Calvià, un plató de cine a orillas del mar
Michael Caine, Anthony Quinn, Marisol, Peter Ustinov, Anne Hathaway y Gigi Hadid son algunos de los nombres que han pasado por el municipio, que recupera más de seis décadas de rodajes con una ruta por los escenarios que han aparecido en la pantalla grande
PalmaEl verano de 1967, Michael Caine llegó a Portals Vells para rodar una película ambientada en Grecia. No era el plan inicial. The Magus, la adaptación cinematográfica de la novela de John Fowles, debía trasladar a la pantalla una historia situada en una remota isla griega, pero la inestabilidad política provocada por el golpe de los coroneles obligó a la producción a buscar una alternativa. La encontró en Mallorca.
El director Guy Green vio en las aguas transparentes y los acantilados de Portals Vells el paisaje que necesitaba para recrear la atmósfera del Egeo.
Caine no llegó solo. Le acompañaban Anthony Quinn, Candice Bergen y Anna Karina, en un reparto que convirtió durante aquel verano un rincón del litoral calvianés en un escenario cinematográfico internacional. La huella del rodaje fue mucho más allá de la película, estrenada en 1968. Una parte del conjunto de calas de Portals Vells acabaría siendo conocida con el nombre que todavía conserva hoy: la playa del Mago.
Aquel rodaje es solo una escena de una historia mucho más larga. Durante más de seis décadas, Calvià ha sido un gran plató a cielo abierto. De Santa Ponça a Portals Vells, del Caló d'en Monjo a Cala Comtessa, pasando por Magaluf, Port Portals y la finca pública de Galatzó, el municipio ofrece una sucesión de paisajes muy diferentes en pocos kilómetros.
El litoral, la luz mediterránea, las calas, los acantilados, los puertos y los grandes núcleos turísticos han servido de escenario y reclamo para producciones de cine y televisión, pero también para documentales, videoclips y grandes campañas internacionales de moda y publicidad. Calvià continúa siendo hoy un plató activo.
Ahora, Calvià ha recuperado esta memoria cinematográfica y la ha hecho visible sobre el mismo territorio donde nació. El proyecto Calvià, Platós de Cine propone una ruta por los escenarios de algunos de los rodajes más emblemáticos que han pasado por el municipio.
En estas localizaciones se han instalado placas conmemorativas con códigos QR que permiten acceder a información sobre cada producción, su contexto histórico y las curiosidades del rodaje. La propuesta invita, en definitiva, a volver a los mismos paisajes, pero mirarlos de otra manera: a través de la cámara.
Esta recuperación de la memoria audiovisual tiene también una dimensión digital. Calviaescine.com se convierte en el punto de encuentro en internet del proyecto, un espacio desde el cual descubrir la vinculación de Calvià con el cine, los rodajes y las localizaciones que han convertido al municipio en escenario de producciones estatales e internacionales. La web estará disponible próximamente y permitirá ampliar la experiencia más allá de la misma ruta.
De Santa Ponça a Agatha Christie
Para hacer este viaje hay que ir todavía más atrás que The Magus. Santa Ponça ya era un escenario cinematográfico en 1962, cuando Juan Bosch rodó allí Bahía de Palma, protagonizada por Arturo Fernández y la actriz alemana Elke Sommer. La playa se convirtió en uno de los escenarios principales de una película muy ligada a aquella Mallorca de los años sesenta que empezaba a abrirse masivamente al turismo internacional.
Y el cine volvió allí muy pronto. Solo dos años después, en 1964, Marisol y el Dúo Dinámico pisaron la misma arena durante el rodaje de Búsqueme a esa chica, dirigida por Fernando Palacios. Dos películas bien diferentes dejaron así la playa de Santa Ponça incorporada a la historia del cine popular español.
Dos décadas después, otro rincón de Calvià se transformó para dar vida a una historia muy diferente. El Caló d’en Monjo, en Cala Fornells, acogió en 1982 los exteriores del hotel de Evil Under the Sun (Muerte bajo el sol), la adaptación de la novela de Agatha Christie dirigida por Guy Hamilton. Esta vez fueron Peter Ustinov, Maggie Smith y Jane Birkin, entre otros nombres del reparto, los que llevaron hasta el litoral de Calvià el mundo de Hercule Poirot.
Son tres de los escenarios históricos que vertebran la nueva ruta: Santa Ponça, la playa del Mago y el Caló d’en Monjo. Pero el proyecto no convierte el cine en una fotografía en blanco y negro. Porque Calvià sigue siendo un plató.
Las localizaciones, las producciones y las historias vinculadas a esta memoria cinematográfica también se pueden descubrir a través de calviaescine.com, la nueva puerta de entrada digital al Calvià cinematográfico.
De Hollywood a Netflix y BTS
Las producciones han cambiado y las cámaras también, pero el paisaje continúa haciendo su trabajo. En tiempos mucho más recientes, Anne Hathaway y Rebel Wilson rodaron The Hustle en el Hotel Hospes Maricel y Port Portals. The Mallorca Files ha utilizado Portals Vells y el Caló d’en Monjo, mientras que este último paisaje también apareció en White Lines, la serie de Netflix ambientada en las Baleares.
El concepto de plató, además, hace tiempo que ha superado las fronteras del cine. Cala Comtessa se convirtió en escenario de una campaña de H&M, dirigida por Bardia Zeinali y protagonizada, entre otros, por la supermodelo Gigi Hadid. Y Portals Vells dio un salto todavía más lejos gracias a Slow Dancing, el videoclip de Kim Tae-hyung, V, miembro de BTS, uno de los fenómenos globales del pop surcoreano.
La ruta también incorpora producción hecha desde Mallorca. La finca pública de Galatzó es el escenario de Maria Enganxa, dirigida por Luis Ortas, que lleva a la pantalla una de las leyendas más arraigadas al imaginario popular de las Islas.
De esta manera, los diez rodajes seleccionados por Calvià, Plató de Cine permiten ir de Juan Bosch a Netflix, de Marisol a BTS y de Michael Caine a Anne Hathaway. No se trata solo de recordar quién pasó por aquí, sino de descubrir hasta qué punto los paisajes cotidianos del municipio han formado parte de un imaginario audiovisual que ha viajado mucho más allá de Mallorca.
El cine, también fuera de la pantalla
Pero Calvià es Cine no mira solo hacia los rodajes que han dejado huella en el municipio. La voluntad es convertir lo audiovisual en una parte de la vida cultural de Calvià y en un motivo más para visitarlo durante todo el año. Una filosofía que este 2026 ya se ha traducido en una programación vinculada al cine, la fotografía y las nuevas formas de creación.
El municipio ha acogido AIMA, el primer Festival de Cortometrajes hechos con inteligencia artificial desarrollado en Baleares, y Calvià PhotoFilm, dedicado a la fotografía y el cine. También se ha llevado a cabo Conecta, un encuentro dedicado al sector audiovisual que ha servido a la vez de escaparate para producciones como Mallorca Confidencial.
A esta programación se suma el Atlàntida Mallorca Film Fest, que ha acercado el cine a un escenario tan emblemático como la playa.
Y esta apuesta tiene continuidad con el Evolution Mallorca International Film Festival, que incorpora a Calvià en su programación con una nueva iniciativa que se dará a conocer próximamente.
Calvià refuerza así una programación audiovisual que no se limita a los rodajes, sino que convierte el cine en una experiencia cultural vinculada al territorio. Calviaescine.com nace precisamente con la voluntad de aglutinar y dar visibilidad a este universo: los escenarios cinematográficos, la ruta, las producciones y las actividades que mantienen viva la relación entre Calvià y lo audiovisual.
Y es aquí donde Magaluf también entra de lleno en esta historia cinematográfica: se trata del espacio donde Calvià acerca hoy la cultura audiovisual a los ciudadanos y la vincula a la transformación del destino.
El cine se convierte así en una pieza de una estrategia más amplia. Cultura, gastronomía, deporte y eventos complementan la oferta tradicional de sol y playa para generar motivos para visitar Calvià durante todo el año. El objetivo es atraer nuevos perfiles de visitantes, generar actividad fuera de la temporada alta y consolidar un municipio vivo los doce meses.
La ruta Calvià, Plató de Cine propone precisamente esto: mirar un lugar conocido y descubrir en él otra historia. Llegar a Santa Ponça e imaginar las cámaras de 1962. Caminar por el Caló d’en Monjo tras los pasos de Hércules Poirot. Y nadar en Portals Vells sabiendo que, durante unas semanas del verano de 1967, aquel rincón de Mallorca tuvo que ser una isla griega.
Ahora esta historia también tiene un espacio desde donde continuar descubriéndola: calviaescine.com, el portal que reúne la memoria y el presente cinematográfico del municipio.
Más de medio siglo después, el paisaje continúa allí. La Grecia de Michael Caine era Calvià. Y ahora Calvià ha recuperado esta historia para contar su propia película.