Los músicos de las Baleares dicen basta a la masificación

Artistas como Júlia Colom, Maria Jaume y Anna Ferrer, y grupos como Antònia Font y Salvatge Cor han publicado en los últimos años temas que denuncian la saturación turística

05/04/2026

PalmaEste mes de marzo, la cantante Júlia Colom publicó en redes una tonada que no forma parte de ninguno de los discos que ha lanzado hasta ahora al mercado. Se trata de una canción escrita a cuatro manos con su hermano Martí en la que habla de una Mallorca que llora, de récords históricos y de aquello que, dice Colom, todos sabemos que debemos hacer cuando el día ya se alarga: “hacer vida en casa encerrados para no molestarles mucho”. En un vídeo que empieza con un primer plano de ella y acaba con la imagen de un hotel de la costa mallorquina, la cantante de Valldemossa sentencia: “Mallorca, te han castigada, / por sacarte el máximo provecho: / producto de temporada / que ahora dura todo el año”. Es solo la última muestra de toda una serie de canciones con las que músicos y cantantes isleños se han manifestado en contra de la masificación turística en los últimos años.

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Ya desde los años 80 del siglo pasado ha habido grupos que han lanzado temas en este sentido. Los Ocults, por ejemplo, ya lo cantaban hace casi 40 años: “ellos llegan en avión sin parar / antes en verano, ahora ya es todo el año”. Y también bandas como Ossifar o Raphel Pherrer y Carlos Garrido en Mallorcatur se manifestaron en la misma línea entre los 90 y principios del 2000. Durante la última década, sin embargo, todo se ha acelerado, y son más de una docena las canciones que se han publicado en contra de la saturación. También ha sido durante la última década que se ha pasado de 15,3 millones de visitantes el año 2015 a más de 19 millones el 2025: un aumento del 25% que se ha registrado en paralelo al crecimiento del malestar de la ciudadanía.

La herencia generacional

El año 2017, Joan Miquel Oliver publicó el disco Atlantis, que incluye el tema ‘Posidònia’, donde cantaba que “mires donde mires una plaga de extranjeros”. Un año después, aparecían temas como ‘Noves Venècies’, de Da Souza, incluido en el disco Futbol d’avantguarda, o ‘Mallorca s’enfonsa’, de Tomeu Penya. Con un tono festivo, el de Vilafranca dice: “Esta fiesta con esta multitud / con la piel arrugada / nos anegarán a todos” y añade que “si no ponemos orden / todos haremos un estallido”. Poco después, a finales del verano del año 2019, las cantantes y músicos Joana Gomila y Laia Vallès compusieron todo un himno de esta cuestión, la Jota dels hereus, donde el repaso de algunos de los nombres de hoteles y cadenas que llenan la costa mallorquina –“Saratoga, Iberostar, Barceló y Sometimes”, dice el final de la primera estrofa– se conjuga con frases como “yo tengo una casa / que necesita hacer / canalones, columnas / y paredes también”.

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Según Gomila, la canción se empezó a gestar a partir del visionado del documental Tot inclòs, estrenado unos meses antes. “Hacía poco que lo habíamos visto y un día paseando por el Illot nos encontramos con una verbena de baile payés. Y allí, entre el poblado talayótico y el mar, hay muchos edificios, por todo el paseo hasta la Coma. Hay hoteles, pero también tiendas, restaurantes, tiendas de recuerdos… Todo esto me hizo pensar en todos estos contrastes que tenemos: había guiris que nos miraban bailar al lado de unos talayots. Y de repente pensé qué pasaría con todos estos hoteles, con todos estos lugares, si un día dejaran de llegar aviones. Tendríamos kilómetros y kilómetros de construcciones fantasma en toda la isla. Esta es la herencia de nuestra generación. Y la herencia no la eliges, te llega y tienes que decidir qué haces con ella. Nosotros, de momento, hemos hecho la Jota de los herederos”, cuenta.

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El tema forma parte del álbum Paradís, publicado en el año 2020 y atravesado, también, por el impacto del turismo, ya desde la misma canción que le da nombre. “El turismo no ha determinado que hagamos una música u otra, pero el hecho de vivir en una isla turística que se ha masificado y ha colapsado también nos ha atravesado, a nosotros y a nuestra música”, comparte la manacorí, para quien la situación ha llegado a un punto sin retorno. “No tiene retorno, solo puede ir hacia adelante, pero ahora queda decidir hacia dónde lo conducimos. Vivimos en un momento de cambio de paradigma que es bestial, brutal”, asegura.

“No nos dejan nada”

Desde el año 2022, músicos como Salvatge Cor, Antònia Font o Maria Jaume i Fades han publicado también temas que denuncian la situación actual en Baleares. La banda liderada por Llorenç Romera incluyó ‘Magaluf Summertime’, donde cantaban que “todo incluido y un balcón y unos cuantos cadáveres”, en el disco Cruïlla, mientras que entre las canciones de Un minut estroboscòpica, el regreso de Antònia Font, se encontraba ‘Cultura silenci’. “Comer sobrasada / ir sin camisa, / la vida normal y corriente / es lujuria suicida. / ¿Y qué nos dan? / No nos dan nada. / ¿Y qué nos dejan? / No nos dejan nada”, canta Pau Debon. Por su parte, el Mon Cheri, Go Home de Maria Jaume i Fades ha sido distinguido con el premio Cerverí 2025 a mejor letra de canción en catalán, otorgado por la Fundació Prudenci Bertrana, y con el premio Enderrock de la Música Balear a mejor canción del año.

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También Rudymentari con Déjame vivir tranquilo, Llampuga con Apocalipsis guiri y Xisk y Trapella con A.G.A.B. –donde dicen que “Mallorca siempre estará sucia de gente que no la ama”– se han añadido a esta corriente que durante 2025 añadió al menos dos canciones: Barra libre, de los llosetinos Toc de queda, y Conveniría, una composición que juntó un buen puñado de músicos menorquines. Anna Ferrer, Verlaat, Frank Pons de Pèl de Gall y algunos miembros de Bon Ball Tenim se unieron, precisamente, bajo el lema “conveniría tener una canción para poder decir que no”. “Fue un ejercicio precioso de renuncia del sello musical que representa los tres proyectos para poner en el centro la necesidad de comunicar y popularizar un mensaje tan importante”, explica Anna Ferrer, quien asegura que “era un grito que mucha gente necesitaba poder hacer y que la canción facilita”. En este sentido, la menorquina valora positivamente que haya sido posible hacer este tema. “Es una alegría cuando pasa, encontrar la manera de decir aquello que quema por dentro a mucha gente”, sentencia.