Dificultad 2 sobre 5Distancia 10,53 kmDesnivel 44 mDuración 2 h 45 minAltitud máxima 84 mRuta circular
Los caminos de Llucmaçanes, sinuosa frescura, belleza y autenticidad
Caminata larga por el mediodía del municipio de Maó por viejos senderos, muy estrechos y encajados entre la piedra seca y la historia
PalmaLa siguiente propuesta de itinerario es una caminata larga por el mediodía del municipio de Maó, por viejos caminos, estrechos, entre la piedra seca y la historia. Tramos de sinuosa frescura, belleza y autenticidad. Partimos de la ermita de Gràcia, patrona de la ciudad que es, desde el siglo XVIII y por imposición británica, la capital de Menorca. La intención no es otra que rodear la aldea mahonesa de Llucmaçanes, un pequeño núcleo urbano de 179 habitantes, encabezado por la moderna iglesia de Sant Gaietà, de finales del siglo XIX, y una serie de casas pequeñas y ordenadas. “Las primeras noticias de la existencia de un poblamiento en Llucmaçanes son de los siglos XVI y XVII, cuando se habla de la concentración de pequeñas propiedades donde se cultivaba la viña y se fabricaba vino. El nombre del núcleo es anterior y tendría el origen en la época romana, en una elocución que nos presenta un lugar con abundancia de árboles frutales, principalmente manzanos. En 1860, el censo urbano nos muestra la existencia de 43 casas y un centenar de habitantes. El primer plano urbano es de 1889 y en él están proyectados cuatro calles y la plaza de Sant Gaietà.” (Mahón, “Guía de municipios de Menorca”, Josep Portella Coll. Hora Nova, 2007).
La ruta
[00 min] Iniciamos la caminata desde la ermita de la Mare de Déu de Gràcia. Situada al lado del cementerio de Maó y a un kilómetro del centro de la ciudad. Se construyó entre 1436 y 1461, de dimensiones más pequeñas que la actual. En 1535 sufrió graves destrozos a causa del ataque de la escuadra turca comandada por el pirata Barbarroja; la restauración de la ermita fue sufragada con limosnas. El acabado actual es del primer tercio del siglo XVIII. Avanzamos hacia mediodía por el camino de Trepucó. En el primer cruce, giramos a la izquierda e inmediatamente a la derecha, siguiendo los indicadores que nos llevan al poblado talayótico [10 min].
Trepucó es uno de los poblados talayóticos más grandes de Menorca (más de 4 ha de extensión) y en su origen estaba amurallado. Actualmente, solo se conserva una pequeña parte del asentamiento: algunos tramos de la muralla con dos torres cuadradas, dos talayots, el recinto de taula y algunos restos de viviendas perfectamente visibles. El talayot más grande y la taula están localizados en el centro de una fortificación en forma de estrella, construida en pared seca durante el siglo XVIII por las tropas españolas que asediaron el castillo de Sant Felip, en manos británicas (Fuente: menorcatalayotica.info).
Una vez visitado el yacimiento, salimos nuevamente al camino y avanzamos en nuestra ruta. Después de sobrepasar las casas (¡bien vistosas, por cierto!) Villa Rosendo y Villa Aguedita, a nuestra izquierda, salimos al camino Llarg [15 min], donde giramos a la derecha, enfílanos ahora hacia poniente en dirección a la bella y tranquila población de Llucmaçanes. Al final del tramo, salimos a la carretera de Maó a Sant Lluís (Ma-8), donde, un poco a la derecha, a la altura del restaurante S’aturadeta Jardins, arranca el camino de Malbúger [25 min], sin asfaltar. Pronto nos topamos, a la derecha, con el camino de Malbúger Vell, que obviamos, y a la izquierda, con la valla de alambre que rodea el aeródromo de Sant Lluís. Su origen se remonta al verano de 1936 y se vincula al estallido de la Guerra Civil. Durante 20 años, entre 1949 y 1969, será el aeropuerto principal de Menorca hasta la inauguración del actual.
Entramos en el pueblo de Llucmaçanes por la calle de Malbúger [45 min]. La seguimos todo recto, orientados a poniente, hasta situarnos delante de la iglesia de Sant Gaietà, un bien logrado edificio de estilo neogótico, bastante estilizado y altivo, levantado a finales del siglo XIX en memoria del fundador de la orden de los teatinos, Cayetano de Thiene. A la derecha del portal mayor nace el camino de Biniati, bien señalizado, por donde continúa la ruta. Aunque muy pronto lo abandonamos por la derecha para seguir el camino de Tornaltí, encajonado entre pared seca y lleno de verdor. El tramo serpentea entre amplios campos.
El camino de Tornaltí desemboca sobre un ancho vial asfaltado [1 h 10 min], rodeado de instalaciones y negocios vinculados a la actividad aeroportuaria. Antes de salir a la carretera del aeropuerto de Menorca [1 h 15 min], dejamos a la izquierda el camino que lleva a la casa talayótica de Biniparratx Petit, una vivienda prehistórica del siglo IV antes de nuestra era. La excavaron en 1995 en el extremo sur de la pista del aeropuerto de Menorca y posteriormente fue trasladada a la zona verde donde se ubica actualmente.
Camino de Tornaltí de Vigo
Una vez hemos salido a la carretera del aeropuerto, giramos a la derecha y, inmediatamente después, nuevamente a la derecha, por un vial que se abre paso entre un restaurante y el aparcamiento. Nos encontramos al inicio del camino de Tornaltí de en Vigo [1 h 20 min], que de ahora en adelante presenta uno de los trazados más sinuosos y vírgenes de toda el área de Llucmaçanes. Este tramo de ruta es un auténtico regalo para los sentidos: frescura, belleza y autenticidad. Nuestra felicidad, sin embargo, se acaba al volver a recuperar el asfalto del camino de na Ferranda [1 h 45 min], donde giramos a la izquierda. Al haber superado las fincas de Tornaltí Nou, la Tanca y la Estancia de s’Era, alcanzamos un nuevo e importante cruce.
Giram a la derecha por el camino de en Claudis [1 h 50 min]. Orientada a levante, la tirada es larga, estrecha y encajada entre la pared seca y la historia. El camino muere ante el cruce que forman el camino de Baix (uno de los accesos asfaltados más transitados por los vehículos que acceden a Llumaçanes) y el camino Viejo de Llucmaçanes, que seguiremos [2 h 05 min]. Poco después, dejamos un sendero a la izquierda (que acorta la ruta) y continuamos todo recto hasta la siguiente e importante bifurcación. A la derecha dejamos el camino de Malbúger Vell y nosotros giramos a la izquierda por el camino Negro [2 h 10 min]. La tirada sale a la ronda de Malbúger, la cruzamos con precaución, y seguimos todo recto por el mismo camino, que ahora nos saca a la urbanización de Malbúger [2 h 20 min], al sur de la ciudad de Maó. Orientados a levante, desde la calle de Alaska debemos cruzar en diagonal esta zona residencial de la periferia mahonesa. Debemos pasar por delante de la nueva sede del Consell de Menorca, en la plaza de la Biosfera, y salir de aquí por la calle de la Antártida. Llegados a una gran rotonda sobre la carretera de Maó a Sant Lluís, seguimos el camino de en Barrotes en dirección a la ermita de Gràcia, que ya tenemos a la vista, donde finaliza nuestra caminata [2 h 45 min].
@Fita_a_Fita