ManacorJoan Oliver Roig (Manacor, 2002) 'Cosijoan', es rapero y estudiante de historia del arte. Gorra roja de Manacor y collar de perlas Majorica. Acaba de sacar su primer álbum Morir de éxito, toda una declaración de intenciones para un trabajo que empieza melódico pero que acaba potente a más no poder. Lo presenta el próximo sábado día 12 de septiembre en Sa Factoria de Manacor.
¿De dónde viene la inspiración para esta portada y el título 'Morir de éxito'?
— Me gusta mucho la historia del arte. Grecia y Roma también son una especie de referente. Pensaba un poco en esto cuando puse nombre al álbum... en realidad no significa mucho más allá ni algo exacto. La corona de laurel de la portada... pasar de tenerlo todo a no tener nada. También el final de la primera canción acaba así y pensé que sería un buen título.
10 canciones en un poco más de 20 minutos... muy rápido todo
— Me gusta rápido, es como el punk un poco, canciones cortas y potentes. Poder escuchar una canción detrás de otra sin que te cansen. Tengo una obsesión por no ser repetitivo. No hace falta que las canciones duren tanto si el mensaje es directo... ¡tampoco soy una máquina! [sonríe], vale más cortito y bueno que largo y malo.
¿Se esperaba poder grabar y presentar un disco propio?
— Al principio no... era como "qué debo hacer si no sé ni tocar la flauta"... no seré nadie. Pero después con dos cervezas vi que podía rapear improvisando. Soy muy amigo del hermano de Jaume [Forteza, Plan-ET], de Xisco y con él empezamos.
Con Plan-ET grabó la primera canción
— ¡Sí!, era el día de Navidad, recuerdo que me preguntó si quería rapear en el tema, si quería colaborar. La canción se llama 'No me conoce' de 2024.
¿Cómo define su sonido?
— Trap en mallorquín... no sé qué nombre tendría. Las cinco primeras canciones del disco tienen un carácter y una estructura distinta de las cinco restantes. Las primeras son más melódicas, de un estilo tipo futurístico, inspiradas en Chief Keef o Lil Uzi, de la parte este de los Estados Unidos. La segunda parte te hace sacar la bilis. Las primeras son más de fiesta mientras que las demás son para cantar las cuarenta a alguien. Estoy 'disfrutón'.
¿Cómo salen las letras? ¿Van antes que la música en tu caso?
— La mayoría salen de un concepto que escribo de camino a la universidad, de algo que me da rabia, y a partir de aquí viene la improvisación. Siempre sobre una base musical. El 'flow' y la melodía para después encajarle la letra. Cuando escucho la base veo cómo tiene que ir. Es muy complicado que las composiciones de trap vayan al contrario.
Cosijoan es un nombre artístico curioso...
— Porque mis amigos del instituto me decían 'primo', sobre todo un colega que le decían Andrés y que siempre decía «¡llamad al primo Juan que se venga de fiesta!»... y de aquí vino el nombre, traducido como Cosijoan.
¿Y a 'bro' no le gusta más?
— Estoy en contra, ¡cancelado!, porque tenemos que decir 'bro' pudiendo decir 'primo' o 'compadre'.
Gorra roja de Manacor, cinco estrellas, collar de perlas... ¿Qué importancia tiene la estética?
— Muy importante. Me considero un 'coqueto'. Si no me pongo guapo no estoy cómodo. Creo que para el rap la imagen es necesaria, coger lo tuyo y ser original. Ves a los raperos que te gustan con 15 o 16 años y piensas: «yo quiero ser como ellos».
¿Dónde le habría gustado vivir?
— En Manacor vivo muy contento, pero si pudiera elegir hubiera querido vivir toda la movida del Nueva York de los años 90 y los 2000, salir, la música, el jaleo, sentarse en las escaleras con los colegas... Los Knicks y Spike Lee.
¿Y referencias estatales?
— El rap en español siempre ha sido también un referente importante, Yung Beef, El Mini... hay gente muy buena.
Manacor como centro del trap en mallorquín. ¿Les costó empezar en catalán sin tener demasiados referentes?
— Sí. Más que nada porque sentíamos el catalán como una lengua demasiado romantizada como para hacer canciones que hablaran de cosas sucias o violentas... al catalán le faltaba barrio; como que no se podía ser guarro o un cabrón en catalán.