombres habían perdido el camino y anduvimos mucho, antes de encontrar el sendero que de la Cova lleva hacia Valldemossa” (Lo que sé de Miramar, Archiduque Luis Salvador, 1911). Era el mes de septiembre de 1867 y el ‘príncipe, científico y viajero’, tal como lo definió la erudita Helga Schwendinger, había optado por la vía marítima para visitar esta villa de la sierra de Tramuntana. Desembarcó en la marina de Son Ferrandell, en el lugar costero conocido como l’Hort de la Cova d’en Claret. Un lugar que los valldemossinos recuerdan, sobre todo, porque tres siglos antes, el 1 de octubre de 1552, cuando precisamente los Claret poseían la después conocida como Son Ferrandell, que entonces incluía también Son Olesa y Vistamar, desembarcó allí una flota de 400 piratas con la intención de saquear la villa y capturar personas para venderlas como esclavas u obtener un rescate.

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El objetivo de nuestra ruta es un paraje de la costa norte mallorquina muy especial. Un paisaje cultural marcado, en primer lugar, por la inseguridad y el temor derivados de los continuos ataques piratas durante los siglos XVI y XVII, seguido de los usos agrícolas y ganaderos, hoy en día totalmente perdidos, y por la actividad contrabandista, muy usual en los siglos XIX y XX. L’Hort de la Cova d’en Claret se encuentra dentro del término de Valldemossa, pero el itinerario que hemos trazado comienza en el Port del Canonge, el segundo núcleo de población del término de Banyalbufar. Parece que el topónimo deriva del hecho de que el canónigo de la Seu, Miquel López, era propietario de esta comarca a finales del siglo XV. No disponemos de transporte público hasta el inicio de la ruta, tan solo las líneas 131 y 202 nos dejan en el acceso al Puerto desde la Ma-10. Demasiado lejos para poder contemplarlo como una opción práctica.

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La ruta

[00 min] Nuestro punto de partida es el aparcamiento que se sitúa sobre el mismo Puerto del Canonge, en el término de Banyalbufar. Un pedregal rodeado de recovecos (escars) donde antiguamente encontraban refugio las barcas de pesca. A partir de los años 40 del siglo XX se fue estableciendo sobre las pendientes que se abocan sobre la cala una urbanización de viviendas unifamiliares de veraneo, que mayoritariamente eran propiedad de gente de Esporles.

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Desde aquí nos ponemos a caminar, orientados a levante, por la avenida de la Mar, nombre que recibe la calle que rodea por encima del puerto y que nos aboca sobre una pista de tierra, cerrada por una barrera, que podemos pasar a través de una abertura a banda izquierda. Un caminito que discurre por encima del acantilado nos lleva hacia la Casa Blanca [10 min], ya dentro del término de Valldemossa. Girando la mirada hacia atrás, podemos contemplar los parajes de Son Bunyola, la mole de Planícia, l’Evangèlica y las pendientes boscosas, abocadas sobre el mar, por donde discurre el camino de Baix de Son Bunyola (dicho popularmente, de la Volta del General, topónimo que remite realmente al punto de conexión con la Ma-10).

El sendero evoluciona por un terreno muy afectado por las tormentas y los desprendimientos, pero se encuentra lo suficientemente hollado para poder seguirlo sin problemas. De la Casa Blanca baja por la izquierda hasta una calita, desde donde remonta rápidamente hasta alcanzar el camino de tierra que conecta Can Sales con el mar [20 min]. Giramos a la izquierda, donde el camino da paso a una escalinata que desciende cómodamente hasta un pedregal. Protegida por la tenaza del coll del Pi, comparece un recoveco a medio reparar para mantener un uso escaso y básicamente lúdico. En tiempos pasados, seguramente este lugar fue escenario de una intensa actividad contrabandista, dada su posición y accesibilidad. Mirando hacia la Foradada, se extiende la playa de piedras de Can Sales, muy frecuentada durante el verano por bañistas aventureros y piragüistas osados.

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[25 min] Recuperamos el camino ancho de tierra que hemos dejado antes, para seguirlo ahora en dirección a las casas de Can Sales. Nuestra caminata evoluciona protegida del sol por una espesa arboleda, básicamente pinar, hasta topar con una barrera metálica. Un pestillo a mano derecha nos permite superar este paso sin dificultad. Acto seguido, el camino describe unas curvas entre bancales, antiguos cultivos hoy en día abandonados. [40 min] Rodeamos por el lado de levante el espléndido, grandioso y bello chalet de Can Sales, que dejamos a nuestra derecha. Seguimos pista arriba y, inmediatamente después, giramos a la izquierda por un camino de tierra que se orienta nuevamente hacia el mar. [50 min] Allí donde acaba la pista encontramos una valla de alambre con un pestillo de madera, a nuestra izquierda, a los pies del puig del Moro. Una vez superado, seguimos un sendero que nos ha de conducir, en claro descenso, por dentro de la vaguada por donde baja el torrente del Cable. Casi al final, cruzamos la torrentera que drena el valle y salimos a una especie de mirador natural por donde abocan las aguas sobre el mar [1 h 00 min].

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Episodios de nuestra historia

Si seguimos hacia la derecha, el sendero nos conduce a la explanada que mira sobre la playa del Hort de la Cova [1 h 10 min], un extenso pedregal que se extiende entre la Pedra Llarga y la Cadireta. El lugar, como hemos mencionado en la introducción, nos remite a diversos episodios de nuestra historia. Desde los ataques incesantes de la piratería turca y berber hasta las primeras incursiones del Archiduque Luis Salvador por el litoral de la isla.

Salimos de la playa y enlazamos con la pista de tierra por donde continúa ahora nuestra ruta. De repente, dejamos una cañada a la izquierda que conduce a los parajes de la cueva dels Coloms, las Basses y la Tenassa, donde acaba. Nuestro camino gira progresivamente hacia la derecha. Primero atraviesa el torrente del Cable [1 h 25 min], justo en el punto donde entre la maleza podemos contemplar con cierta dificultad, la fuente de la Cova. Después de una subida suave, llegamos a un importante cruce [1 h 35 min]. Dejamos a la izquierda el camino que se sube hacia la urbanización George Sand y el puig de la Moneda y seguimos todo recto, hacia poniente, en dirección a Son Bujosa. Unos minutos después [1 h 40 min], abandonamos el camino por la derecha, para dirigirnos nuevamente a Can Sales. El camino se encuentra cerrado con barreras, para impedir el tránsito de vehículos no autorizados. No obstante, diversos pasos de madera nos permiten avanzar en nuestra ruta. [1 h 55 min] Una vez alcanzadas las blancas y majestuosas casas de Can Sales nos situamos sobre el mismo camino que hemos hecho de ida y que ahora seguiremos de regreso al Port del Canonge, donde ponemos punto final a nuestra caminata [2 h 40 min].

Los datos

Dificultad 2 sobre 5Distancia 5,00 kmDesnivel 160 mDuración 2 h 40 minAltitud máxima 106 mRuta circular

@Fita_a_Fita